Inmigración

Miami Beach condena la retórica inhumana en torno a Alligator Alcatraz

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Los comisionados de Miami Beach condenan la reciente oleada de retórica que deshumaniza a los inmigrantes y promueve la violencia, la crueldad y la detención injusta, en particular en torno al controvertido centro de detención de los Everglades, Alligator Alcatraz.

Un comunicado oficial, aprobado unánimemente por la comisión el miércoles, indicó que los miembros de la junta no partidista se sintieron obligados a expresarse clara e inequívocamente contra el creciente uso de la retórica violenta y deshumanizante dirigida a los inmigrantes, una retórica que amenaza la seguridad, la dignidad y el bienestar de miles de familias que consideran a Miami Beach su hogar.

También rechazaron las declaraciones de líderes nacionales y la promoción de la cacería, el enjaulamiento, la detención injusta o celebrar el daño a los inmigrantes, incluyendo el uso de animales mortíferos como los caimanes en los Everglades.

La declaración convierte a Miami Beach en una de las primeras ciudades de la Florida en oponerse formalmente a Alligator Alcatraz y al discurso político nacional que apoya el centro de detención.

Sin embargo, esto se produce en medio de un coro cada vez más fuerte de críticas por parte de líderes políticos y religiosos del sur de la Florida. El principal funcionario católico de Miami-Dade, el arzobispo Thomas Wenski, condenó a principios de este mes la retórica en torno a Alligator Alcatraz, calificándola de “intencionadamente provocadora” y “corrosiva del bien común”. Wenski visitó recientemente el centro de detención para orar por los detenidos y afirmó que los comentarios “impropios” de funcionarios públicos que retratan a los migrantes como presas o criminales están “haciendo que Estados Unidos actúe de una forma cruel”. La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, también expresó su preocupación por el centro.

Aunque la Comisión de la Ciudad de Miami Beach aprobó por unanimidad la declaración de condena, lo que oficialmente se denomina una “resolución”, los comisionados no discutieron el asunto ni hicieron más comentarios durante la reunión. Patrocinada por los comisionados Alex Fernández y Tanya K. Bhatt, la resolución fue respaldada por el Comité de Asuntos Hispanos de la ciudad y grupos defensores de los derechos de los inmigrantes.

Fernández, hijo de una familia inmigrante, le dijo al Miami Herald el jueves que la apertura de Alligator Alcatraz a principios de este mes lo impulsó a redactar la resolución.

“La retórica ha escalado más allá de un simple debate sobre política fronteriza. Hay un esfuerzo consciente por deshumanizar a los inmigrantes. Esta resolución establece un límite moral”, declaró Fernández. “No nos quedaremos callados ante la crueldad. Esto es una normalización del odio y la retórica violenta”.

El Herald ya ha informado sobre el cliché del “cebo para caimanes” en la historia de la Florida, una broma de la época de Jim Crow que deshumanizaba a las personas de la raza negra, representándolas como cebo para atraer y matar caimanes. “Básicamente, el mismo tipo de ira, el mismo tipo de resentimiento se está transfiriendo ahora a los inmigrantes”, declaró el historiador Marvin Dunn al Herald.

La resolución detalla los comentarios del presidente Donald Trump sobre el caimán de Alcatraz como “un eco del lenguaje históricamente peligroso utilizado para justificar la exclusión y la violencia” y señala “las consecuencias reales” para los residentes locales. Se mencionó específicamente el caso de Josué Aguilar Valle, un inmigrante hondureño, graduado de la escuela secundaria Miami Beach en 2018 y sin antecedentes penales, quien fue arrestado por las autoridades tras una cita en una oficina de inmigración de Kendall y deportado.

Fernández dijo que era la primera vez en la memoria reciente que sus colegas de la comisión se unían en torno a un problema social sin cuestionamientos.

“Durante meses, he cargado con la frustración de querer hacer más por aquellos en nuestra comunidad que tienen miedo de llamar al 911, ir al hospital o usar los servicios básicos de la ciudad”, dijo Fernández. “Esa ha sido una de las partes más difíciles de servir como funcionaria electa hispana: conocer los límites de lo que puedo hacer legalmente, incluso cuando en el fondo quiero hacer más”.

La resolución de Miami Beach no tiene fuerza legal, pero los funcionarios municipales afirmaron que afirma los valores de Miami Beach, defendiendo la dignidad de los inmigrantes en medio del actual clima de miedo. “Abre el debate”, dijo Bhatt, copatrocinadora de la resolución, quien se niega a usar el nombre Alligator Alcatraz.

“Es ofensivo darle un nombre llamativo. Llámenlo por su nombre: un centro de internamiento. Es exactamente lo que vimos en la Segunda Guerra Mundial, con el internamiento de ciudadanos japoneses”, declaró al Herald. “No podemos lograr cambios en ese centro, pero podemos ejercer presión haciendo que el público se pronuncie sobre lo que sabe que es correcto”.

Traducción de Jorge Posada

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de julio de 2025, 1:21 p. m..

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