Inmigración

LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Usted llegó tarde al baile. La música ya se acabó...

Buenos días, señor Manfred. Mi caso es el siguiente.

Soy de nacionalidad colombiana, tengo 38 años, soy casado, tengo 3 hijos, una de ellos de 9 años, con mi esposa, y dos mayores, de 14 y 15 años. Todos viven en Colombia.

Yo me encuentro en la ciudad de Miami desde el mes de diciembre, estoy indocumentado, y no tengo un trabajo fijo. Mi papá es residente y le falta un año para aplicar a la ciudadanía. Mis hermanas son ciudadanas americanas desde hace varios años, una está casada, y la otra es separada.

Mi pregunta es: ¿qué trámite debo hacer para obtener mi residencia, traer a mi esposa y a mis hijos, y tener mi tarjeta verde para poder trabajar? ¿Mi trámite debe ser por parte de mi papá? ¿O podría hacerlo con una de mis hermanas? ¿Y qué documentos debo reunir para poder aplicar?

Mil gracias por revisar mi caso.

“Anónimo”, (enviado desde mi iPhone)

Mi primera impresión: usted es un fresco, un fresco de pacotilla. (Debo añadir, un fresco inteligente...) Se expresa muy bien, su carta está bien ordenada, no se anda por las ramas, y merece una respuesta concreta, como son concretas sus preguntas.

No se me ponga bravo ni se incomode porque le contesto un poco secamente, y sólo lo hago porque al escribir estas líneas, le estoy respondiendo no solamente a usted, como individuo, sino a cientos (¿miles?!) de lectores, reales ó potenciales, con su misma actitud. Su frescura consiste en ignorar que este país –el primero, más desarrollado, y actualmente más complicado del mundo– está sujeto a la fatídica amenaza de un odio y una persecución irracional casi imposible de conjurar. Usted optó por ingresar a Estados Unidos “a como dé lugar”, sin la menor consideración de cómo ahora sería recibido apenas haga contacto con la ley, sin tomar en cuenta la sicología colectiva de este momento histórico.

Por decir lo menos, su futuro inmigratorio es desalentador. La eventual petición de su padre por usted cuando él se haga ciudadano de Estados Unidos (3ra. Preferencia, hijo casado de ciudadano) le impondrá una laaaaaarga cola de espera (aprox. más de 10 años). Por otra parte, su ingreso ilegal no le permite hacer ajuste de estatus en Estados Unidos (obtener la residencia), lo cual lo obligará a salir del país y presentarse para ello en el consulado estadounidense en su país cuando (¡al fin!) haya número de visa disponible. Pero, una vez que ponga un pie fuera de nuestro territorio, se le disparará una inelegibilidad de retorno de difícil curación para obtener la visa de inmigrante. Como usted presumiblemente ingresó al país sin inspección desde diciembre pasado, el taxímetro hacia la acumulación de presencia ilegal le empezó a correr desde ese mismo momento hacia un castigo de 3 años al cumplir un año de presencia ilegal, y de 10 años si su presencia ilegal supera un año, penalidad que se establece en el mismo momento en que ponga un pie fuera de este país. (Pienso que una de las hermanas debe también hacer una petición por usted (cola: ¡20 años!) y así comprar una especie de seguro de vida contra una impredecible desaparición del padre.)

La premisa de venir a Estados Unidos, con planes de quedarse y, después, de alguna manera, “por el camino se arreglan las cargas”, hoy día, mucho más que antes, no sirve. Las leyes y las circunstancias de nuestro país han cambiado, y el ambiente general de la política es un NO ROTUNDO a la inmigración ilegal. Siendo usted tan inteligente como lo presumo, mire no más el pensamiento de un Donald Trump, el más improbable candidato a nuestra próxima presidencia... ¡a la cabeza de los aspirantes republicanos (18 por ciento; Jeb Bush, segundo, 14 por ciento, y jóvenes tan valiosos como Marco Rubio, 8 por ciento)! El “triunfal” archimillonario lo sacaría a usted agarrado por las orejas por ser un “mexicano indeseable” [sic]), aunque usted haya nacido en Bogotá, en Cartagena, ó en la selva del Caquetá...

Su muy bien escrita carta, repito, es virtualmente insolente, y le hablo sin ánimo de ofenderle. En su actual falta de estatus no se ven rasgos de solución alguna, menos aún en la comprensible y presente atmósfera persecutoria del Ministerio de Seguridad Patria (Department of Homeland Security, el “papá” de Inmigración).

Usted llegó tarde al baile. La música ya se acabó...

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de julio de 2015, 4:48 p. m. with the headline "LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Usted llegó tarde al baile. La música ya se acabó...."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA