Inmigración

¿Cuántos somos los inmigrantes en Florida? El censo de este año tal vez no de con la respuesta

Debido al gran beneficio que Florida tendría con un conteo preciso en el Censo 2020 —incluida una mayor representación política en el Congreso y miles de millones de dólares adicionales en fondos federales— es fácil encontrar argumentos en favor de ser contado.

Pero, para los activistas encargados de alentar la participación en el censo entre las comunidades hispanas y de inmigrantes de Florida, hay otro mensaje que están repitiendo con disciplina: no tienen nada que temer.

“Debe mencionarse muy explícitamente cada vez, que los datos del censo no se comparten con la migra, que todo se mantiene confidencial”, dijo María Rodríguez, directora ejecutiva de la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC).

En el período previo al censo —el conteo comienza oficialmente el 1 de abril— FLIC lanzó un banco telefónico a gran escala, llamando a 14,000 floridanos (hasta ahora) para evaluar su actitud sobre el censo y alentarlos a participar. Miembros de FLIC también han estado tocando puertas para realizar conversaciones individuales sobre la gran encuesta.

“La realidad es que las personas necesitarán muchos toques para que participen porque simplemente no quieren llamar la atención sobre sí mismas”, agregó Rodríguez. “No quieren alzar la voz”.

Aunque la reticencia de los inmigrantes cuando se les pide que compartan información personal no es nada nueva, los temores de la comunidad se han ampliado esta vez, dicen los expertos, debido a las consecuencias de la propuesta de la administración Trump de agregar una pregunta sobre la ciudadanía a los formularios del censo. Ese esfuerzo fue bloqueado en junio del año pasado por la Corte Suprema, pero algunos temen que efectos negativos puedan persistir, y potencialmente poner en peligro la exactitud del conteo.

Según datos publicados a principios de este mes por NALEO, una organización que defiende los derechos civiles de los latinos, hay de qué preocuparse. En encuestas realizadas desde que se bloqueó la pregunta sobre la ciudadanía, casi la mitad de los latinos encuestados dijeron que todavía pensaban que la pregunta se incluiría en los formularios del censo.

La confusión es palpable en el sur de Florida.

“Entre las barreras más grandes que enfrentamos aquí es que la gente todavía cree que la pregunta sobre la ciudadanía está en el censo. Es un tema que mencionan constantemente”, dijo Josie Bacallao, presidente de Hispanic Unity of Florida y miembro del Comité de Conteo Completo del Censo 2020 del condado de Broward.

“La gente no está al tanto de la decisión de la Corte Suprema”, agregó. “Entonces, en el trabajo que estamos haciendo, una de las primeras cosas que mencionamos es que el censo no incluye la pregunta sobre la ciudadanía. Es algo que no va a estar [en los formularios]”.

Para alentar la participación en el censo entre latinos e inmigrantes, los activistas dicen que tienen que apaciguar los temores específicamente relacionados con la pregunta sobre la ciudadanía, así como el miedo más general que tiene la gente de que completar el formulario podría atraer la atención de agentes de inmigración.

Los esfuerzos de alcance explican qué preguntas serán parte del censo, cómo se usarán los datos recaudados y cuáles son las diversas formas de completar el formulario (esto incluye, como último recurso, recibir un toque en la puerta de un enumerador oficial). Pero dado el entorno político actual, de gran tensión, las tendencias dentro de las comunidades de inmigrantes a permanecer en la sombra podrían resultar difíciles de superar.

“Pasamos 364 días del año diciéndole a la gente: ‘No abran la puerta porque podría ser ICE [Oficina de Inmigración y Aduanas]’. Y ahora tenemos que decir ‘Abran la puerta y asegúrense de ser contados’ ”, dijo Rodríguez.

“Esta administración ha hecho las cosas muy difíciles para los inmigrantes. [...] Las personas andan con miedo, ansiedad y cautela, y eso afecta su visibilidad en muchos espacios, incluidos y quizás especialmente en los espacios relacionados con el gobierno y el compromiso cívico”.

Los datos de NALEO corroboran la idea de que las comunidades de inmigrantes y los latinos necesitan reiteraciones de confianza.

Según resultados de encuestas publicados recientemente por la organización, el 61 por ciento de los encuestados indicó que estaban preocupados de que los agentes de inmigración tuvieran acceso a los datos del censo.

El 75 por ciento dijo que les preocupaba que la administración Trump usará el censo contra inmigrantes o latinos.

“Constantemente les decimos a la gente que la información está protegida por la ley federal y que no será usada contra ellos”, dijo el comisionado de Miami-Dade Esteban “Steve” Bovo Jr., quien actúa como presidente del comité Censo 2020 del condado. “Creemos que cuanto más repitamos ese mensaje, mejor estaremos”.

Por ley, la Oficina del Censo no puede compartir la información de los encuestados, incluso con otras agencias gubernamentales como ICE o el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Los datos que eventualmente se publican son datos agregados, no personales. Los enumeradores que infringen las reglas y comparten datos del censo enfrentan una multa de hasta $250,000, o hasta cinco años de prisión.

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A principios de año, la Oficina del Censo lanzó una campaña publicitaria multilingüe para explicar el proceso e impulsar la participación en el conteo.

Pero aunque muchos de los anuncios de radio e Internet están dirigidos a comunidades de inmigrantes y minorías, ninguno menciona directamente el hecho de que los formularios del censo no incluirán la pregunta sobre la ciudadanía. El equipo de publicidad de la Oficina del Censo dice que esto se debe a que la campaña se desarrolló antes de que se conociera el veredicto de la Corte Suprema.

Expertos dicen que no abordar esas preocupaciones específicas es una oportunidad perdida, y algo que pone aún más presión sobre los esfuerzos de organizaciones locales.

“Al final del día, el censo realmente depende del trabajo local”, dijo Bacallao.

En el período previo al conteo de 2020 en Florida, la falta de fondos a nivel estatal para esfuerzos relacionados con el censo ha dejado a los gobiernos locales y a las organizaciones sin fines de lucro con un vacío aún mayor que llenar.

2020 TRAE CAMBIOS AL CENSO

Por la primera vez en la historia, el censo tendrá un componente digital este año.

A partir de mediados de marzo, se comenzará a mandar cartas con instrucciones para completar un formulario del censo —que incluye preguntas sobre raza, etnia, sexo y fecha de nacimiento— en línea. Las cartas también vendrán con un número al que las personas pueden llamar para responder a las preguntas por teléfono en 13 idiomas diferentes, otra novedad de la edición 2020 del censo.

La digitalización del censo ha generado preocupaciones en muchos frentes.

Expertos temen que la Oficina se esté exponiendo a una serie de nuevos riesgos, incluyendo amenazas a la ciberseguridad y fallas de funcionalidad básica. Otros críticos dicen que el nuevo formato podría representar un desafío para las personas de la tercera edad, con menos conocimiento de la tecnología digital.

El cambio también podría incomodar a los inmigrantes y los latinos, un grupo que tiene una clara preferencia, de acuerdo con varias encuestas realizadas por NALEO, por completar el censo por correo en un formulario en papel.

“Todos nos damos cuenta de que los inmigrantes prefieren los formularios impresos”, dijo Bacallao, quien disipa las preocupaciones acerca de la privacidad que la gente pueda tener al recordarles que los datos del censo en internet serán encriptados y asegurados.

“Lo que también estamos diciendo es que habrá muchas formas diferentes de participar en el censo”, agregó.

Después de la invitación inicial enviada a mediados de marzo para completar el censo en línea o por teléfono, la Oficina enviará recordatorios adicionales en oleadas, y los que no respondan recibirán cuestionarios impresos a partir del 8 de abril.

Por último, a partir del 13 de mayo, cualquiera que aún no haya participado en el censo puede esperar que los enumeradores oficiales llamen a la puerta, para intentar hacer conteos en persona. Ese proceso durará hasta el 31 de julio.

“Al final del día, ninguna forma de completar el censo es obligatoria, pero si queremos que la gente lo haga lo antes posible”, dijo Bovo. “El objetivo es evitar que un censista pase por tu casa”.

OTROS MENSAJES DE MOTIVACIÓN

Además de la campaña de comunicación destinada a acabar con los miedos que giran alrededor del censo, los activistas también comparten mensajes centrados en el empoderamiento de la comunidad y la financiación pública (una estrategia que, según los datos de NALEO, tiene mucha eficacia).

“Sabemos que parte de nuestro mensaje tiene que ser egoísta y promover nuestros intereses propios”, dijo Rodríguez. “Hay programas federales cuyo financiamiento es dictado por el censo, y tenemos que describir el impacto que eso tiene sobre nuestras familias”.

Cuantos más detalles, mejor.

“Hay que ser muy específico con los ejemplos que usas”, agregó Rodríguez. “No se puede simplemente decir: ‘Oh, esto determina la administración de los recursos para nuestra comunidad’. Debes decir: ‘Esto afecta el programa de almuerzo gratuito en su escuela’”.

Reclutar a individuos con fuertes lazos en la comunidad también es clave. Por ejemplo, el equipo de Bovo solicita la ayuda de personas como entrenadores deportivos, líderes religiosos y trabajadores sociales.

“En la mente de aquellos que tienen más dudas, queremos traerles caras y voces confiables”, dijo. “Por ejemplo, si me encuentro con un grupo de personas que son trabajadores agrícolas migrantes, debemos asegurarnos de que alguien que trabaje con ellos a diario, como un abogado que defiende sus derechos, sea la persona que les hable sobre la importancia del censo”.

“Así es como creamos un buen nivel de confianza con todas las partes interesadas en este tema”, agregó. “No vamos a dejar piedras sin mover en este esfuerzo”.

Bovo y sus colegas esperan que su trabajo ayude a dejar atrás la presentación problemática de Florida en el censo de 2010.

Ese año, el conteo en Florida omitió alrededor de 1.4 millones de personas (solo dos estados tuvieron peor rendimiento). Como resultado, los floridianos perdieron $20 mil millones en fondos federales.

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de febrero de 2020, 6:30 a. m..

Lautaro Grinspan
Miami Herald
Lautaro Grinspan is a bilingual reporter at the Miami Herald and el Nuevo Herald. He is also a Report for America corps member. Lautaro Grinspan es un periodista bilingüe de el Nuevo Herald y del Miami Herald, así como miembro de Report for America.
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