Inmigración

¿Muertes evitables? Dos migrantes murieron bajo custodia de ICE en Krome por causas ‘naturales’

Oksana Tarasiuk en el apartamento de Hallandale Beach que compartía con su pareja hasta que él murió bajo custodia de ICE el 20 de febrero de 2025.
Oksana Tarasiuk en el apartamento de Hallandale Beach que compartía con su pareja hasta que él murió bajo custodia de ICE el 20 de febrero de 2025. cjuste@miamiherald.com

Sobrevivió a la invasión rusa de Ucrania, evacuó a mujeres y niños de Kiev a un lugar seguro y luego cruzó la frontera para escapar de la guerra.

Pero tras llegar al Centro de Procesamiento de Servicios Krome North en Miami, Maksym Chernyak, de 44 años, sufrió un derrame cerebral. El personal tardó más de 40 minutos en llamar al 911. Más tarde ese mismo día, el 18 de febrero, un médico informó que Chernyak tenía daño cerebral irreversible. Falleció dos días después.

“En neurología tenemos un dicho: ‘El tiempo es cerebro’, lo que significa que cada minuto que pasa sin tratar un accidente cerebrovascular es tejido cerebral perdido o dañado”, dijo Altaf Saadi, neurólogo del Hospital General de Massachusetts y profesor asociado de neurología en la Universidad de Harvard.

Su muerte se produjo aproximadamente un mes después de que un hondureño de 29 años, también recluido en el centro de detención migratoria, falleciera por “complicaciones de un trastorno esquizoafectivo”. El resultado de la autopsia de Genry Ruiz-Guillén conmocionó a los médicos, y dijeron que era explicación insuficiente de su fallecimiento.

Si bien la Oficina del Médico Forense de Miami-Dade dictaminó que ambos murieron por causas “naturales”, una investigación del Miami Herald encontró evidencia de lo que los expertos describieron como una atención médica de los dos inmigrantes cuestionable y preocupante.

Vista aérea del Centro de Detención Krome en West Miami, el viernes 2 de mayo de 2025.
Vista aérea del Centro de Detención Krome en West Miami, el viernes 2 de mayo de 2025. Miami Herald photo@miamiherald.com

Entre diciembre y abril, cuatro personas murieron en centros de detención migratoria en Florida, lo que representa la mitad de todas las muertes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en lo que va del año fiscal 2025, que va de octubre a septiembre. La más reciente, una mujer haitiana de 44 años, falleció el viernes 2 de mayo y las autoridades aún no han revelado la causa de su muerte.

Los periodistas recopilaron y revisaron más de cien páginas de autopsias, toxicología, historial e informe de defunción así como historiales médicos disponibles de las otras tres muertes en Florida. Nueve expertos médicos que revisaron los registros para el Herald se mostraron alarmados por el tratamiento de Chernyak y Ruiz-Guillén y se preguntaron si esas muertes podrían haberse evitado.

El caso de Chernyak fue desgarrador, dijo Saadi: “Hubo una emergencia neurológica —alguien que no respondía después de una convulsión— y durante 45 minutos ningún médico profesional activó el 911”.

Los funcionarios de ICE aún no han respondido a una lista detallada de preguntas relacionadas a la muerte de estos hombres. El 7 de abril, los periodistas solicitaron revisión internas de mortalidad y registros médicos adicionales, pero la solicitud sigue pendiente. Se informó al Herald que las imágenes del tiempo que pasó Ruiz-Guillén en Krome no están disponibles, ya que la agencia no conserva videos por más de 60 días.

“El ICE mantiene su compromiso de garantizar que todas las personas bajo su custodia residan en entornos seguros, protegidos y humanos”, se lee en una nota al final de los comunicados de prensa del gobierno por cada fallecimiento. “En ningún momento durante la detención se le niega atención de emergencia a un indocumentado detenido”.

Ruiz-Guillén pasó más de un mes en Krome, donde sufrió convulsiones y confusión, antes de ser ingresado en el Hospital Comunitario Larkin South, parte del Sistema de Salud Larkin. Al mes siguiente, fue trasladado a tres hospitales diferentes de Larkin debido a la persistencia de sus síntomas. Su informe toxicológico revela la presencia de numerosos fármacos en su organismo: tres antipsicóticos y un antidepresivo.

Michael Baden, exmédico forense jefe de la ciudad de Nueva York, quien ha realizado más de 20,000 autopsias e investigado muertes de alto perfil, desde Medgar Evers hasta George Floyd, revisó las autopsias y afirmó que la causa de la muerte de Ruiz-Guillén no concuerda con las complicaciones que provocaron su fallecimiento.

“La enfermedad mental, por sí sola, no es una causa válida de muerte”, dijo. “En este caso, lo importante son las complicaciones de la enfermedad mental, y las complicaciones que veo son el exceso de medicamentos en su organismo”.

Un informe de su muerte indica que Ruiz-Guillén padecía una afección potencialmente mortal llamada rabdomiólisis, que, según Baden, puede desarrollarse en personas que han sido sujetadas. Un portavoz del Sistema de Salud Larkin se negó a compartir el historial médico de Ruiz-Guillén, alegando leyes de privacidad.

“No podemos comentar ningún detalle sobre ningún paciente en particular”, afirmó Patricia Vila en un comunicado enviado por correo electrónico al Herald. “La confidencialidad del paciente es un requisito legal y garantiza el respeto al fallecido y a su familia”.

Joshua A. Gordon, director del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Columbia, revisó los registros y afirmó que, sin ellos, no está claro cómo se administran los medicamentos. Sin embargo, cuestionó la cantidad de antipsicóticos que Ruiz-Guillén tomaba. Añadió que las semanas de deterioro muscular son “muy preocupantes” y pueden indicar una reacción adversa a la medicación.

“Si se administraran los cuatro fármacos simultáneamente”, dijo, “lo consideraría una desviación de la práctica habitual, muy inusual y potencialmente peligrosa”.

‘El paciente parecía estar intoxicado’

Chernyak y su pareja de muchos años, Oksana Tarasiuk, vivían juntos en Kiev cuando las tropas rusas cruzaron la frontera en febrero de 2022. Tarasiuk afirmó que huyeron poco después de que comenzara la guerra.

“Básicamente huíamos de todo eso: del horror, del dolor, de la destrucción”, dijo Tarasiuk a través de un intérprete. “Lo perdimos todo en Ucrania”.

Una foto de celular de Maksym Chernyak, quien falleció trágicamente bajo custodia de ICE, y Oksana Tarasiuk, el 16 de abril de 2025 en Hallandale Beach, Florida.
Una foto de celular de Maksym Chernyak, quien falleció trágicamente bajo custodia de ICE, y Oksana Tarasiuk, el 16 de abril de 2025 en Hallandale Beach, Florida. Cortesía / Oksana Tarasiuk.

Desde Polonia, viajaron a Estados Unidos bajo el programa de libertad condicional humanitaria del expresidente Joe Biden para refugiados que huyen de la guerra. En agosto de 2024, se instalaron en un pequeño complejo de apartamentos en Hallandale Beach, un centro costero para europeos del este que desde hace mucho tiempo consideran el sur de Florida su hogar.

Tarasiuk describió a su pareja como “amable y cariñosa”. Tiene un hijo de una relación anterior y sus padres aún viven en Ucrania.

“Maksym no solo era la persona que amaba”, dijo. “También era alguien en quien me apoyaba, y era mi esperanza”.

El 26 de enero, Chernyak fue arrestado y acusado de violencia doméstica, según consta en los registros. Tarasiuk declaró al Herald que se trataba de un “malentendido familiar”, agravado por la barrera del idioma con la policía. Los registros indican que días después se presentó una declaración jurada para que se desestimara el caso. Pero ya era demasiado tarde.

El día de su arresto, el ICE solicitó a las autoridades locales que lo transfirieran a la custodia de la agencia bajo una política conocida como “orden de detención migratoria”. El 2 de febrero, la cárcel del condado de Broward lo trasladó a Krome.

Krome es un centro federal diseñado para alojar a inmigrantes en espera de procedimientos legales o deportación. Atiende frecuentemente a pacientes con enfermedades crónicas en su clínica. En los últimos meses, los detenidos y sus familias declararon al Herald que el centro estaba al borde del colapso, por condiciones inhumanas y hacinamiento.

Un hombre, que también estuvo detenido en Krome en febrero, dijo a los periodistas que las habitaciones estaban tan abarrotadas que los detenidos prácticamente dormían de pie.

El examen médico de Chernyak en Krome, obtenido por el Herald, resultó “normal”, con presión arterial ligeramente elevada, pero sin antecedentes de afecciones médicas, convulsiones, lesiones en la cabeza ni abuso de sustancias. Le entregaron un formulario en ruso sobre cómo reducir el estrés.

Durante las dos semanas siguientes, las enfermeras registraron la presión arterial ligeramente elevada de Chernyak dos veces más. Según las directrices recientes del Colegio Americano de Cardiología/Asociación Americana del Corazón, tenía hipertensión.

El 18 de febrero, el personal de Krome lo encontró inconsciente en su cama alrededor de las 2:32 a.m.

Mostraba actividad similar a una convulsión. Vomitaba y sus ojos no reaccionaban a la luz. Según el relato de una enfermera, escrito varias horas después, los oficiales y las enfermeras lo colocaron en una silla de ruedas para llevarlo a la clínica de Krome, pero se deslizó al suelo, incapaz incluso de sentarse.

“El paciente parecía estar ebrio”, escribió la enfermera.

Ante el empeoramiento de los síntomas, el personal lo llevó a la clínica del centro y decidió descartar una intoxicación, según consta en los registros. La enfermera escribió que tuvo cinco convulsiones en unos 25 minutos entre las 3:20 y las 3:45 a.m. En ese momento, ella “llamó al 911”, según los registros médicos de Krome.

Pero los documentos del Cuerpo de Bomberos de Miami-Dade indican que el 911 recibió la primera llamada a las 3:17 a.m., más de 40 minutos después de que comenzara la emergencia. La primera ambulancia llegó a Krome a las 3:28 a.m., según los registros del cuerpo de bomberos, y una segunda llegó a las 3:49 a.m. para trasladarlo al hospital.

Miami-Dade Fire Rescue documentation on the morning that Maksym Chernyak had a stroke.
Miami-Dade Fire Rescue documentation on the morning that Maksym Chernyak had a stroke.

Hilder Lainez Álvarez, de 37 años, nicaragüense, casado y padre de cinco hijos, dormía en la litera debajo de Chernyak durante más de una semana. Dijo que, durante el derrame cerebral, él y otras personas le dijeron al personal que Chernyak no estaba intoxicado.

“Tengo que ir a un psiquiatra por lo que he visto tras la muerte de este pobre hombre”, dijo Lainez Álvarez, quien todavía está en Krome y habló con los periodistas por teléfono.

Tres neurólogos que revisaron los registros para el Herald dijeron que es difícil especular, pero si se hubiera llamado antes al 911 en el caso de Chernyak, la historia podría haber sido diferente.

Altaf Saadi, neuróloga, cuestionó que fuera tratardo por intoxicación, dado que llevaba casi un mes en un centro de detención controlado. Dijo que no entiende por qué alguien asumiría eso y no analizaría su cuadro clínico con mayor profundidad.

“Tratar a la persona lo más pronto posible y brindarle atención médica es fundamental para prevenir la mortalidad y la morbilidad”, dijo. “Era como si estuvieran esperando a ver qué pasaba, y eso sin duda es una atención deficiente”.

Alrededor de las 4:40 a.m., Chernyak llegó al Hospital Kendall y los médicos inmediatamente activaron una alerta de derrame cerebral. La autopsia revela que sufrió una hemorragia intracerebral hipertensiva en la parte del cerebro que controla la capacidad de movimiento de una persona.

Los accidentes cerebrovasculares como el suyo suelen ser causados por la hipertensión arterial, que provoca daño o ruptura de vasos sanguíneos en el cerebro. Estudios demuestran que los síntomas empeoran en los primeros 30 a 90 minutos, según la Facultad de Medicina de Harvard.

Más tarde ese mismo día, Taraiuk corrió al hospital, pero no le permitieron verlo. Dos días después, se reunió con sus abogados para hablar sobre el caso de Chernyak. Le información que los cargos penales en su contra estaban siendo desestimados y que estaban preparando la documentación para retirarlo de la custodia de ICE.

La llevaron a una sala de espera. Minutos después, el abogado regresó y le dijo que Chernyak había fallecido. Ella gritó y lloró, dijo, y pidió verlo.

“Estoy cien por ciento segura de que si no fuera por todas estas condiciones en las que se encontraba, si no fuera por toda esta injusticia, todavía estaría vivo”, dijo.

Oksana Tarasiuk sostiene una foto de su difunto compañero, Maksym Chernyak, quien falleció trágicamente bajo custodia de ICE el 16 de abril de 2025, en Hallandale Beach, Florida.
Oksana Tarasiuk sostiene una foto de su difunto compañero, Maksym Chernyak, quien falleció trágicamente bajo custodia de ICE el 16 de abril de 2025, en Hallandale Beach, Florida. Carl Juste cjuste@miamiherald.com

Otra abogada de la familia, Katie Blankenship, dijo que planean presentar una demanda de muerte por negligencia.

“Lo que le ocurrió a Maksym Chernyak es algo que nadie debería sufrir jamás”, dijo Blankenship, fundador de la organización sin fines de lucro Santuario del Sur y representante de varios detenidos en Krome. “Nosotros creemos que si Maksym no hubiera estado bajo custodia de ICE, seguiría vivo hoy”.

‘Mareos y desmayos’

En diciembre, Genry Ruiz-Guillén, de 29 años, fue enviado a un hospital cercano debido a que sufría de varios síntomas que cada vez eran más graves y que lo siguieron hasta su muerte.

El Herald solicitó los registros médicos de Ruiz-Guillén en Krome, pero aún no los ha recibido. Los intentos de contactar a su familia para este artículo fueron infructuosos.

Pero los profesionales médicos dijeron que los registros obtenidos por el Herald (su autopsia, toxicología e informe de defunción) plantean preguntas sobre su tratamiento y su posterior muerte.

Ruiz-Guillén fue transferido a la custodia del ICE en octubre, tras ser arrestado por violencia doméstica. Su ingreso no muestra antecedentes médicos, y la autopsia indicó que su familia confirmó que tenía antecedentes de trastorno esquizoafectivo.

En Krome, sufrió mareos y desmayos, convulsiones y confusión. Se cayó en su habitación. Al parecer, perdió el conocimiento en al menos una ocasión. Lo enviaron a un cardiólogo y a un neurólogo, pero no se sabe con certeza si consultó a alguno de ellos, y acudió a la Sala de emergencia en dos ocasiones.

Según su informe de defunción, Ruiz-Guillén fue trasladado al cercano Hospital Comunitario Larkin South el 9 de diciembre tras golpear a un oficial. Recibió cuidados intensivos para psicosis aguda.

En el segundo hospital, el Servicio Hospitalario de Salud Conductual Larkin, el informe indica que recibió tratamiento psicótico. El 8 de enero, fue trasladado al Hospital Comunitario Larkin de Palm Springs por un problema de rabdomiólisis: una ruptura de tejido muscular que pone en peligro la vida.

“Durante toda su hospitalización se le describió como agresivo, agitado e inquieto”, se lee en una nota de su autopsia.

La misma también indicó que la causa de su muerte fueron “complicaciones del trastorno esquizoafectivo”, una enfermedad mental que puede causar alucinaciones, delirios, depresión y otros síntomas, pero no la muerte, dicen los expertos.

“Estoy furioso”, dijo Jim Recht, psiquiatra y profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard. “Supongamos que una persona tenía trastorno esquizoafectivo y estaba agitada, y le disparaste y la mataste. Podrías decir que la causa de la muerte fueron complicaciones del trastorno esquizoafectivo”.

Miami-Dade Medical Examiner Department autopsy for Genry Ruiz-Guillen, a 29-year-old Honduran man who died in ICE custody.
Miami-Dade Medical Examiner Department autopsy for Genry Ruiz-Guillen, a 29-year-old Honduran man who died in ICE custody.

La autopsia describe múltiples complicaciones: una posible sobrecorrección de sus niveles de potasio o latidos cardíacos anormales inducidos por medicamentos para enfermedades mentales. El médico forense señala que las personas con trastorno esquizoafectivo tienden a presentar tasas más altas de complicaciones cardiovasculares debido a factores relacionados con la enfermedad y problemas de estilo de vida.

Recht afirmó que las afecciones médicas a menudo se diagnostican erróneamente en personas con enfermedades mentales graves porque se atribuyen erróneamente a su comportamiento. Los síntomas no resueltos, afirmó, indican que Ruiz-Guillén podría tener una afección no diagnosticada. Cuatro psiquiatras indicaron que, sin registros hospitalarios que muestren su tratamiento, es difícil saber qué sucedió. Sin embargo, expresaron preocupación por sus síntomas, los medicamentos en su organismo y lo que estos podrían indicar. Recht indicó que sus síntomas podrían indicar el síndrome neuroléptico maligno, una afección potencialmente mortal inducida por antipsicóticos que a menudo es tratable. Si Ruiz-Guillén padecía de estop, “debería haber sobrevivido”, declaró Recht.

Baden señaló una droga hallada en su autopsia, usó una droga callejera y controlada en Florida: clorofenilpiperazina. Los psiquiatras indicaron que podría ser un componente descompuesto de un antidepresivo hallado en su autopsia.

Michael Ostacher, profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Universidad de Stanford, dijo que estaba sorprendido de que Ruiz-Guillén muriera después de una hospitalización de siete semanas.

“Es muy inusual que alguien muera por complicaciones del trastorno esquizoafectivo mientras está hospitalizado recibiendo tratamiento para dicho trastorno”, dijo. “Me preocupa que la atención no haya cumplido con el estándar de que se espera de un equipo profesional médico responsable”.

Paul S. Appelbaum, expresidente de la Asociación Americana de Psiquiatría, ha realizado evaluaciones forenses en casos civiles y penales y actualmente es profesor de psiquiatría en la Universidad de Columbia. “La sobrecorrección de los altos niveles de potasio”, una complicación registrada en la autopsia, “no es una causa natural de muerte”, afirmó.

“Eso es una complicación del tratamiento médico y un error médico, no una causa natural de muerte”, dijo.

Sin los registros hospitalarios, dijo, no está claro si los profesionales médicos hicieron todo lo posible. Pero describió a Ruiz-Guillén como “un hombre que lleva casi tres meses con un conjunto de síntomas graves y finalmente fallece sin una respuesta clara ni un tratamiento claro para abordar esos síntomas”.

“Es un patrón preocupante que las personas confinadas bajo supervisión gubernamental mueran por razones inexplicables”, dijo Appelbaum. “Al menos [Ruiz-Guillén] parece inexplicable y plantea serias dudas sobre el trato que recibió”.

El Herald solicitó aclaraciones sobre la causa de la muerte de Ruiz-Guillén, los medicamentos que recibía y preguntó si podría haber padecido SNM, pero el hospital se negó a hacer comentarios. Los periodistas presentaron solicitudes de historiales médicos amparados por la Ley de Libertad de Información, que aún están pendientes. Se negó una solicitud de video de su estancia en Krome; las autoridades afirmaron que el video solo se conserva durante 60 días.

Pero en un punto, los registros son claros: tres meses después de que Ruiz-Guillén fuera puesto bajo custodia de ICE, fue encontrado inconsciente en su cama.

La redactora del Miami Herald, Julie K. Brown, contribuyó a este informe.

Este artículo fue producido con el apoyo financiero de la Fundación de la Familia Esserman en colaboración con Journalism Funding Partners. El Miami Herald mantiene el control editorial total de esta nota.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de mayo de 2025, 2:43 p. m..

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