LINEA DE INMIGRACION: Las puertas en Miami las tiene abiertas. ¡No se confunda!
Sehr geehrte Herr Rosenow: Me atrevo a comunicarme con usted para solicitarle su ayuda desde la tierra que lo vio nacer, Deutschland [Alemania].
Yo soy cubana, casada con ciudadano español y, fruto del amor, un hijo (de 13 años) nacido en Alemania, con pasaportes cubano y español, donde residimos todos actualmente.
Quizás le pueda resultar extraño ó no que un matrimonio establecido cambie Alemania por Estados Unidos, en cuanto a beneficios sociales se refiere. Pero llega el momento, donde lo espiritual tiene más importancia que todo lo material, Al menos, para nosotros, así lo es.
En Estados Unidos se encuentran residiendo de forma permanente dos hermanos míos. Yo obtuve visa de turista B-2 por 6 meses en una primera ocasión y ahora me fue concedida la B-2 de múltiple entradas por 5 años. Reconozco que he sido privilegiada y bendecida. Mi hijo y mi esposo, ya se sabe, entran con el ESTA.
Hablando ahora en cubano, hay dos formas. Una es entrar y esperar el año y un día, que es lo que usted aconseja, porque leo sus respuestas. Un año es poco, pero también puede ser mucho tiempo. Ya de entrada, nuestro hijo tiene que ir a un centro de educación, Pregunto: ¿Cómo le afecta a esto nuestro estatus migratorio? La salud, ¿qué? Si supiéramos que ninguno nos vamos a enfermar, ó que, Dios no lo quiera, ocurra una tragedia en ese período, ¿y no contamos con un seguro médico? ¿Permisos de trabajo, escuelas, estudios de inglés? (No pretendemos vivir del aire ni de ayudas.) Nadie está exento de tener problemas, un accidente de tráfico, ó la policía en su rutina y nos detenga, ¿qué contestamos? ¿Qué identificación? ¿Podemos tramitar licencia de conducir?
Quizás estoy demasiado negativa o precavida, pero con un hijo menor de edad no puedo más que serlo. La otra opción, y quizás a usted no le guste ni leerlo, es la de pedir asilo en la aduana ó en el aeropuerto, para asi supuestamente obtener el parole por ser cubana. En este caso, ¿cuales son los beneficios y perjuicios reales, además de arriesgarme a que nieguen el parole (que sería bien fatal, si fuera el caso, creo). En todas partes (internet) se aconseja viajar sin el esposo no-cubano. Pero sin duda lo que me hace plantearme todo lo dicho es si vale la pena tanto riesgo, tanto susto, para que al final mi esposo pueda tampoco disfrutar de esos beneficios (trabajo, Seguro Social, licencia de conducir, estatus migratorio legal).
Me siento una egoísta obligarle a él a exponerse así por un año y medio, pensando en todo lo que deja aquí en Alemania (años de trabajo, seguros de todo tipo, familia, idioma, etc.)
Si lo desea me puede responder con una única respuesta, Sé que tengo dos opciones, pero, ¿cuál es la mejor para la familia completa? Le ruego el máximo de discreción y, de publicar mi carta, omita mis identificaciones. Una vez más, vielen Dank im Voraus. Mit freundlichen Grüßen!
”Una cubana más”, (vía correo electrónico)
Para la inmensa mayoría de mis lectores hispanoparlantes de de toda la América Latina (y de la Madre España, también) – el idioma alemán es una lengua extraña, difícil, gutural, que muy pocos de ellos entienden ó practican. Usted (¡cubana!) se dirige a mí en ella y no paso por alto tan bien intencionado gesto. Vielen Dank! (Muchas gracias!), Dicho todo esto, debo admitir que nací en Alemania, que hablé el alemán con naturalidad en casa de mis padres, y que hasta lo he conservado (un poco oxidado) hasta el día de hoy. ¡Pero hasta ahí! Soy ciudadano estadounidense (mi idioma es el inglés), soy colombiano de crianza, sentimiento, corazón, y escuela (de ahí esta columna en español), pero no paso por alto (ni nunca lo haré) la asesina Alemania nazi de los 1930s. Mi admiración y respeto por los alemanes grandes de la cultura y la ciencia – un Schiller, un Goethe, un Einstein – pero Deutschland (la tierra de los teutones) ahora está manchada para siempre por las lágrimas y la sangre inocente de tantas víctimas judías, ¡mis auténticos paisanos! Lo suyo: entre con su visa por Miami (fácil), búsqueme, y hablamos. Thank you! (en inglés…).
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de octubre de 2014, 7:12 p. m. with the headline "LINEA DE INMIGRACION: Las puertas en Miami las tiene abiertas. ¡No se confunda!."