LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Su ilusión de asilo nació muerta: siempre tuvieron alternativa
Buenos días, señor Manfred Rosenow: Ante todo, un gran saludo y mis respetos por la dedicación que usted tiene con la comunidad latina en Estados Unidos.
Soy venezolano-español, casado, y con dos hijos nacidos en Estados Unidos. Le escribo por recomendación de un familiar que me comentó de usted, y por su gran ayuda que veo ofrece en sus escritos en el Nuevo Herald.
Le comento mi situación. Mi esposa y yo emigramos a Estados Unidos en el 2002, con la esperanza de un futuro mejor viendo en aquel año que la situación en Venezuela se estaba agravando, y que no se veía ningún futuro.
En el 2003 hicimos una petición de asilo político, la cual nos fue negada porque, al yo tener la ciudadanía española, tenía un segundo país a donde ir. Esta negación se ratificó en todas las instancias y cortes de apelaciones. Por una mala asesoría de nuestro abogado en esa oportunidad, quien nos dijo que mi esposa, que fue la peticionaria del asilo, firmara una salida voluntaria, la cual nunca acatamos porque teníamos y tenemos miedo de regresar al país por las continuas amenazas que continuaron y continúan hacia nosotros.
Como usted sabe, al no acatar dicha orden, y también al habérsenos negado el asilo, eso generó una orden de deportación. Esto nos ha mantenido con mucho temor y nos tiene en un perfil bajo. Como la esperaza es lo último que se pierde, hemos estado esperando cada año las promesas de una reforma migratoria, y por último, las acciones ejecutivas por el Presidente Obama, y ninguna de estas se ha hecho realidad.
Dicho lo antes mencionado, no sé si hay la posibilidad de una reapertura del caso viendo la situación actual de Venezuela, la cual es una dictadura al descubierto y no se respetan los derechos humanos, mucho menos el respeto a la vida misma.
Le comento una noticia que escuchamos ayer en Univisión, la cual hablaba de que se podía pedir reabrir los casos que tuvieran una decisión definitiva y en el cual se podrían beneficiar aquellos que no tuvieran ningún problema con la ley y sean de buen carácter moral.
Bueno me despido con la fe y esperanza de algún día podamos resolver nuestra situación y poder permanecer en el mejor país del mundo, y si en sus manos y las de Dios está, nos pueda ayudar. Gracias,
Carlos Ortiz, (vía correo electrónico)
Dice un viejo y pintoresco refrán, “Mal comienza la semana para quien ahorcan un lunes...” No es que yo quiera ser lúgubre, pero ustedes, como bien lo cita su carta, por pésima que fuere la situación en Venezuela (y, sí, estoy de acuerdo, cada vez es peor), usted(es) nunca tuvieron posibilidad de asilo, al tener una segunda nacionalidad tranquila – la de España—hacia donde desplazarse.
El “abogado” que los enredó, una de dos: o era un abogado de los más malos que circulan por este atormentado planeta, o más simple aun, no es un abogado de verdad, sino un “experto” o tinterillo de los que se hacen ser profesionales en realidad, sino que medran entre los extranjeros desprevenidos ofreciendo “servicios” legalmente falsos e indefensibles donde cada dólar son 100 céntimos tirados a la basura...
Según su carta, sus hijos estadounidenses todavía son niños – edad máxima posible de ellos en la actualidad (2015 – 2002 = 13)– ocho años menos de los 21, cuando podrán pedir inmigratoriamente a sus padres. Todo eso de reaperturas, reconsideraciones, etc., es pura bazofia, y menos aun cuando el partido republicano está a punto de volver a tomar las riendas del poder federal en todo Estados Unidos.
De ahí que no tengo nada técnico o legal que aportar por ahora a una consolidación inmigratoira de usted y su esposa en este país. Lo mejor que les está pasando –¡y ojalá les dure!—es la inacción tácita de Washington, D.C. hacia el conjunto de los venezolanos, situación que es imposible opinar hasta cuándo y cómo va a continuar.
Les deseo lo mejor, y... ¡olé!, España es un bello país...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de junio de 2015, 6:24 p. m. with the headline "LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Su ilusión de asilo nació muerta: siempre tuvieron alternativa."