Hasta el gran Sherlock Holmes terminaría cansado…
Soy un asiduo seguidor de su columna en la prensa. Quisiera que me orientara en la situación que se me ha presentado.
Tengo 61 años, soy cubano por nacimiento, y entré por reunificación familiar en este gran país en julio del 2013. Transcurrido el año y un día, apliqué para la residencia permanente. El día 26 de mayo recibí felizmente el documento I-767 donde, se me informaba sobre la aprobación de mi estatus como residente permanente. Recibí además una numeración para rastreo por la oficina postal de la anhelada “Green Card”. En el rastreo del documento se me informa que, en fecha 28 de junio, el documento había sido entregado, algo que no ha sido así, pues he chequeado mi buzón con ansiedad desde ese día hasta el día 2 de junio que hice un reclamo y la respuesta fue que los inspectores se encargarían de investigar, pero el proceso podía demorar hasta 6 meses. En este momento estoy totalmente desorientado, ¡sin saber qué hacer! Le ruego encarecidamente me oriente al respecto.
Deseándole mucha salud, una larga vida y que prevalezcan sus conocimientos en ayuda a los necesitados que acuden a usted.
Gracias por adelantado, humildemente,
“Germán” (vía correo electrónico).
¡Un caso para Sherlock Holmes, el gran detective británico forjado por la pluma inigualable de Arthur Conan Doyle!.
Ocurre con bastante frecuencia que, de alguna manera, los documentos como el suyo no llegan a su destino. El USCIS (Servicio de Aduanas e Inmigración de Estados Unidos) siempre envía las tarjetas de residente por la oficina postal de correo mediante el servicio de Priority Mail (correo prioritario) que regularmente toma un par de días para su entrega.
Curiosamente, algunos envíos a través de la oficina postal se pierden en el recorrido entre la oficina del correo local hasta la dirección del beneficiario. Debido a que este tipo de correo no exige firma de quien lo recibe, sino que el cartero sencillamente lo deja en su buzón, no hay manera de rastrear a quién fue entregado. De otra parte, existen también maleantes que substraen el correo de los respectivos buzones (¡un delito federal!), privando al destinatario de sus documentos. Otras veces, Inmigración se equivoca al preparar la etiqueta y anota una dirección incorrecta. Por último, el destinatario cambia de dirección en el mismo momento en que la tarjeta está en preparación, y las notificaciones de nueva dirección no alcanzan a llegar a tiempo para efectuar el cambio.
Hay que tener en cuenta que los envíos de documentos como el que nos ocupa, no pueden ser reenviados a una nueva dirección, y el correo postal tiene la obligación de devolverlo al emisario. Si el correo es devuelto, Inmigración lo retiene por un tiempo, ¡y luego lo destruye! Inmigración adopta la posición de que el correo fue entregado y por lo tanto no reemplaza la tarjeta gratuitamente, sino que exige el pago de US$ 450 adjunto al formulario I-90 para expedir un reemplazo de la tarjeta. En resumen, ¡un verdadero dolor de cabeza...! Hasta Sherlock Holmes en este punto necesitaría una dosis doble de aspirina...
¿Cómo resolver esta situación?! Hay que imitar un poco al gran sabueso inglés agotando todos los recursos de investigación para rastrear y determinar el destino de dicho correo: Paso inicial: Oficina de Correos, exigiendo al supervisor que le dé alguna evidencia de la entrega del paquete. Segundo, Oficina local de Inmigración (sección INFOPASS) para cita personal con ellos, quienes verifican si el correo fue devuelto, ó si tienen confirmación de su entrega. El interesado debe aprovechar en dicha cita verificar que Inmigración hizo el envío a la dirección correcta, y si hubiera sido enviado a una dirección equivocada ó incompleta, pedir el reemplazo de la tarjeta en el formulario I-90 con excepción de pago por error de ellos, ó con waiver (exención del pago propio), si la situación financiera del beneficiario así lo amerita.
Ultimo dato, por si se le ofrece: Línea Nacional de Servicio al Cliente: teléfono 1-800-375-5283. ¡Mucha suerte!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de junio de 2015, 7:57 p. m. with the headline "Hasta el gran Sherlock Holmes terminaría cansado…."