Teniendo parole, el sobrino-nieto suyo no necesita más petición
Saludos, doctor Manfred Rosenow, extensivo a su señora esposa Teresa. Le diré que vivo hace 3 años aquí en Miami, y desde que llegué a este maravilloso país no dejo de leer todos los días sus publicaciones en el Nuevo Herald. He aprendido mucho sobre inmigración gracias a las respuestas y consejos que usted cada día ofrece a las personas que le escriben buscando asesoramiento y consejos para actuar con prudencia en este asunto tan delicado como lo es el de la emigración.
Doctor, mi pregunta es la siguiente. Tengo una sobrina que vive en Cuba y tiene fecha de salida del país por parole para reunificación familiar para finales de este mes de septiembre. Pero ella tiene un hijo mayor de 25 años, soltero, que le dejó parole, (creo que P-3, no estoy claro en eso). Ella está preocupada porque allá las amistades le han dicho que si deja parole para el hijo, después no puede hacer petición para él cuando obtenga la residencia permanente, o sea, la tarjeta green card.
Necesito, de ser posible, que me ayude con esta duda que ella tiene y poderle escribir rápido a Cuba para darle la información correcta.
Muy agradecido anticipadamente. Muchas gracias y salud para usted y su esposa Teresa.
Rafael Porras, (vía correo electrónico)
“Maravilloso” sigue siendo este país, Estados Unidos de América, porque ese bello adjetivo no es absoluto (excepto Dios) sino relativo. Para el pobre, un inesperado plato de comida puede ser “maravilloso”, así como para un friolento lo puede ser un abrigo, o para un preso, su próxima libertad. Desde ese punto de vista, la calificación que usted le da, es perfectamente acertada, aunque haya muchos que disientan de este criterio, mirando los 50 millones de habitantes sumidos en el hambre y la tristeza, los lisiados que han perdido un brazo o una pierna, (o más) en su defensa, las víctimas de estafadores o malandrines en los negocios o en la política, en fin, las lacras sociales que no faltan aun en los países más prósperos y civilizados. Pero, estoy de acuerdo con usted, “maravilla” es este país para los millares de sirios; por ejemplo, que ahora mismo esperan ser admitidos como refugiados en éste, para ellos, Shangri La moderno.
Para un político estadounidense, otro ejemplo, superar el 10 por ciento de popularidad entre el electorado (el único, lanzado a la política, pero con arriba de $10 mil millones en la bolsa, ahora mismo le gana a todos con el 23 por ciento de admiración y apoyo, es el magnate Donald Trump, aun a pesar de muchas de sus consignas que más suenan al nazismo de un Hitler que a un pretendido sucesor de un Washington o de un Lincoln, en tanto que un honesto Jeb Bush (nuestro ex gobernador de la Florida) lucha por alcanzar una popularidad electoral la mitad de aquel...
Lo suyo, apreciado don Rafael, todo está bien. Como habría dicho Shakespeare (“una rosa es una rosa una rosa”). Un parole es un parole es un parole... Todo parolee cubano (el beneficiario de una admisión bajo palabra) tarda aproximadamente 3 años en poder llegar a Estados Unidos. ¿Por qué? No porque el parolee tenga una cuota establecida en el sistema que establezca ese turno (un parolee podría entrar a Estados Unidos el mismo día que le otorguen esa clasificación), sino porque el número total de parolees cubanos excede el límite anual de admisión de inmigrantes de Cuba (20,000 por año), como asimismo rige para cualquier otro país del mundo.
Según su carta-pregunta, el joven (25 años de edad es un “niño” – se lo digo yo que acabo de cumplir 84...) llegará pronto con su parole, a comenzar una nueva vida en éste, el país de las oportunidades. Mas bien, pídale a Dios que no venga con las actitudes de protesta que en la Cuba castrista son la reacción sicológica contra una filosofía política que no inspira ganas de superación. Si aún le quedan dudas (o para ratificar detalles), venga a verme (con papeles en mano) y terminaremos de elucidar la situación inmigatoria de toda su familia. ¡Teresa y yo lo esperamos!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2015, 6:35 p. m. with the headline "Teniendo parole, el sobrino-nieto suyo no necesita más petición."