LINEA DE INMIGRACION: ¡Despreocúpese! Su suegra no puede ser más afortunada
Estimado Sr. Manfred Rosenow: Ante todo le quiero hacer saber mi admiración por su labor de ayudar a los cubanos en este tema tan sensible para nosotros, que es como salir de aquel gobierno y también cómo lograr la reunificación familiar.
Mi problema es el siguiente. Mi suegra en los últimos 2 años ha venido de visita a Estados Unidos como ciudadana española, y regresado a Cuba en tres ocasiones, sumando 7 meses de estancia entre todas estas visitas. Ella acaba de entrar y en esta ocasión deseamos que se quede, pues mi suegro falleció y ya todas las personas sentimentalmente importantes estamos aquí, pero es una persona de 78 anos y la espera de un año y un día puede resultar demasiado en cuestión de salud.
Mi pregunta es: Esos 7 meses que ha acumulado de estancia en sus entradas y salidas, ¿los consideran las autoridades de inmigración en el año y un día que ella debe esperar para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, o este año y un día sólo lo consideran si son de forma ininterrumpida?
Le agradezco mucho su tiempo. Saludos a usted y su esposa,
Pilar Quesada, Miami (vía correo electrónico)
No solo “a los cubanos“, como usted dice en su apreciada y “firme” cartita, sino a marroquíes, jerosolimitanos, Ruanda-Burundíes, o cualquier otro gentilicio, corrijo yo, no porque los cubanos no sean aquí los principales, sino porque Miami es el punto focal (nada que ver con las focas...) del intento de inmigración de 200 o más nacionalidades de extranjeros que ponen su esperanza de hallar refugio u oportunidad en nuestro bendecido país. Y califico su carta de “firme” porque, ¿qué más firmeza puede haber que la de un “Pilar”, como lo reconocieron en usted desde el día que la bautizaron?! (Ha, ha, perdóneme, soy un aficionado incorregible a los juegos de palabras – el primer distintivo que Dios o la naturaleza imprimió sobre nosotros para distinguirnos de los animales, aunque uno encuentra tanta gente que contradice esta distinción...).
Enough! (¡suficiente!) de digresiones inanes, que solo consumen espacio, pero que, de rigueur, no dicen nada... ¿Por qué me puedo dar este lujo?! Respuesta: porque, en su situación, un sí, o un no, son indiferentes. Primero, porque la señora es cubana, y las leyes de inmigración otorgan merecidos privilegios (escritos o callados) a todos los nacionales de la sufrida isla (excepto a la minoría de los infiltrados comunistas cubanos —los hay— que se cuelan por el sistema para hacerle daño a la comunidad). Segundo, porque, qué autoridad se va a empeñar en hacerle problemas a una respetable señora de 78 años, venerablemente anciana, (aunque 5 años más juvenil que este columnista)? (Pocas veces escribo este último término, no sea que se me traben mis cansados huesos y teclee comunista). Tercero, porque aun suponiendo –solo en gracia de discusión — que sólo le reconocieran los últimos 7 meses de presencia, ella no se va a ir para ninguna parte, de modo que, ¿por qué usted no espera a que complete el “año y un día” riguroso desde su última entrada, antes de presentar su solicitud de residencia:? ¿Cuál es el apuro?! Ya ella está aquí –y Dios le dé muchos años de vida a su lado. Nadie se va a meter con ella, no va a hacer más regresos a la isla, y si a usted aún le quedan dudas en todo esto del papeleo, aquí estamos mi esposa y yo, siempre dispuestos a servirle en necesidades inmigratorias a tarifas más que razonables para casos meritorios.
¿Dónde está, en general, el mayor inconveniente? Alguien diría, “en que la Ley de Ajuste Cubano la van a quitar muy pronto”. ¿Será verdad eso?! ¡Naranjas chinas! Cada día hay más voces de cubanos en el Congreso (donde se ponen y se quitan las leyes) y a ningún senador o representante en la Cámara se le ocurrirá suicidarse políticamente abogando por semejante esperpento. Créame, su respetada suegra no corre ningún riesgo. A veces las nueras o los yernos son como una piedrita en los zapatos de las suegras, pero ni aun eso se da en su caso, porque, ¿quién es la que me consulta?! Usted – el “Pilar” de su avanzada existencia. ¡Ya quisieran todos tener una nuera así!
MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2014, 6:17 p. m. with the headline "LINEA DE INMIGRACION: ¡Despreocúpese! Su suegra no puede ser más afortunada."