Parece simple poder volver a entrar, pero podría no serlo
Doctor Manfred Rosenow y señora: Es un gusto saludarlos. Siempre que puedo, leo sus artículos y aclaradoras inquietudes para los que, como nosotros tienen necesidad de que los orienten, y su amabilidad es infinita.
Tengo una inquietud: soy cubana, pero llevo algún tiempo ya en Estados Unidos, este querido país, el mejor del mundo, así lo sentimos mis hijos, mi familia, y yo, todos ya ciudadanos. Mi único hermano vive en Cuba, ya tiene 73 anos, y él quisiera venir de visita para el próximo año.
Él es ciudadano español por nuestro padre, y hace 14 años viajó acá como turista en el 2001 y el 2002 estando por 3 meses en cada viaje. Hasta ahí todo bien, pero en junio del 2007 vino otra vez y se pasó 9 meses.
Yo sé que hay una penalidad para quienes violen esas regulaciones. Una vez yo leí un articulo suyo donde usted explicaba que para los que se habían pasado más de un año, la penalidad era de 10 años, pero no recuerdo, para aquellos que no llegaban al año, cuántos debían de pasar para poder regresar como turistas nuevamente. El tiene el mismo pasaporte que cuando estuvo aquí en el año 2007 y este documento no muestra fecha de salida, pero sabemos la fecha en que viajó de regreso en el 2008. Confío en su amabilidad extrema para saber si él pueda venir para el próximo año, ó para cuándo pueda hacerlo.
Muy agradecida de antemano, quedo de ustedes, confiada en que me orientará en mi inquietud y perdone que no he puesto ningún acento ni el palito a la ñ. Que Dios los llene de bendiciones. Cariños de,
“Lucrecia”, Miami.
Gracias especiales por su amable y delicada carta, apreciada doña Lucrecia, la cual, por cierto, desmiente y despeja de una vez la equivocada noción de que sus homónimas – ¡las Lucrecias!— son todas ellas intrigantes, malignas, y asesinas (!), como su arquetipo, Lucrezia Borgia (1480-1519), la hija del Papa Alejandro VI y femme fatale de esa tenebrosa familia.
Una cosa sí le aseguro: la Borgia tuvo muchos problemas, pero nunca vivió uno de inmigración, como el que usted, tan amablemente, me plantea. Para contestarle a fondo, su carta me crea una dificultad, ó más exactamente, una dualidad, de la cual depende enteramente poder absolver su pregunta a cabalidad. Me explico.
Cuando un extranjero viene a visitar legalmente Estados Unidos, lo hará siempre de una de dos maneras: para nacionales del resto del mundo, mediante una visa B-2 (generalmente, B-1/B-2), ó para nacionales de un país europeo (ó Japón y Australia), sin necesidad de visa ¡!), bajo un sistema de control llamado ESTA (Sistema Electrónico de Autorización de Viaje). Este privilegio de admisión le permite visitar libremente Estados Unidos por 90 días improrrogables. Si cumple con esa limitación, es decir, si se va del país antes del día 91 de su arribo, ningún problema y podrá re-ingresar cuantas veces quiera.
Volviendo a quien entra con visa de turismo ordinaria, éste suele recibir admisión por 6 meses, y si viola su estadía autorizada de 180 días en adelante, recibe un castigo de subsiguiente inadmisibilidad de 3 años, ó si la violación alcanza a un año completo ó más, el castigo de futura inadmisibilidad sube a 10 años, Sección 212(a)(9)(B) de la Ley de Inmigración (INA).
En el caso concreto de su hermano, apreciada doña Lu, si él entró con visa de turismo, no tendría ahora consecuencias de inadmisibilidad porque al haberse quedado ilegalmente por 9 meses, el castigo de 3 años sin poder volver a entrar, ya habría caducado, pues culminaba en el 2008 + 3 = 2011 (!) Pero si aquella vez, su hermano, como español, vino sin visa bajo el privilegio de ESTA, ¡grave! —aquella violación no tendría arreglo y ahora no sería admitido legalmente en ningún puerto ó aeropuerto de Estados Unidos.
Resuelva usted estos interrogantes y cuando tenga la respuesta, venga a verme para ver si existe (¡difícil!) alguna solución. ¡Le deseo lo mejor!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de noviembre de 2014, 6:23 p. m. with the headline "Parece simple poder volver a entrar, pero podría no serlo."