Todo beneficio migratorio está sujeto a la “discreción” de un funcionario
Estimado señor Rosenow: la presente tiene por motivo saludarlo y que nos dé un poco de claridad a nuestro problema.
Mi esposo, cubano ciudadano americano, reclamó a su hermana de 76 años que vive en Cuba con la visa parole de reunificación familiar. Eso fue en el año 2012. Con fecha 23 de abril 2013 recibimos el papel de la antorcha donde la visa le fue confirmada.
Siguiendo la rutina, se solicitó la entrevista con el cónsul en Cuba para entregarle todos los documentos necesarios. Le dieron la cita para el día 3 de diciembre del 2015, casi 2 años y medio más tarde, pero con los cambios en Inmigración, le adelantaron la cita pare el pasado 3 de agosto del 2015. Ella en Cuba, preparó todos sus papeles y nosotros aquí le enviamos el affidavit por la cantidad de $40,600.
Cuando ella se presentó a la cita, faltaba la certificación de nacimiento original del hermano, no la copia que llevaba. Eso fue un lunes. Le dieron otra cita, para el 3 de septiembre, para que pasara dejando la certificación, y esa fecha le informaron que pasara de nuevo el día 15 de septiembre para recoger su pasaporte, supuestamente visado.
Cabe señalar que esta señora vive en Cienfuegos, a 4 horas de La Habana, así que usted puede imaginar el sacrificio que se tuvo que hacer. El día 15 se presentó como requerido y ahí le informaron que no le daban la visa porque iba a representar una carga social para el gobierno de Estados Unidos. Quien le escribe esta carta es el sobrino de dicha señora y me siento muy disgustado por el trato que se le ha dado a mi tía, especialmente cuando todos aquí, al menos su familia, considerábamos su visa “a done deal”. Mi padre fue el que presentó el affidavit.
Quisiéramos entender más a fondo si existe alguna remota posibilidad de solución a este impasse. Esta carta la redacto en español porque tengo a mi padre junto a mí, con el corazón hecho pedazos, y él no habla inglés, pero si usted lo desea, lo puede hacer conmigo. Sé que usted como abogado de inmigración debe tener miles y miles de reclamos todos los días. Sólo le pedimos que, cuando tenga tiempo, analice nuestra situación y, sí es preciso, hacer una cita con usted ó su equipo. Atentamente,
Pablo Clavijo (vía correo electrónico).
Los autores de esta carta, igual como se presume de algunas obras del insigne Juan Sebastián Bach (él tenía como 13 hijos...), fueron tres: la esposa del peticionario, quien comienza escribiendo en primera persona (“mi esposo”); luego aparece el escribano, el hijo del peticionario, quien dice: “el que escribe esta carta es el sobrino de dicha señora” (“mi padre fue”) (“tengo a mi padre junto a mí con el corazón hecho pedazos, y él no habla inglés”…)
Todo beneficio inmigratorio está sujeto a que el beneficiario cumpla con los requisitos establecidos por la ley, y a la Discreción (la mayúscula es mía) del funcionario que adjudique el caso, razón por la cual ningún caso es un “done deal” (un trato hecho), como el escribano lo presume.
En el documento de negación, el oficial explica las razones por las cuales encontró al solicitante inelegible para el beneficio solicitado. Su tía debió recibir dicho documento, y en el mismo le conceden 90 días para rebatir dicha negación. De estos ya han transcurrido 30 días, así que el tiempo se está acortando.
Vale la pena examinar el affidávit of support, formulario I-134 y sus documentos de soporte que usted sometió, para determinar en dónde estuvo la falla y poder rebatir la presunción de que su cuñada se convertiría en carga social para el gobierno de Estados Unidos. Todo parole debe ser examinado y aprobado ó denegado por el USCIS. El ahora nuevo consulado de Estados Unidos en La Habana remite la solicitud de parole a la Unidad del USCIS tanto para examinar la solicitud de parole (admisión bajo palabra), algo así como una apelación de una denegación del mismo.
Venga a verme, provisto de todo el material político que revele la posible relación de su tía con el diferendo cubano-estadounidense (su carta no toca siquiera ese crucial aspecto) y, si le conviene el gasto, con mucho gusto llegaremos al fondo de este asunto y la posible conjuración del mal que lo afecta.
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2015, 6:38 p. m. with the headline "Todo beneficio migratorio está sujeto a la “discreción” de un funcionario."