Inmigración

LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Hay que aprender a escoger entre nuestras contradicciones

Señor Manfred, he leído hoy la prensa, percibí que estuvo usted enfermo, y le deseo un restablecimiento completo y mucha salud. Escribo, además, pues necesito su ayuda como buen conocedor del tema migratorio.

Soy cubana, dentro de unos 3 días cumpliré el famoso “año y un día” para presentar solicitud de residencia y demás documentos. Vine de visita, con visa de 5 años, y me quedé. He esperado, no pedí asilo en el aeropuerto, necesito para mantener una propiedad que tengo en Cuba entrar antes de los dos años, y temo tarde mucho en llegar la residencia.

Mi pregunta concreta: ¿me perjudicaría para recibir la residencia viajar antes a Cuba con el famoso permiso que “dicen” dar? O sea, tampoco sé si es cierto que lo dan, y vale la redundancia.

No me es fácil acceder a la prensa, ¿es posible recibir respuesta suya por esta vía? Deseándole una muy buena salud, queda atentamente de usted,

Teresa de Jesús (vía correo electrónico)

¡O tempora, o mores! ¡Cómo han cambiado los tiempos! A los cubanos recién llegados, o prontos a llegar, se les ocurren ideas y preguntas cada cual más fuera de serie... La Ley de Ajuste Cubano nació para facilitar a los cubanos que huían de la isla cautiva un estatus inmigratorio que les diera protección, permiso de trabajo, ayudas financieras, cobertura de salud, etc. etc., porque en ese momento histórico las personas que lograban salir eran perseguidas políticas, que huían de la opresión del comunismo, y algunos del paredón y por ende, el suyo era un viaje sin retorno.

Hoy día, muchos de los recién llegados cubanos llegan con visa de turismo como cualquiera otro mortal, sobrepasan sus permisos de estadía para completar los famosos 366 días, y luego solicitan la residencia permanente de Estados Unidos. Pero esta dama cubana (super-tocaya de mi mejor mitad, Teresa de Jesús Gil de Rosenow...) no es una perseguida política, sino una terrateniente que desea la parte buena de ambos lados, conservar el pedazo de terreno donde vivió toda la vida bajo miles de privaciones, pero al fin un techo sobre su cabeza. Pero, para poderlo retener y que Don Barbas no se lo apropie, tiene que físicamente regresar antes del segundo aniversario de su salida y hacer acto de presencia allí, ó enajenarlo y luego regresar aquí para continuar su proceso de residencia y probablemente recibir alguna ayuda financiera, ahora no tan abundante como solía ser, dado que nuestras arcas están pasando de negro a rojo (!). Eso, en corriente argot cubano, se llama ¡RESOLVER!

¿En dónde queda el estatus de refugiado? Cuando bajo la égida de nuestro Presidente Lyndon B. Johnson (1966, de efecto retroactivo al 1ro. de enero de 1959, ya sabe usted por qué...) el Congreso de este país legisló la ley de ajuste cubano en referencia, y lo hizo como un asidero pararefugiados cubanos, ¡no para ricos turistas de esa nacionalidad, como alguien que dice, “quiero la ciudadanía de Estados Unidos (para mi protección), pero también quiero conservar la propiedad que poseo en la isla griega de Patmos, ó la mansión que con esfuerzo construí en cualquier lugar del Peloponeso, y si no me presento cada 2 años en la isla, el gobierno de Atenas me la confisca...”

En la vida hay disyuntivas, y más precisamente, llamémoslas disyuntivas existenciales. Ejemplo: Tengo dos “novias”, la primera es deslumbrante, con sus cabellos como hebras de oro con una corona de azahares y su tez como precioso terciopelo; la otra, mucho menos físicamente atractiva, pero con un carácter tan puro como el agua bidestilada, y una sonrisa beatificante que derrite hasta el oro puro. ¿Con cuál de las dos me caso?! En nuestro mundo occidental no cabe la poligamia, así que me toca escoger.

¡Difícil decisión, en la cual, 20 años después, la belleza de la primera se ha desvanecido como una ilusión, en tanto que la otra, mucho menos deslumbrante, ha asentado sus virtudes de siempre con la madurez y la experiencia!

Venga a verme para conversar cara a cara, y conciliar sus contradicciones. Si en la vida no tuviéramos que escoger, todo sería más fácil... pero también más aburrido. ¡La espero!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de agosto de 2015, 8:48 p. m. with the headline "LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Hay que aprender a escoger entre nuestras contradicciones."

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