Fue periodista perseguido por el gobierno en Venezuela. ICE lo detuvo en la Florida
Un periodista venezolano residente de la Florida pasó casi dos semanas bajo custodia de las autoridades migratorias, un caso que demuestra que ahora más inmigrantes son objeto de las políticas de deportación de la administración Trump.
El 12 de octubre, la Patrulla de Carreteras de Florida (FHP) detuvo a Gustavo Giménez Sánchez, quien pide asilo en Estados Unidos, en Gainesville. Doce días antes, el gobierno federal lo entrevistó para determinar si recibirá refugio en el país. La FHP no respondió a varias solicitudes del Miami Herald para obtener el informe del incidente, aunque la Oficina del Sheriff del Condado de Alachua confirmó que fue dicha agencia la que lo arrestó.
Giménez Sánchez, de 42 años y residente de Gainesville, le dijo al Herald que acababa de terminar de entregar pedidos de comida cuando agentes del FHP lo detuvieron. Un agente lo paró y le preguntó de dónde era. Al responder que era de Venezuela, el agente le pidió su licencia de conducir y la documentación del vehículo, los cuales según él, entregó. El agente regresó con sus compañeros por unos minutos y luego volvió para arrestarlo. Una vez bajo custodia, los agentes le informaron que estaba detenido porque tenía un asunto pendiente con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), declaró Giménez Sánchez.
Los documentos del caso de inmigracion de Giménez Sánchez explican que ingresó a Estados Unidos con una visa de turista en julio de 2023 y recibió el Estatus de Protección Temporal (TPS) en octubre de 2023. Solicitó asilo antes de que su TPS expirase en abril de este año. El Herald no pudo encontrar antecedentes penales de Giménez Sánchez, quien también afirmó no tener arrestos ni condenas.
El caso de Giménez Sánchez expone cómo los inmigrantes que antes no eran prioritarios para la detención y la deportación —como un solicitante de asilo sin antecedentes penales que voló a los Estados Unidos con una visa— ahora son objetivos en los esfuerzos de deportación masiva de la administración Trump.
También refleja la precariedad de solicitar asilo en Estados Unidos, especialmente para quienes huyen de regímenes opresivos y para quienes el refugio en este país representa un salvavidas. Más de 300.000 venezolanos han solicitado asilo en Estados Unidos desde 2021, según datos de la Oficina de Estadísticas de Seguridad Nacional.
Millones de venezolanos han huido de una crisis humanitaria y económica agravada por la represión política. Se trata del mayor éxodo mundial no relacionado con un conflicto bélico. Sin embargo, muchos venezolanos enfrentan varios obstáculos legales al solicitar asilo en Estados Unidos y otros países.
Giménez Sánchez durmió dos noches en la cárcel del condado de Alachua antes de quedar bajo custodia del ICE el 13 de octubre. En una declaración al Herald, Tricia McLaughlin, subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, dijo que “tener una solicitud pendiente no otorga ningún estatus legal”.
McLaughlin afirmó que Giménez Sánchez se encontraba ilegalmente en Estados Unidos y recalcó que su protección contra la deportación bajo el TPS había expirado. El gobierno de Trump revocó esta protección a más de medio millón de venezolanos a principios de este año.
“El TPS nunca tuvo la intención de ser un programa de amnistía de facto, sin embargo, así es como las administraciones anteriores lo han utilizado durante décadas. La administración Trump está restaurando la integridad de nuestro sistema de inmigración para salvaguardar a nuestra patria y a su gente. Tenemos la ley, los hechos y el sentido común de nuestro lado”, dijo McLaughlin.
Los solicitantes de asilo están autorizados a permanecer en Estados Unidos mientras se resuelven sus casos. Generalmente, también están protegidos contra la deportación hasta que se tome una decisión. Sin embargo, tener un caso pendiente no otorga automáticamente un estatus migratorio y el gobierno puede detener a un solicitante de asilo.
Los expertos señalan que, bajo la administración Trump, lo que ha cambiado no son las leyes, sino cómo se aplican. Una abogada del sur de Florida le dijo al Herald que en los últimos días ha recibido llamadas sobre inmigrantes autorizados a permanecer en Estados Unidos con trámites en curso, como solicitantes de asilo, que han sido detenidos. Bajo administraciones anteriores, los solicitantes de asilo generalmente no eran detenidos a menos que fueran recién llegados, tuvieran antecedentes penales o fueran amenazas para la seguridad pública.
‘Me siento como si estuviera de vuelta en Venezuela’
Los padres y hermanos de Giménez Sánchez son ciudadanos estadounidenses y él los visitaba los veranos. Durante su estadía en Estados Unidos en 2023, calificó para el TPS luego de que la administración de Biden extendiera la protección a más venezolanos. Su esposa e hijas ya se encontraban en el país, una hermana de Giménez Sánchez las había patrocinado mediante los procesos de parole humanitario para Venezuela, Haití, Cuba y Nicaragua.
“Tengo miedo. Me siento como si estuviera de vuelta en Venezuela”, declaró la esposa de Giménez Sánchez al Herald tras la detención de su esposo. Ella pidió permanecer en el anonimato debido a que su propia solicitud de asilo está pendiente. La familia, compuesta por cuatro miembros, enfrenta importantes obstáculos legales.
A la esposa y las dos hijas de Giménez Sánchez también les fue revocado su estatus legal durante la administración Trump. “Estamos en la mira. Cualquiera puede atacarte solo por quién eres, cómo te ves, cómo hablas”.
Ante la inminente expiración de su TPS, Giménez Sánchez solicitó asilo en abril de 2025. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos reconoció que había presentado su solicitud antes de que finalizara su TPS y fue entrevistado para su solicitud de asilo solo unos días antes de su arresto.
Giménez Sánchez afirmó haber sido blanco de persecución política en Venezuela por grupos progubernamentales durante mucho tiempo. En 2010, mientras cubría un evento en Lara, estado occidental que históricamente ha sido un bastión del gobierno, él y varios colegas periodistas fueron emboscados por una turba de militantes leales al régimen.
El grupo atacó a los reporteros, furiosos por su cobertura crítica de las políticas gubernamentales. El Herald habló con un periodista del grupo que también huyó de Venezuela debido a la violencia política y vio un video del ataque donde se observa a Giménez Sánchez y a otros periodistas de televisión siendo golpeados durante la agresión.
En su solicitud de asilo, revisada por el Herald, Giménez Sánchez declaró haber sido víctima de agresiones físicas y diversas amenazas debido a su profesión de periodista. Afirmó que los ataques fueron perpetrados por agencias de seguridad del Estado venezolano u orquestados por grupos paramilitares vinculados al gobierno venezolano.
Según su denuncia, las agresiones ocurrieron entre 2010 y 2023. Giménez Sánchez afirmó que los incidentes fueron resultado directo de sus constantes denuncias sobre las irregularidades y violaciones de los derechos civiles y humanos en Venezuela.
“La Venezuela que tenemos hoy, después de todo lo que ha pasado, está marcada por la persecución, la represión y las detenciones arbitrarias”, dijo Giménez Sánchez. “¿Cuántos colegas periodistas siguen encarcelados, torturados y retenidos en lugares que nadie conoce?”.
La semana pasada, Giménez Sánchez tuvo una audiencia de inmigración para solicitar su liberación. Un juez de inmigración le concedió la libertad bajo fianza. Ahora espera una decisión sobre su caso de asilo y podrá rehacer su vida en Estados Unidos con su familia.
“Siempre quisimos estar en Estados Unidos porque toda mi familia está aquí”, dijo. “No tengo motivos para seguir arriesgándome en mi país”.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de noviembre de 2025, 6:03 p. m..