LINEA DE INMIGRACION: ‘Quizás, quizás, quizás..’ cantaba Pedro Vargas, pero yo no
Estimado señor Manfred: Me complace estar nuevamente en contacto con usted. Soy una asidua lectora de su columna de inmigración en El Nuevo Herald.
Vivo en Cuba y estoy en planes de irme a vivir a Estados Unidos. pues mi hermana, que es ciudadana americana, me ha reclamado. Tengo turno en la Oficina de Intereses para febrero y, por lo tanto, estoy vendiendo mi casa en Cuba. Mis dudas son las siguientes.
Tengo la posibilidad de que el comprador de mi casa me pague haciendo una transferencia desde Europa hacia un banco en Estados Unidos. Mi duda viene por el tema del embargo y que salga a relucir que ese dinero que entrará a una cuenta de mi hermana en un banco de Estados Unidos, está vinculado a la venta de una propiedad en Cuba. ¿Pudiera ser confiscado el dinero?
Si el banco, o cualquier otra autoridad, solicitara documentos que avalen la procedencia del dinero, yo o mi hermana tendríamos que presentar una copia del contrato de compraventa firmado por las partes en Cuba. ¿Pudiera ser esto un problema a los efectos de las leyes del embargo existente?
Una persona como usted de gran experiencia y conocimientos quizás me pueda ayudar a aclarar esta gran duda aunque no es un tema migratorio.
Gracias en adelantado por su amable ayuda. Saludos,
“Amanda”, [Cuba], (vía correo electrónico)
Gracias, apreciada Amanda, por su gentil y, en efecto, muy novedosa pregunta. Mi respuesta, curiosamente, está condicionada al último párrafo de su interesante planteamiento: “...quizás me pueda ayudar a aclarar esta gran duda aunque no es un tema migratorio”.
“Quizás” es un socorrido recurso para evadir cualquier interrogante, excepto, a mi criterio personal, en una consulta legal, como lo son prácticamente todas las que contesto en mi modesta columna. ¿Qué tal si alguien me preguntara, un ejemplo hipotético, si un tío puede reclamar inmigratoriamente a un sobrino, y yo, por respuesta, le contestara “quizás”?! Aquello sería correcto si la reclamación del caso no fuera directa, sino indirecta, por vía de la petición del tío por su hermano (el padre del sobrino), y siempre y cuando éste último fuera, primera condición, legítimo (por cadena matrimonial), y segunda, menor de 21 años de edad. Enredada respuesta, ¿verdad? Pero, legal, exacta, y... ¡segura para mí, y para los millares de lectores de esta columna...
¿A qué vienen todas estas disquisiciones? Al simple hecho de que una cosa es una impresión sobre la pregunta que usted me plantea, y otra, una garantía de acierto, que es la que usted, justificadamente, querría oír. ¿Por dónde nacería mi imprecisión en la respuesta que usted me pide, y por qué subrayo todo esto? Porque, si enfoco mi contestación solamente sobre lo jurídico (las leyes) usted pudiera verse expuesta a las consecuencias de la Ley Helms-Burton (la que creó el embargo al comercio con Cuba), que lleva medio siglo de existencia. Pero, si miro la realidad de este momento histórico en que vivimos, o sea, hacia una realidad política, salta a la vista la violación continua y virtualmente sistemática de la misma, un fenómeno que, comentarlo ya sería, adentrarme en “harina de otro costal”, que no es el espíritu de esta columna.
En gran resumen, vivimos días muy convulsionados en la relación política Washington-La Habana, y lo que hoy pudiera yo opinar, mañana, o cuatro mañanas después, pudiera ser completamente equivocado. ¿Sabiduría? “En la duda, ¡abstente!” Y a esa prudencia me voy a acoger en cuanto a la orientación que usted me pide. Gracias mil por la confianza que le merecen a usted, apreciada Amanda, pero en esta ocasión, como dicen los virtuosos del dominó, voy a “abstenerme con ficha”...
Lo único que sí voy a comentar, con un poco de desconcierto, es su alegre expectativa de que vendrá a Estados Unidos “el año que viene”. No suele ocurrir así con peticiones de parole. Tres a 4 años, es lo más corriente. ¡Regocíjame con lo contrario!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de noviembre de 2014, 6:25 p. m. with the headline "LINEA DE INMIGRACION: ‘Quizás, quizás, quizás..’ cantaba Pedro Vargas, pero yo no."