Inmigración

¡Cuidado con las aves de rapiña o los insectos ponzoñosos!

Estimado Mister Manfred: Agradezco mucho su atención y deseo lo mejor para usted y su querida esposa.

Mi pregunta es: ¿sigue vigente la “Certificación Laboral”? ¿Puede una persona que llegó a este país como turista hace 8 años, y se quedó al ver que tenía la posibilidad de realizar su sueño, ó sea, trabajar, formar una familia, y tener una vida mejor? ¿Por qué algunos abogados aceptan y dice que sí se puede hacer la certificación laboral, pero otros abogados dicen que no, que ni lo intente? Yo confío en su ayuda desinteresada (consejo), y su buen criterio y le agradeceré que me dé su opinión para de una vez salir de dudas.

Hay una empresa que ofrece toda la ayuda que necesite esta persona para solucionar su estatus. Infinitamente agradecida,

“Guadalupe” (vía correo electrónico).

“Yo sueño que estoy aquí/ deestas prisiones cargado/ y soñé que en otro estado/ más lisonjero me vi/¿Qué es la vida? un frensí./ ¿Qué es la vida? una ilusión,/ una sombra, una ficción,/ y el mayor bien es pequeño:/ que toda la vida es sueño,/ y los sueños, sueños son?!

¡Con tanta sabiduría y donaire lo expresó el Pedro Calderón de la Barca, (cinco siglos atrás!) (Y él, lo dudo mucho, no estaba en el giro de la inmigración....) Usted está muy bien ubicada cuando se hace la misma pregunta en relación al proceso inmigratorio más difícil que existe: el certificado laboral.

Comencemos por definir los elementos esenciales. El L.C. es una conclusión expresada por parte del Ministerio de Trabajo de Estados Unidos de que una empresa ó individuo que necesita un trabajador, no logra encontrar un candidato demostradamente preparado, hábil, y disponible para realizarlo (!)

Obviamente, esto limita al cuñado, al sobrino, ó cualquier otro familiar del empresario... La búsqueda tiene que haber sido verificablemente amplia, por diversos medios de comunicación, tanto en la esfera de la empresa, como en el panorama laboral, por lo menos del estado donde se hace la investigación.

Ordinariamente, se comienza por hacer publicaciones repetidas de la oferta de trabajo en periódicos importantes de la localidad. Extraño es el caso de que esta indagación resulte completamente infructuosa. Supongamos lo corriente: se presentan, dos, ó cinco, ó una docena de interesados en ocupar la vacante – a todos y cada uno de ellos habrá que pedirles sus “papeles”, citarlos a entrevista, conocerlos, examinar sus credenciales, y si aun así el empresario no los encuentra posibilitados para llenar la vacante, producir una explicación escrita de las razones aceptables para haber rechazado a todos para ocupar la vacante existente. En cuanto al salario ofrecido, éste debe encajar en las normas oficiales existentes -- no se puede rechazar a un interesado porque tenga pelo rubio ó piel acanelada, u ofrecerle 4 dólares por hora a un ingeniero, por ejemplo. Esta búsqueda suele consumir entre uno y tres meses, en promedio, y toda esta acción debidamente explicada y documentada.

Supongamos ahora que todo resultó bien y que, felizmente para el empresario, éste ubicó a Mister Sonrisa, y todo el mundo tan contento... ¿Puede el elegido venir a trabajar para el patrono a la mañana siguiente?! Not necessarily.. Aún no ha comenzado el proceso inmigratorio, (I-140) en el cual existen diversas “Preferencias”, ó sea, categorías, con diversas fechas de validez de turno. Un buen amigo y cliente de mi oficina obtuvo su L.C. tras de larga lucha, pero después de aprobado, quedó en 3ra. Preferencia y duró esperando turno... ¡6 años! hasta hacerse residente....

La persona que usted describe, con 8 años de ilegalidad a cuestas, está “tostao”... no tiene posibilidad alguna sin salir primero de Estados Unidos y esperar 10 años de castigo en el exterior antes de poder reingresar a este gran país. En cuanto a “abogados” que ofrecen lo contrario, ¡mucho cuidado! –son aves de rapiña o insectos ponzoñosos. ¡Esas picadas duelen!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2015, 8:20 p. m. with the headline "¡Cuidado con las aves de rapiña o los insectos ponzoñosos!."

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