Cayó en manos de un ‘tramitador’ y ahora paga el precio
Buenos días, abogado Rosenow: Quisiera consultarle mi caso: Soy peruano, mis padres me trajeron a Estados Unidos a la edad de 9 años. Actualmente tengo 36 años. Mi papá y mi mamá son ciudadanos norteamericanos, al igual que mis hermanos. Mi papá me pidió siendo residente y le petición fue aprobada, pero como yo era mayor de 21 años, tenía que recibirla en Perú, y el abogado me aconsejó no salir del país. Seguí esperando una oportunidad para legalizar mi estatus en este país. Hace 4 años conocí a una joven ciudadana norteamericana. Nos casamos y ella me pidió. Cuando tuvimos la entrevista nos dijeron que necesitábamos más pruebas. Fuimos a la segunda entrevista e igual nos dijeron que no eran suficientes pruebas. Inmigración fue a mi trabajo y me dijeron que se habían enterado que mi esposa tenia otra pareja del mismo sexo.
Apelé al caso y les dije que yo no sabia que mi esposa tenía otra pareja y del mismo sexo. Ella también explicó que me había engañado, pero igual me negaron la petición. Me divorcié hace un año. Mi abogado me dice que el caso es serio y tenemos que esperar que el juez me cite a corte para la última decisión. No he recibido ninguna carta de Inmigración.
Mi consulta es, ¿qué puedo hacer para regularizar mi estatus?. Agradezco su atención en mi caso. Muchas gracias.
C.P., Miami (vía correo electrónico).
Hay sitios que cuando uno pasa cerca huele sabroso, y nos provoca entrar y comer. Hay también otros que, al pasar, se recibe como una bofetada de su mal olor, y lo que nos da son ganas de vomitar. Así pasa igualmente con los casos de inmigración: los hay transparentes, cristalinos, que a uno le dan alegría conocer y, si es necesario, ayudar. Pero, desafortunadamente, existen otros que cuando se conocen de cerca, lo que apetece es salir corriendo por lo nauseabundos que son... ¿Cuál de esos es el suyo? Usted sí lo sabe, pero yo no. Bien pudiera ocurrir que usted mismo fuere engañado, pero Inmigración siempre supone lo peor. (Cuatro de cada 10 de los casos por "matrimonio", especialmente entre diferentes nacionalidades, fracasan ante Inmigración.)
A estas realidades se suma otra, lamentable y dolorosa, que consiste en que, en ciertos países, se desconoce (ó más bien, se desprecia) la autoridad, y la tácita consigna es, como dicen los cubanos modernos, "resolver". En el caso de esta bella isla, atormentada por medio siglo de inhumano comunismo, aquella situación sico-social se entiende, pero en el caso de otros países, incluido el suyo, Perú, acaso pudiera funcionar dentro de sus límites territoriales, pero se vuelve negativa y calamitosa cuando se la quiere "exportar" a Estados Unidos, país que esta fundado en principios de respeto y autenticidad frente a las instituciones que gobiernan esta nación.
Lo suyo contiene una mezcla de factores lamentables. El primero que uno sospecha es que en su caso no hubo abogado de verdad, sino se intuye la acción de un "tramitador" ó "experto", vale decir de un individuo que, a precios atractivos por ser más bajos que los de un auténtico profesional, medran por ahí, a la cacería de los incautos. A la hora de la verdad, ¿qué pasa? Que no sólo embarcan a sus "clientes" en gestiones fraudulentas de proceso inmigratorio, sino que nunca comparecen (¡no pueden hacerlo!) ante la autoridad constituida.
De su carta es imposible deducir si usted entró en el "matrimonio" de buena fe, ó si usted mismo fue engañado por la mujer homosexual, es decir, lesbiana. Como resultado, el expediente (el file) de usted, huele a podrido y le será difícil despejar ese aroma hasta a un buen abogado de inmigración.
Usted tenía todas las de ganar (menos la rapidez...) a través de la petición de sus padres, ahora ciudadanos. Ya en este momento es probablemente imposible. Bajo la Sección 204(c) de la Ley de Inmigración, ninguna petición futura será aprobada, ya que no hay waiver (dispensa) disponible, de modo pues, que las consecuencias perduran de por vida... Usted necesita urgentemente los buenos servicios de un buen abogado de inmigración que examine a fondo todos los eventos de su matrimonio y pueda determinar y demostrar que usted no cometió fraude matrimonial. Lamento no poderlo ayudar. ¡Lo siento!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2015, 4:25 p. m. with the headline "Cayó en manos de un ‘tramitador’ y ahora paga el precio."