DeSantis quiere mantener fuera a trabajadores inmigrantes, pero empresas dicen que Florida los necesita
Cuando el gobernador Ron DeSantis anunció el lunes su propuesta “sin excusas” para reforzar la frontera entre Estados Unidos y México, desplegó un plan que depende de emplear más fuerzas del orden y levantar más muros, pero omitió cualquier mención al programa federal que permite a las empresas traer legalmente a trabajadores migrantes temporales.
“Ningún estadounidense quiere trabajar cosechando cultivos y haciendo trabajos manuales, así que necesitamos un programa de trabajadores invitados”, dijo Rick Roth, agricultor de frutas y verduras en Belle Glade y representante estatal republicano. “El problema es que necesitan actualizar el programa para permitir trabajadores todo el año y dar a los empleadores más flexibilidad”.
Roth es uno de los cientos de empleadores en la Florida que colectivamente contrataron a 25,451 trabajadores invitados bajo el programa de visas H-2A en 2022. Los agricultores de la Florida dependen del programa más que cualquier otro estado, y los trabajadores temporales ahora recogen la mayor parte de la cosecha de cítricos de la Florida.
Roth y otros dicen que cualquier conversación sobre la inmigración ilegal debería incluir hablar de la expansión de los programas federales, ya que no solo proporcionan una válvula de alivio al problema fronterizo, sino que permiten a las empresas hacer frente a la escasez de mano de obra con los migrantes.
Jamie Fussell, director de Relaciones Laborales de la Florida Fruit and Vegetable Association (FFVA), dijo que el programa federal “necesita urgentemente una revisión para alinearse con las prácticas agrícolas y eliminar las barreras obsoletas que restringen el acceso de los obreros agrícolas estacionales de la Florida”.
Aunque el programa H-2A es “engorroso y caro”, dijo, sigue siendo “la única herramienta de que disponen los granjeros para asegurar una mano de obra adecuada debido a la falta de trabajadores nacionales”.
Más de 120 empresas, entre ellas 20 de la Florida, están pidiendo al presidente que intervenga. En una carta enviada al presidente Joe Biden la semana pasada, la American Business Immigration Coalition Action le pedía que ampliara una categoría especial de permisos de inmigración para personas que cubren puestos en zonas del país con escasez de mano de obra. A diferencia del programa H-2A, para cuya modificación es necesaria la intervención del Congreso, quieren que el presidente haga uso de su autoridad ejecutiva para conceder permisos de trabajo temporales.
“El sistema de inmigración está demasiado averiado como para ignorarlo”, escribieron líderes empresariales de las industrias de la construcción, la manufactura, la agricultura, el paisajismo y la restaurantera. Citaron 10 millones de empleos vacantes en todo el país a finales de abril y culparon a “dos años de inmigración perdida” como factor contribuyente a su escasez de mano de obra.
Dos gobernadores republicanos proponen una idea
Un plan propuesto por los gobernadores republicanos Eric Holcomb, de Indiana, y Spencer Cox, de Utah, permitiría a los estados “patrocinar” a trabajadores migrantes para obtener permisos de trabajo temporales.
Cris Ramón, asesor principal de Inmigración de UnidosUS, una organización activista hispana sin fines de lucro, dijo que ya hay evidencia de que la ampliación de los programas de trabajadores temporales libera la tensión en los cruces fronterizos.
La expansión del programa H-2A entre 2001 y 2011 “fue una de las razones clave” para la disminución de la inmigración mexicana ilegal, dijo Ramón, quien escribió un documento de política para el Migrant Policy Institute sobre el programa H-2A. Un estudio similar del conservador Cato Institute llegó a las mismas conclusiones.
En las dos últimas décadas, la escasez de mano de obra ha dificultado la contratación de trabajadores nacionales para recolectar frutas y verduras y realizar otras tareas relacionadas con los cultivos, por lo que el programa federal ha crecido hasta cubrir 11% de los 1.1 millones de empleos agrícolas del país, según un estudio.
Roth Farms ha usado el programa los tres últimos años, uniéndose a otras tres empresas para contratar a 330 trabajadores extranjeros de entre 20 y 35 años, y Roth afirma estar satisfecho con el resultado.
“Hacen un trabajo increíblemente bueno”, dijo. Pero también cuestan 30% más”.
Requisitos federales benefician a trabajadores
El gobierno federal exige a los empleadores que proporcionen transporte de ida y vuelta al lugar de trabajo, alojamiento y un salario mínimo superior al salario estatal.
“El uso del programa legal de visados para trabajadores invitados H-2A está en su punto más alto, y no muestra señales de detenerse”, dijo Fussell, de la FFVA. Pero el renovado interés a nivel federal “aún no se ha traducido en la aprobación de una solución significativa”.
Ramón dijo que las granjas más pequeñas a menudo superan los obstáculos mediante la contratación de reclutadores de mano de obra extranjera y, como Roth, trabajan juntos para patrocinar a los trabajadores inmigrantes. Pero añadió que lograr una solución “no es fácil”.
La mayoría de las personas que han aprovechado el programa son ciudadanos mexicanos porque el gobierno mexicano reconoció que el programa H-2A era una vía legal para que los ciudadanos mexicanos trabajaran durante la temporada, regresaran a México y siguieran volviendo, dijo.
“Si se facilita que la gente venga aquí, esas rutas serán efectivas”, dijo. “Cuando se adopta una postura intransigente y no se centra la atención en el sistema de migración legal, se dificulta la gestión de la migración dentro de Estados Unidos en general”.
Legislación de la Florida sobre inmigración
Samuel Vílchez Santiago, director en la Florida de la American Business Immigration Coalition, un grupo activista bipartidista que aboga por una reforma migratoria integral, dijo que la Ley de Modernización de los Trabajadores Agrícolas que se aprobó en la Cámara de Representantes de Estados Unidos el año pasado, pero que quedó estancada en el Senado, habría permitido más visas H-2 al tiempo que ofrecería una vía para la legalización de los trabajadores agrícolas.
“Queremos soluciones, no política”, dijo. Lamentó que la nueva ley de inmigración de la Florida, que entra en vigor el sábado, causara un escalofrío a través de la industria agrícola del estado, donde, dijo se calcula que 46% de su mano de obra son trabajadores indocumentados.
“Lo que estamos escuchando de los empleadores en todo el estado es que sus trabajadores tienen mucho miedo de esta nueva legislación y cómo puede afectarlos a ellos ya sus familias y muchos de ellos están considerando irse o ya se están yendo”, dijo Vílchez Santiago. “Para la industria agrícola, la pregunta es: ¿volverán sus trabajadores a la Florida en la próxima temporada agrícola?”.
Ante sus partidarios en la ciudad fronteriza de Eagle Pass, Texas, el lunes, DeSantis proclamó que la nueva ley de la Florida ya había tenido el efecto deseado.
“Ahora en el estado de la Florida hay penas severas y está teniendo un gran impacto”, dijo. “La gente sabe que vamos a hacerlo legalmente. No vamos a jugar con esto”. Su campaña no respondió a las solicitudes sobre su posición acerca del programa H-2A.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de junio de 2023, 11:26 a. m..