Gracias a Dios tenemos la Ley de Libertad de Información
Soy naturalizado americano, de origen nicaragüense. Mi esposa es de origen hondureña, protegida con el TPS por más de 10 años. Tenemos dos niños, uno de 9 y una de 5 años, nacidos en Estados Unidos y con buena salud, gracias a Dios.
El caso es el siguiente. En el año 1997 mi esposa es capturada en la frontera americana. El coyote le dice que se cambie de nombre y de nacionalidad a salvadoreña para lograr pasar. En esa época, El Salvador estaba en guerra y Estados Unidos otorgó asilo político a los salvadoreños.
Así logró pasar la frontera con número de alien y pensamos que fue deportada en ausencia. No se presentó ante el juez de inmigración. Nace el TPS y mi esposa, siendo hondureña, se acoge a esta ley. Año por año, ella renueva su TPS sin ningún problema. Ella esta consciente de haber mentido a este país.
Mi pregunta: Siendo yo americano, ¿habrá una posibilidad de que a ella le otorguen su residencia permanente? Cordiales saludos en espera de su respuesta. Dios le bendiga.
“Anónimo” (vía correo electrónico).
¿En qué se asemejan los océanos y la Tierra misma a la inmigración?! En la increíble diversidad, digo yo, de las criaturas que los habitan, ¡ya que asimismo ocurre con los casos de inmigración! Llevo 35 años escribiendo Línea de Inmigración, y junto a muchas preguntas muy comunes, de vez en cuando – como en este caso -- me sorprende un caso muy singular que requiere nueva reflexión...
Sería aventurado, pienso yo, ofrecer en este mismo momento una respuesta definitiva a usted, mi “Anónimo” lector. Afortunadamente, su carta contiene un elemento clave en su prolijo recuento: la señora tiene un número de alien -- el famoso A seguido de ocho cifras (ahora ya son de nueve, ó hasta10).
Por ahí es por donde tengo que comenzar -- por pedirle al gobierno una copia de su expediente inmigratorio personal. En medio de tantas cosas criticables que con razón ó sin ella se le adscriben al país, no hay en ninguno otro el Freedom of Information Act, FOIA (!!!) -- la Ley de Libertad de Información que le permite a cualquier particular (no tiene que ser abogado ni nada) acceder a los archivos federales (con tal que no hayan sido clasificados inaccesibles (classified) por reserva de seguridad nacional.
Si le interesan mis servicios a ese respecto (a una tarifa razonable), contácteme personalmente. Soy optimista...
Mi hija que aún vive en Cuba, en diciembre del 2006 fue ganadora de la lotería (bombo) en Cuba y no pudo viajar por razones ajenas a ella en ese momento. Luego en el 2007 se dio por terminada la lotería, al menos éso le informaban cuando llamaba y nunca más se volvió abrir. Yo le estoy haciendo los trámites por reunificación familiar a ella y los niños de 4, 11, y 18 años. De este último, temo no pueda viajar con ella por el tiempo largo de las entrevistas y la cercanía de sus 21 años.
Mi pregunta es: ¿Podría ayudar en algo a los trámites que hago, el derecho de haber sido ganadora del bombo?
Muchas gracias, un buen día, y espero su respuesta.
“Anónima” (vía correo electrónico).
Otra adivinanza (inventada por mí a efecto de su pregunta, ha, ha): ¿En qué se parecen los dinosaurios al “bombo” ó lotería de inmigración (no confundir esta última con el sorteo anual llamado diversity)?! Respuesta: En que ambas cosa son animales extintos, los “dinos” hace 65 millones de años, el “bombo” desde el año que usted cita en su carta...
Pero, ¡no se me desconsuele! La alternativa por la cual usted está caminando –la reunificación familiar cubana mediante parole– está tan activa como una golondrina —vive, vuela, y trina, en perfecta, para usted ¾ perfecta, salud. ¿Por qué “¾”? Porque su hijo mayor está comprometido, pienso yo, a prestar servicio militar que, hasta cumplirlo, le impide salir.
La “reunificación” es una ley de excepción para un solo país del mundo --¡Cuba!– que es precisamente el suyo... Good for you!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de octubre de 2014, 7:55 p. m. with the headline "Gracias a Dios tenemos la Ley de Libertad de Información."