Inmigración

Paciencia, que por aquí lo esperamos

Estimado señor Rosenow: Desde mi llegada a este gran país, hace sólo 2 años y medio, he seguido con mucha atención su excelente columna en el periódico El Nuevo Herald, donde le he visto aclarar un sinnúmero de asuntos relacionados con el tema que más nos atañe a los latinos en este país -- las leyes de inmigración. No le robaré mucho de su valioso tiempo así, es que iré directo a mi caso.

Cuando llegué a este país, lo hice dejando atrás a dos de mis hijos, (varón de 20 años, niña de 11 años) y mi esposa. El mes pasado, ya con mi residencia americana, pude aplicar para el proceso de residencia de los tres, pero en la oficina de inmigración a donde me dirigí me dijeron que tendría que establecer dos procesos diferentes, uno para mi esposa y mi hija de 11 años, y otro diferente para mi hijo de 20 años, puesto que el mismo cumplirá los 21 años en marzo del 2016 y, según ellos, ya sería mayor de edad para las fechas de la entrevistas en La Habana y estaría fuera de la categoría de hijos menores, por lo que tendría que hacerle a mi hijo mayor un proceso diferente, paralelo al de mi esposa e hija.

Leyendo algunos artículos posteriormente, he podido ver que existen exenciones a la "ley de los 21 años", y también he sabido de casos que han llegado a la entrevista en el Consulado con los 21 años ya cumplidos y han sido procesados como menores porque la aplicación se hizo cuando ellos aún no tenían los 21 años cumplidos.

Quisiera saber lo siguiente. ¿Fue la forma más correcta en que se procedió al separar en dos el proceso de mi familia? En caso contrario, ¿podría aún arreglar el asunto y establecer un nuevo proceso común que incluya a los tres en el mismo expediente de reclamación, aun teniendo que volver a pagar los costes de la aplicación? Por último, ¿cuál es en la actualidad la diferencia de tiempo entre los procesos de hijos menores y cónyuges y el proceso de un hijo mayor de 21 años?

  Para mi familia es muy importante no dejar atrás a ninguno de sus miembros y es por eso que nos sentimos en la necesidad de hacer lo imposible para que eso no suceda.

Muchas gracias de antemano por su atención. Dios lo bendiga.

Nelson S. Concha (vía correo electrónico).

Usted, apreciado lector, ¡es un vencedor desde que nació! Sus padres le pusieron el nombre (el del Almirante Nelson), quien derrotó a la figura más preponderante de su siglo... (Nada menos que a Napoleón Bonaparte en la batalla naval de Trafalgar, la más importante de su siglo. Si su tocayo británico pudo salir airoso y triunfador en ese histórico desafío, ¿qué le espera a usted en su batalla por su anhelada reunificación familiar?!

Su familia (¡cubana!) va a emigrar hacia Estados Unidos, no cualquier extranjero, sujeto a las colas (algunas de ellas, laaaargas) sino mediante el Programa de Reunificación Familiar con parole, una especialidad que opera al margen de todos esos turnos. Pero no va a ocurrir sino cuando transcurran entre 2 a 3 años y para entonces, en condiciones ordinarias, su hijo habrá sobrepasado el límite de los 21años para poder ser incluido dentro de la petición de la madre. La segunda petición I-130 por el hijo le asegura un parole paralelo con el de la madre. De todos modos si la fecha de entrevista ocurriese antes de que el joven cumpla sus 21, todavía él y su hermanita podrán tomar sus parole bajo la petición de la madre, pero no soy optimista al respecto. La ley Child Status Protection Act (Preserva de la Condición de Niño) no es aplicable al programa de Reunificación Familiar mediante parole, así que la edad biológica del joven es la que rige al momento de expedición del ese privilegio excepcional.

En resumen, todo lo suyo está bien, lo que le dijeron no lo perjudica, sino es una medida de protección. No existe manera de recortar la espera explicada porque hay demasiada gente que está en el mismo proceso. No se preocupe de que el Congreso derogue esa ley, porque esto no sucederá.

¡Paciencia, que por aquí lo esperamos!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de septiembre de 2015, 8:28 p. m. with the headline "Paciencia, que por aquí lo esperamos."

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