LÍNEA DE INMIMGRACIÓN: A veces lo sucinto pinta el mal carácter del preguntador
Hola, Rosenow. Mi madre resultó beneficiaria de una petición por parte de su hermana (F4) de la cual resulté ser su derivado. En ese entonces yo era menor de edad y ahora, que falta poco para completar el caso, tengo 23 años. Quisiera saber si debemos notificar al Centro Nacional de Visas para que ellos me apliquen la Ley de Protección del Niño (CSPA).
Mi fecha de prioridad es: 11/11/2004, en la cual el NVC asignó número de caso, o sea que la aprobación de la petición es 17/3/2010. Mi fecha de nacimiento es 21/8/1992.
Quisiera saber qué debo hacer. Muchas gracias y saludos. Espero su respuesta.
“Anónimo” (a elección) (enviado desde mi iPhone)
Hola, Anónimo. Siempre que recibo una carta de consulta, lo primero que salta a mi vista es el carácter del consultante, muy económicamente pintado en su saludo (“Hola, Rosenow”), al cual en buenas maneras, le sobra brevedad, pero le falta cortesía. Para mí, créame, aquello me importa un pito, sino que constituye un retrato psicológico de usted, don Anónimo: “¡lo que importa es el cash!”—en este caso, “¿soy o no soy elegible a la gracia legislada en forma del CSPA – el Child Status Protection Act, una norma que reconoce implícitamente que los procesos gubernamentales no son tan instantáneos como sería deseable y que así los niños perderían los privilegios de su edad porque con tanta espera podrían ser adultos barbados...
A lo suyo. Aunque usted ahora ya tiene 23 años (mal educados porque no conoce la cortesía), restándole el tiempo (¡6 años!) de engavetada por Inmigración de la petición de la cual usted era beneficiario derivado, gracias al CSPA, su inclusión en aquel derecho SUBSISTE (!) y cuando la cola de la categoría a que usted originalmente perteneció llegue a su fecha congelada para usted, usted inmigrará como si aún fuera el niño de este análisis, aunque sin el salero y gracias que nos exhiben los párvulos mentalmente semejantes a como lo es usted. En consecuencia, ¡tranquilo!, (o más bien ¡tranquilito!, como corresponde a su edad mental...)
Estimado señor Manfred. Mi esposo es cubano y llegó a Estados Unidos el 1ro. de septiembre del 2015. Yo pienso llegar el 25 de noviembre. Soy venezolana. ¿Cuándo puede pedirme él a mí para tener un estatus de inmigración legal? Porque algo que no me gustaría es estar de ilegal en ese país. Mil gracias por su ayuda,
“Vicky”, (vía correo electrónico)
Su nombre es “Victoria” y le garantizo éxito en todas sus vicisitudes inmigratorias. Su frase de despedida resume la filosofía de su vida: “algo que no me gustaría es estar de ilegal en este país”. La felicito y cuente conmigo (y con Teresa, mis 7/8 de existencia...)
La respuesta a su pregunta es bien simple y contundente: cundo él tenga un estatus de residente. Usted es un poco parca al no describir la condición legal de su esposo (ni aun de la suya misma), así que me toca contestarle en generalidades. El cubano, con tal de llegar a Estados Unidos “con los pies secos” (asimismo dice la ley), puede pedir la residencia (el green card) al “año y un día de su llegada”. Lo práctico en su caso es esperar que también usted cumpla ese año y así los dos hacer la gestión al mismo tiempo.
La Ley de Ajuste Cubano (CAA, Cuban Adjustment Act, Pub. L. 89-732) extiende ese beneficio al cónyuge (y a los niños del cubano), cualquiera sea su nacionalidad (!) Si él la pidiera primero, serían dos entrevistas separadas – algo más propenso a errores y malentendidos.
Se habla mucho en estos días de que como el Congreso (Senado y Cámara de Representantes) ahora será homogéneamente republicano, la CAA pudiera estar peligro de ser abolida. Yo no lo creo así. De hecho la CAA ya fue abolida por el Congreso, excepto que la salvó nuestro gran ex congresista Lincoln Díaz-Balart, haciendo aprobar un “mico” condicional: la CAA subsistirá hasta tanto en Cuba haya tomado el poder un gobierno democrático
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de septiembre de 2015, 7:36 p. m. with the headline "LÍNEA DE INMIMGRACIÓN: A veces lo sucinto pinta el mal carácter del preguntador."