Migrantes cubanos y venezolanos inician huelga en centro de detencion por temor al COVID-19
Más de 60 migrantes —en su mayoría cubanos y venezolanos— que se encuentran en un centro de detención en Arizona han iniciado una huelga de hambre para presionar a la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) a que mejore las condiciones de alimentación y protección contra el coronavirus.
“En este centro no tenemos las más mínimas condiciones de protección ante el coronavirus”, dijo a el Nuevo Herald José A. González, uno los detenidos en las instalaciones de La Palma Correctional Center en Arizona. “Para que nos dieran mascarillas tuvimos que plantarnos y hacer una huelga también. Estamos desesperados y abandonados por todos”.
González dijo en una entrevista telefónica que en seis meses ha perdido casi 50 libras debido a “los medicamentos de bajo costo, la pésima comida y el estrés”.
“Llevamos más de 72 horas en huelga de hambre y ni siquiera se han molestado en atendernos. Cuando ICE viene es para mentirnos. Nos dicen que van a sacarnos de aquí, pero cada día corremos más peligro”, dijo González, un cubano de 26 años que lleva más de siete meses detenido a la espera de una audiencia de asilo.
González, originario de Cienfuegos, llegó a Estados Unidos desde México en busca de asilo político junto a su esposa, quien también se encuentra detenida en otro centro de ICE.
ICE no hizo ningún comentario sobre este caso en particular, pero dijo que ha habido información inexacta reportada por la prensa sobre huelgas de hambre.
“Hemos estado viendo un aumento en la inundación de información errónea sobre huelgas de hambre, muchas que son inexactas o extremadamente exageradas,” dijo ICE via correo electronico. “Como saben, proporcionaremos confirmación de dónde y cuándo hay un detenido o un grupo de detenidos que rechazan las comidas”.
ICE tiene más de 32,000 personas detenidas en centros para indocumentados en todo el país, de ellos se le han practicado pruebas de coronavirus a 2,172 detenidos y se han reportado positivos 1,073 detenidos. Según información oficial, 62 detenidos en la Instalación Correccional La Palma están enfermos confirmados de COVID-19.
La Oficina de Detención y Deportación perteneciente a ICE creó un grupo de médicos, especialistas en control de enfermedades, expertos en detención y operadores de campo para tratar la emergencia por el coronavirus. De acuerdo a un comunicado de ICE, debido al COVID-19, la oficina ha liberado a más de 900 individuos “tras evaluar sus antecedentes migratorios, antecedentes penales, amenaza potencial para la seguridad ciudadana, riesgo de fuga y preocupaciones de seguridad nacional”.
Para Andy Figueredo, un venezolano que huyó de su país porque alega persecución del régimen de Nicolás Maduro, las condiciones en las que se encuentran en el centro de detención equivalen a una “crisis humanitaria”.
“Esto es una locura. El centro de detención está dividido en nueve edificios que los oficiales llaman ‘tanques’. Cada uno de esos ‘tanques’ está dividido en tres o cuatro secciones. Nuestra sección es la única de todo el centro donde no hay casos de coronavirus”, dijo.
Figueredo, de 25 años, dijo que la pobre alimentación y el estrés ha contribuido a la rápida difusión del coronavirus en el centro de detención.
“Tenemos un sistema inmune deteriorado y nos dan como comida solo pan con jamón y alguna galleta con refresco. No somos delincuentes ni hemos cometido ningún crimen”, dijo el migrante. Su esposa y su hijo de meses lo esperan en Carolina del Norte para recomenzar su vida, dijo.
“La dictadura de Nicolás Maduro nos oprimió. Era opositor. Me negaban hasta asistencia médica. El Sebin [servicio de inteligencia en Venezuela] me citó para interrogarme. En ese momento supe que mi única opción era huir. A este país no entré por el desierto ni con un coyote. Solo pido que se me trate como ser humano”, dijo el migrante, quien también pidió asilo en la frontera sur.
Por su parte, el cubano Eduardo Padrón González, de 49 años, ya lleva un año y tres meses detenido en Arizona. También comparte la preocupación por la expansión del coronavirus en el centro de detención.
“Llevamos semanas con las cortes de inmigración detenidas. Aquí nos tratan mal. Los guardias muchas veces ni se protegen con mascarillas. Soy hipertenso, tengo cálculos en los riñones. Soy asmático. Si me contagio, tengo pocas posibilidades de sobrevivir”, dijo.
Padrón salió de Cuba en 2019 después de varios juicios por acusaciones de enriquecimiento ilícito debido a su trabajo como productor de carne de cerdo en Ciego de Ávila, dijo.
“Vine con mi hijo aprovechando una visa que teníamos para viajar a Panamá. Pensábamos que llegaríamos a una tierra de libertad y oportunidades, pero ya llevamos demasiado tiempo dentro de esta cárcel”, dijo.
Padrón recorrió toda Centroamérica y México para pedir asilo en la frontera sur de Estados Unidos. Después de meses en el centro de detención se queja del trabajo de ICE.
“Pierden los documentos, retrasan las cortes. Es una situación desesperante y ahora con esta enfermedad, peor”, añadió. “Si no fuera por la violencia que sufrimos en México, regresaríamos allí”.
Sígueme en Twitter y Facebook: @MarioJPenton.
La mejor manera para ayudarme a seguir haciendo un periodismo que impacte en la comunidad es suscribiéndote al periódico. ¡Hazlo hoy!
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de mayo de 2020, 4:14 p. m..