La xenofobia, el mal más endémico del mundo actual
Señor abogado, sabiendo por internet que es usted un experto en inmigración, me he atrevido a contactarlo.
Soy mexicana y viví durante 12 años en España, muy cerca de la inmigración negra hasta las Islas Canarias proveniente de Africa. Ahora vivo en México y se está dando una oleada de inmigración hondureña camino hacia Estados Unidos. Dudo que la mayoría logren cruzar la frontera, lo cual implica el desbordamiento de hondureños en México. Supe que Bill Clinton fue a la isla de Tenerife a dar una conferencia y dijo que mientras no se ayudara a los negros en su lugar de origen, la inmigración no iba a parar.
Ahora me pregunto, señor Manfred Rosenow, ¿qué tanto podemos el Presidente mexicano, así como qué podemos hacer como ciudadanos, ya que esto veo que es la punta de un iceberg, algo que ayude a futuro a esta gente, ya que el problema cada día se va a hacer mayor y los ciudadanos sufriremos cada vez más inseguridad, secuestros, y robos?
Usted como experto, ¿qué me aconseja hacer o divulgar antes de que ésta, mi ciudad, se vuelva un caos?
Dra. Susana González Calderón, México (vía correo electrónico).
Su carta, doctora Susana, es de filosofía, no de inmigración, el tema de esta sección que llevo escribiendo desde hace 30 y tantos años, orientando a los lectores que me someten sus preguntas en busca de soluciones para sus dificultades personales en cuanto a cómo inmigrar legalmente a este país.
La suya es al revés. Nosotros en los Estados Unidos sufrimos de una enfermedad similar, pues nos llegan inmigrantes no sólo de México (el 57 por ciento, primer puesto), ni de Honduras, sino de todas partes del mundo, algunos perseguidos por razones de sus ideas políticas, religiosas, desastres naturales, pobreza, y cuente usted todas las enfermedades que sufre el planeta.
A efecto de conjurar esta “epidemia” que a usted tanto la sobresalta, nuestro gobierno decidió levantar una muralla y aumentar la vigilancia en la larga frontera con su país, utilizando los últimos sistemas tecnológicos para rastrear todo ser humano que se mueva. Además, incrementó las deportaciones de extranjeros indocumentados como nunca antes se había visto en la historia de este país (¡2 millones de deportaciones el año pasado!), que, entre otras cosas, es el país del mundo más abierto a recibir extranjeros en todas sus formas.
Usted, doctora Susana, no me confirma su profesión, pero a efectos de esta carta la voy a presumir médica. Esto me ayudará a definir el problema en forma de un diagnóstico, más que de una simple queja u observación. Su xenofobia –el rechazo al extranjero— es el fenómeno sociológico más arraigado de la especie, tanto como la reproducción, la nutrición, y el combate a todo lo que, de otra manera, tendería a la extinción del ser humano o animal. Desde que existe la historia, el hombre siempre ha tendido a exterminar a sus vecinos (!), sean estos europeos, asiáticos, godos, aztecas, incas, o chibchas – lo mismo que sucede en el cuerpo humano cuando detecta que lo ha penetrado una bacteria, un virus, o cualquier elemento extraño. Suele ocurrir que esa enfermedad acaba por entronizarse en el organismo, o termina por matarlo, en esta forma natural de defensa.
Su “bacteria” de hoy, doña Susana, son los hondureños, gente sufrida por la convulsión política que corre de norte a sur desde su país, México, vía El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Honduras, etc., con un alto provisional en Costa Rica y Panamá, países bendecidos, por ahora, por la placidez de sus envidiables instituciones. ¡Quiera Dios que así sigan por lustros más, para ejemplo de todos los “americanos” desde el Estrecho de Behring hasta la Patagonia!
Un buen deseo, pero una perspectiva dudosa... Mi propia avanzada edad me absuelve de esta calamidad, pero me queda el sobresalto por mis hijos (que son muchos), y tanto más por mis nietos, mis bisnietos, y mi, por ahora, única tataranieta de inocentes 3 añitos. Entretanto, nada que hacer ante estos cataclismos que sólo podemos orar por que se demoren...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de julio de 2015, 8:29 p. m. with the headline "La xenofobia, el mal más endémico del mundo actual."