Inmigración

LINEA DE INMIGRACION: ‘No hay mal que dure 100 años...’

Estimado abogado, en el año 2004 entramos mi esposa y yo a Estados Unidos con una visa B-1/B-2 otorgada en la Argentina en octubre del 2003, válida por 10 años. A la entrada, nos dieron 6 meses de permanencia, que extendimos por 6 meses más, y antes de que se vencieran, salimos del país a pedir visa C-1/D1 de tripulante, ya que obtuvimos un contrato de trabajo con una [omitida] línea marítima. (Visa otorgada en agosto del 2005 por 5 años con vencimiento en el 2010.)

En mayo del 2010 volvimos a Argentina y en marzo del 2012 volvimos a Estados Unidos y estuvimos ahí por casi un mes, entrando con la visa B-1/B-2. En el 2013 regresamos con planes de armar un negocio y al entrar nuevamente nos dieron una permanencia de 6 meses, que extendimos por 6 meses más. En ese tiempo armamos la corporación [omitido] de Miami, la cual se dedica a importar joyas y relojes desde Europa hacia Estados Unidos y Latinoamérica.

Este proyecto nos permitió hacer los trámites para una visa E-2 de inversionista, la cual gestionamos con la abogada [nombre omitido] quien nos armó el file y el business plan para ser presentado en la Embajada de Estados Unidos en Argentina al momento de la cita. Cuando nos presentamos a la misma con el cónsul, nos dijo que lo que respecta al negocio estaba todo en condiciones, pero que habíamos infringido la ley por haber permanecido dentro del país ya que desde 2007 hasta que volvimos a Argentina no tuvimos ninguna salida del país, y que la visa C-1/D1 no permite permanecer por más de 29 días ni trabajar dentro del país. Nosotros, desconociendo esto, entramos a Estados Unidos, y de hecho allá tuvimos dos hijos, el primero nacido en septiembre del 2006 y el segundo en abril del 2009, por lo cual, por razones obvias, teníamos que tener atención médica para que estos pudieran nacer. Por este motivo, se nos impuso una multa de 10 años para poder volver a entrar al país, sin importarles que tuviéramos un negocio funcionando con una oficina en el downtown de Miami, con mercadería y joyas en la caja fuerte para un show en Miami Beach para el cual ya habíamos contratado el lugar y realizado una inversión a este fin. Teníamos también un empleado y estábamos pagando a un contador especializado, todo esto para tratar de hacer las cosas de la mejor manera posible.

La multa que nos impusieron nos impide entrar a Estados Unidos hasta mayo del 2020, teniendo en cuenta que nuestro regreso fue en mayo del 2010, fecha en la cual supuestamente infringimos la ley, pero no tienen en cuenta las entradas posteriores que hicimos y tampoco nadie nos advirtió cuando regresamos en dos oportunidades (marzo del 2012 de vacaciones y enero del 2013) que no podríamos entrar al país. Si así lo hubieran hecho, no hubiésemos perdido los ahorros de toda una vida, los cuales utilizamos para vivir mientras armábamos el proyecto que estábamos llevando a cabo.

Ahora nuestra situación es desesperante ya que tenemos todo armado allá y no sabemos cómo o qué posibilidades tenemos de regresar, si es posible que nos den un perdón, y si mediante este perdón podremos solicitar nuevamente la visa E-2 por la cual ya pagamos. La inelegibilidad aducida está bajo la Sección 212(a)(9)(b)(2) de la ley.

Ariel C. y Laura G., Argentina (vía correo electrónico)

... ¡ni cuerpo que los resista!” La sección de la ley inmigratoia que ustedes citan – 212(a)(9)(B)—es categórica e implacable. Ella limita el retorno a Estados Unidos de quienes violan su admisión como visitantes (B-1/B-2) si se han quedado acá en violación de la misma por más de 6 meses ó por más de un año entero a una sucesiva inadmisibilidad al país por 3 ó 10 años. Ustedes lo han hecho, involuntariamente, quizás, pero este factor no elimina ni extingue sus consecuencias.

Como tienen niños nacidos acá, cualquiera de ellos podrá pedirlos como residentes legales permanentes cuando el peticionario haya cumplido los 21 años de edad. A la lucha por una visa de otra clase de no-inmigrante antes de los 10 años de castigo, no le veo perspectivas. ¡Lo siento mucho!

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de octubre de 2014, 6:06 p. m. with the headline "LINEA DE INMIGRACION: ‘No hay mal que dure 100 años...’."

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