Inmigración

EEUU, Panamá y Colombia acuerdan imponer medidas drásticas en uno de los cruces de migrantes más peligrosos del mundo

Migrantes atraviesan el Tapón del Darién en la frontera entre Panamá y Colombia.
Migrantes atraviesan el Tapón del Darién en la frontera entre Panamá y Colombia. Omar Ornelas/ USA Today Network, USATNetwork via Imagn Content Services, LLC

La decisión de Estados Unidos de lanzar una campaña de dos meses con Colombia y Panamá para frenar la migración ilegal a través del cruce de migrantes más peligroso de Sudamérica está impulsada por la preocupación de que un cambio en la política de inmigración de Estados Unidos el próximo mes pueda provocar un aumento de solicitantes de asilo en la frontera suroeste, dijo un funcionario de la administración de Biden.

El 11 de mayo terminará la orden de salud pública de la era de Trump conocida como Título 41, que permite a Estados Unidos expulsar rápidamente a los migrantes en la frontera suroeste de vuelta a México o a sus países de origen. Estados Unidos volverá al procesamiento de inmigración regular para los solicitantes de asilo, en el que aquellos que intenten entrar sin autorización previa se enfrentarán a una prohibición de entrada de cinco años, dijo Katie Tobin, asistente especial del presidente Biden y directora principal de la Dirección Transfronteriza en el Consejo de Seguridad Nacional.

Para llegar a la frontera estadounidense, muchos inmigrantes atraviesan un peligroso corredor selvático en la frontera entre Colombia y Panamá conocido como el Tapón del Darién. Estados Unidos quiere desalentar estos cruces, que han seguido aumentando, y atacar a las redes criminales que se aprovechan de la desesperación de los migrantes indocumentados.

“Sabemos que estos actores criminales están usando el cambio en la política de Estados Unidos para generar negocio facilitando la migración irregular hacia el norte”, dijo Tobin en una llamada con reporteros. “Y por tanto realmente vemos el momento de este anuncio y nuestro esfuerzo conjunto en el Darién como una pieza importante de nuestro enfoque más amplio para asegurar que no tengamos una oleada o migración irregular hacia la frontera suroeste”.

El esfuerzo conjunto surgió de las conversaciones de alto nivel mantenidas a principios de esta semana en Ciudad de Panamá entre la ministra de Asuntos Exteriores de Panamá, Janaina Tewaney; el ministro de Asuntos Exteriores de Colombia, Álvaro Leyva Durán, y el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas. Los tres se reunieron para discutir el aumento en los cruces de migrantes indocumentados a través del Tapón del Darién.

Migrantes haitianos caminan de camino a Panamá por el Tapón del Darién en Acandí, Colombia, en septiembre de 2021.
Migrantes haitianos caminan de camino a Panamá por el Tapón del Darién en Acandí, Colombia, en septiembre de 2021. EFE/Mauricio Duenas Castaneda EFE/Sipa USA

Tobin dijo que aún se está trabajando en los detalles de la campaña, pero los esfuerzos se centrarán en contrarrestar el contrabando y la trata de personas enfocándose en “mejorar los arrestos, los procesamientos y otros esfuerzos para causar disrupción en el contrabando de personas”.

“Las organizaciones criminales transnacionales, los cárteles que se han metido en el negocio del traslado de personas, están cobrando miles de dólares por este peligroso viaje a través del Darién y están usando la desinformación a través de las redes sociales para atraer a clientes”, dijo.

El paso del Darién es uno de los cruces migratorios más peligrosos del mundo. Un número desconocido de haitianos, venezolanos, africanos y personas de países de todo el mundo pierden la vida cada año al intentar cruzar de Colombia a Panamá para llegar a México y entrar en Estados Unidos.

A pesar de los recientes esfuerzos de Estados Unidos por abrir nuevas vías legales para algunos inmigrantes y disuadir a los migrantes de llegar a la frontera suroeste, los cruces han continuado. Según las autoridades panameñas de migración, casi 88,000 personas cruzaron la selva del Darién solo en los tres primeros meses de este año, cifra seis veces superior a la del mismo período del año pasado.

Entre estas personas hay nacionales de Haití y también de Venezuela, muchos de ellos niños.

El mes pasado UNICEF informó de que uno de cada cinco migrantes que caminaban por la selva del Darién eran niños, el grupo de mayor crecimiento entre las personas que huyen de sus hogares bajo la amenaza de la violencia o emigran en busca de mejores oportunidades. Su número se multiplicó por siete en los dos primeros meses de este año, en comparación con el mismo período del año anterior, según la agencia de Naciones Unidas para la infancia.

“Compartimos con Panamá y Colombia y otros países de la región la convicción de que tenemos que hacer más para acabar con esta explotación de vidas humanas”, dijo Tobin. “Muchas personas vulnerables huyen de situaciones realmente terribles y luego son explotadas. La pérdida de vidas, las agresiones sexuales desenfrenadas... hay un fuerte sentimiento de que tenemos que hacer algo al respecto para proteger las vidas de los migrantes”.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de abril de 2023, 7:55 a. m..

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