Demandan a la administración de Biden por restricciones al derecho de asilo en la frontera
Una demanda que cuestiona las nuevas restricciones de asilo y una orden de un juez federal en Florida que limita temporalmente la capacidad de los funcionarios estadounidenses de liberar rápidamente a los migrantes detenidos en la frontera están creando problemas para la administración de Joe Biden el mismo día que entraron en vigor nuevas políticas fronterizas tras el fin de la norma sanitaria de emergencia conocida como Título 42.
Anticipándose a la llegada de miles de migrantes que podrían abrumar a los funcionarios fronterizos, la administración de Biden emitió varias medidas, incluida una regla que prohíbe a los migrantes solicitar asilo en la frontera si primero no consiguen una cita a través de una aplicación para teléfonos inteligentes llamada “CBP One” o buscan protección en un país de tránsito y son rechazados.
Tras las críticas de activistas de inmigración, organizaciones internacionales y algunos legisladores demócratas, la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) y otras organizaciones demandaron a la administración de Biden el jueves por la noche. Al igual que otros críticos, la demanda federal afirma que la nueva regla de asilo, que los defensores describen como una prohibición de “asilo” o de “tránsito”, se asemeja a otras dos políticas de la era de Donald Trump que los tribunales ya han anulado.
La administración de Biden ha insistido en que su nueva política de asilo no se parece en nada a las medidas introducidas por el expresidente Trump.
“La nueva prohibición de la administración de Biden pone en grave peligro a los solicitantes de asilo vulnerables y viola las leyes de asilo de Estados Unidos. Hemos recorrido este camino antes con Trump”, dijo Katrina Eiland, abogada al frente del proyecto de derechos de los inmigrantes de la ACLU. “Las prohibiciones de asilo eran crueles e ilegales entonces, y nada ha cambiado ahora”.
Los grupos que cuestionan la medida, que incluyen la ACLU del norte de California, el Centro de Estudios de Género y Refugiados y el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes, argumentan que contraviene las leyes internacionales de refugiados y las leyes estadounidenses que otorgan a los migrantes la oportunidad de solicitar asilo sin importar si llegan a un puerto de entrada oficial o cruzan la frontera, y estipulan la igualdad de trato a todos los refugiados.
“La regla es ilegal de muchas maneras”, señala la demanda. “El Noveno Circuito ya ha sostenido que los requisitos principales de la regla son ilegales. El gobierno no puede obligar a los solicitantes de asilo a entrar en los puertos [de entrada]. Y el gobierno no puede obligar a los solicitantes de asilo a solicitar asilo en países de tránsito”, agrega el documento, citando precedentes de fallos anteriores que bloquean prohibiciones similares implementadas por la administración de Trump.
El viernes, activistas de una delegación encabezada por Haitian Bridge Alliance que visitó la frontera dijeron que habían pasado dos días hablando con solicitantes de asilo que habían viajado por varios países y ahora dormían en campamentos improvisados sin baños. Muchos estaban confundidos con las nuevas medidas y desesperados.
“No hace mucho, Biden prometió reafirmar el compromiso de Estados Unidos con los solicitantes de asilo y defender su derecho legal a solicitar asilo. Bueno, ha hecho exactamente lo contrario con esta prohibición de asilo”, dijo Kica Matos del Centro Nacional de Leyes de Inmigración. “La administración ha tomado la decisión deliberada de limitar severamente el acceso al sistema de asilo de nuestro país, duplicando y construyendo sobre las políticas dañinas de Trump que van en contra del núcleo de nuestros valores estadounidenses”.
Los funcionarios de la administración de Biden han defendido la regla argumentando que permite a las personas la oportunidad de solicitar asilo, pero busca imponer mayores consecuencias a quienes intentan hacerlo ilegalmente. También dijeron que la administración vincula la nueva medida a la expansión de los programas de inmigración legal.
“Las personas que no utilizan las vías legales disponibles para ingresar a EEUU ahora enfrentan consecuencias más duras, incluida una prohibición mínima de cinco años para volver a ingresar y un posible enjuiciamiento penal”, dijo el viernes el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.
Pero la denuncia argumenta que “buscar asilo es una vía legal protegida por nuestras leyes, independientemente de cómo se ingrese al país”.
Cuando las nuevas reglas entraron en vigencia el viernes, los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional se mantuvieron firmes en que los migrantes que se presenten en la frontera entre Estados Unidos y México sin autorización previa no serán elegibles para el asilo.
“Creemos que esa regla está dentro de nuestra autoridad legal”, dijo el subsecretario interino de Política Fronteriza e Inmigración, Blas Nuñez-Neto.
Núñez-Neto dijo que durante las últimas décadas, los presidentes republicanos y demócratas han tratado de lidiar con los aumentos repentinos de la migración mediante la acción ejecutiva. El presidente Biden no es diferente, dijo.
“Hemos sido muy innovadores al tratar de abordar los desafíos que enfrentamos usando nuestras autoridades ejecutivas”, dijo, señalando el reciente programa de parole para ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela como un proceso que “ha sido muy efectivo”.
Ese proceso también está siendo impugnado en los tribunales por unos 20 gobernadores republicanos que representan a estados fronterizos como Florida y Texas.
“Es lamentable que uno de los estados que se ha beneficiado de este proceso, Texas, haya estado liderando el litigio en su contra por lo que creemos que son razones puramente políticas”, dijo Núñez-Neto.
Los esfuerzos para liberar rápidamente a los migrantes para evitar el hacinamiento en los centros de detención fronterizos también podrían complicarse como resultado del fallo del jueves de un juez de Florida. La orden temporal bloquea la capacidad de la administración de usar las autoridades de libertad condicional para liberar a los migrantes en las comunidades hasta que su proceso legal migratorio concluya.
Nuñez-Neto insinuó que la administración lucharía contra el fallo.
“Estamos preocupados por el impacto del litigio de Florida en nuestro procesamiento de personas en la frontera, y específicamente en nuestra capacidad para procesar a las personas”, dijo. “El Departamento de Justicia está revisando de cerca esa decisión. Y creo que verá pasos adicionales en ese litigio o muy pronto”.
DHS ha dicho que actualmente hay 24,000 agentes y oficiales de la Patrulla Fronteriza en la frontera con México y que la agencia está reforzando al personal con contratistas y miembros del ejército.
Si bien los funcionarios estadounidenses continúan encontrando “altos niveles de no ciudadanos en la frontera”, dijo Núñez-Neto, los agentes no vieron un aumento sustancial de migrantes de la noche a la mañana.
Los activistas durante la conferencia de prensa del viernes también reiteraron que no vieron a nadie “asaltando la frontera” y acusaron a los políticos y activistas antiinmigrantes de difundir narrativas y retóricas falsas que generaban miedo entre los migrantes.
Durante las visitas a los campamentos mexicanos en Reynosa y Matamoros, los activistas dijeron que vieron a migrantes viviendo en “asentamientos y refugios superpoblados y con pocos recursos”. Escucharon relatos de migrantes sobre cómo habían enfrentado atrocidades como secuestros mientras se dirigían a la frontera con Estados Unidos. Y se enteraron de los problemas que muchos continúan encontrando para acceder a la aplicación CBP One.
Algunos migrantes han tenido problemas durante meses para obtener una cita usando la aplicación para teléfonos inteligentes, mientras que los migrantes negros se han quejado de recibir mensajes de error porque la aplicación no reconoce su tez más oscura, dijeron los activistas.
Maribel Hernández Rivera, directora adjunta de la ACLU, recordó a una madre que le dijo entre lágrimas que no podía pagar un teléfono inteligente o Internet.
“El asilo no es algo que puedes programar cuando estás huyendo para salvar tu vida”, dijo Riviera.