‘Traigan a los niños inmigrantes’. Congresista impulsa apertura del centro de Homestead
La representante demócrata por Miami Frederica Wilson está a favor de reabrir el Homestead Detention Center para niños migrantes, rompiendo con la mayoría de su partido después de que activistas y funcionarios de elección pasaran años protestando por la existencia del centro como símbolo de la agenda migratoria del ex presidente Donald Trump.
En una entrevista el lunes, Wilson dijo que la instalación de Homestead pudiera ayudar a manejar una afluencia de niños inmigrantes no acompañados que ya han abrumado las instalaciones existentes a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, haciendo que algunos niños permanezcan bajo la custodia de Customs and Border Patrol durante mucho más tiempo de lo que se supone deberían estar. También es partidaria de abrir instalaciones más pequeñas gestionadas por organizaciones como Catholic Charities en el sur de la Florida para albergar a niños que proceden principalmente de Guatemala, El Salvador y Honduras mientras esperan a ser colocados con un patrocinador o en régimen de acogida.
“Tenemos un presidente demócrata y nosotros como demócratas debemos ayudarlo”, declaró Wilson refiriéndose al presidente Joe Biden. “No podemos hacer fiestas de compasión y compadecernos de lo que ocurre en la frontera. Debemos encontrar soluciones para ayudar. No solo es un momento decisivo en su administración, sino en la política de inmigración”.
Wilson hizo público por primera vez su deseo de reabrir Homestead en un tuit el sábado, siendo la única demócrata local en hacerlo.
Su posición es muy diferente a la de la mayoría de los demócratas del sur de la Florida, quienes en febrero criticaron el plan del gobierno de Biden de reabrir las instalaciones de Homestead, las cuales albergaban a hasta 1,200 niños en 2019, convirtiéndolo en el mayor centro para niños migrantes no acompañados del país.
Y su tuit hizo que el Partido Demócrata de Miami-Dade, que se opone a la reapertura de Homestead bajo cualquier circunstancia, reiterara su posición el domingo.
“Los demócratas de Miami-Dade seguimos firmes en nuestra oposición al alojamiento de menores inmigrantes en el Homestead Detention Center”, comentó el domingo el partido local.
El lunes, Wilson se reunió con el presidente de los demócratas de Miami-Dade, Steve Simeonidis, y con el activista local de inmigración Thomas Kennedy. Kennedy, quien encabezó las protestas frente a la instalación, presionó para que se busquen alternativas a Homestead y sugirió que instalaciones alternas podrían ofrecer mejores condiciones para los niños migrantes.
“Estos niños están en una situación insostenible en este momento en Texas, así que no tiene que ser el Homestead Detention Center, pero vamos a pensar juntos y llegar a diferentes oportunidades de alojamiento en el Condado de Dade”, indicó Wilson. “Vamos a trabajar con contratistas locales para obtener contratos de 90 días del gobierno federal”.
El Homestead Detention Center se convirtió en un objetivo a eliminar para los aspirantes presidenciales demócratas en 2019, y la actual vicepresidenta Kamala Harris consideró que las instalaciones como Homestead eran un “abuso de los derechos humanos”.
Pero Wilson agregó que confía en que el Department of Health and Human Services (HHS) dirigido por Biden, que tiene la responsabilidad final de los niños migrantes después de ser transferidos de las instalaciones de la Patrulla Fronteriza administradas por el Department of Homeland Security (DHS), hará las cosas de manera diferente a Trump, quien prohibió a periodistas y legisladores visitar las instalaciones administradas por HHS durante meses.
“Estás hablando de dos administraciones diferentes”, señaló Wilson. “Hay una gran diferencia entre Trump y el señor [Stephen] Miller, Biden y la señora Harris. No van a tener allí un proveedor que trate a los niños como lo hizo la administración de Trump”.
Tras meses de protestas, Homestead fue finalmente desmantelado, pero no se cerró formalmente en agosto de 2019, cuando todos los niños restantes, que en su mayoría vivían en tiendas de campaña, fueron reubicados en medio de una amenaza de huracán. Los activistas también se opusieron a la instalación porque se encontraba junto a múltiples sitios militares que contenían contaminantes y porque estaba dirigida por un contratista con fines de lucro con vínculos con John Kelly, el ex jefe de personal de Trump.
Kennedy dijo que se opone a que Biden opere la instalación con un contratista con fines de lucro, además de las preocupaciones sobre la seguridad del sitio por contaminación tóxica y huracanes. El gobierno de Biden no ha proporcionado detalles al público o a los miembros del Congreso sobre cómo se gestionará la instalación si se reabre.
“Nuestra postura al respecto es muy clara: no queremos que esta instalación reabra porque está al lado de un vertedero militar tóxico, simboliza las peores políticas de inmigración de la era de Trump –la separación de familias, por ejemplo– y el componente con fines de lucro de esto lo abre a todo tipo de abuso hacia los niños”, comentó Kennedy.
La discusión sobre la reapertura de Homestead se deriva del aumento de inmigrantes en la frontera desde que Biden asumió el cargo en enero. Aunque muchos niños migrantes no acompañados no están siendo deportados, la administración de Biden continúa deportando a la mayoría de los adultos y familias inmigrantes bajo una política de la era de Trump llamada Título 42.
Wilson, junto con los representantes demócratas del sur de la Florida, Debbie Wasserman Schultz, Ted Deutch y Alcee Hastings, se oponen a que Biden siga deportando a familias y adultos que llegan a Estados Unidos en busca de asilo, incluyendo a miles de haitianos. Enviaron una carta al secretario del DHS, Alejandro Mayorkas, pidiéndole cambiar la política.
“Es realmente estupendo que ella haya firmado esa carta”, dijo Kennedy. “No quiero decir que la congresista sea una villana en esta historia. La crisis fronteriza está fabricada por los republicanos que intentan distraer y dar sensacionalismo al asunto, es un problema logístico pero que podemos resolver”.
Los republicanos, por el contrario, piden a Biden reforzar la frontera entre Estados Unidos y México y han argumentado que su administración no está haciéndole frente al aumento de inmigrantes allí. Dos de los tres republicanos de la Cámara de Representantes de Miami, los representantes María Elvira Salazar y Carlos Giménez, visitaron la frontera a principios de este mes con el líder de la minoría de la Cámara Baja, Kevin McCarthy. Todos los republicanos de Miami en el Congreso, incluidos el representante Mario Díaz-Balart, el senador Marco Rubio y el senador Rick Scott, están a favor de reabrir las instalaciones de Homestead para hacer frente a la afluencia de niños migrantes.
Kennedy, quien señaló que la posición de Wilson sobre Homestead es similar a la de Rubio, dijo que los demócratas deberían escuchar a los activistas de la inmigración que argumentan que gastar más dinero para localizar y colocar a los niños inmigrantes con patrocinadores más rápidamente es mejor que gastar dinero en contratistas para gestionar instalaciones como Homestead. Wilson dijo que está planeando una llamada con funcionarios del HHS y de la Casa Blanca para discutir la reapertura de Homestead con activistas locales.