Inmigración

La bella Venezuela, ¿a dónde ha ido a parar?

Muy buenos días, abogado Manfred. Primero que todo quiero saludarlo y felicitarlo por su columna que, muy clara y sencilla, explica y orienta sobre los temas de inmigración en Estados Unidos.

Mi nombre es [omitido] y tengo 39 años de edad. Soy venezolano, y como es bien sabido por todos, el país enfrenta una situación extremadamente difícil en lo político, económico, social, laboral y pare usted de contar. Es por ello que estoy evaluando junto a mi familia (mi esposa y dos hijos, una de 8 años y uno de un año y 7 meses) la posibilidad de emigrar a otro país.

Mis preguntas son las siguientes. Tengo una hermana materna de 56 años de edad, ciudadana americana. Quisiera saber si mi caso puede entrar en la “Categoría Preferencial de Familia”, donde ella me pueda solicitar y, de ser así, ¿cuánto sería el tiempo en obtener la residencia? También está la posibilidad de que ella pida a nuestra madre y le solicite la residencia, para que así nuestra madre me pueda pedir a mí y a mi familia.

Por favor, oriénteme en este tema para ver cuál opción puede ser más viable e inmediata. Muchas gracias de antemano y que Dios le conceda mucha salud para que pueda seguir apoyando y orientando la comunidad latina en Estados Unidos. Saludos.

“Anónimo” (vía correo electrónico).

“Gloria al bravo pueblo, que el yugo lanzó...” (Himno nacional de Venezuela.) Memorias de mis propios 3 años de “exilio” en el bello país de su origen, que dejó en mi alma huellas imborrables... Corría la década de los 1960s, era Presidente de Venezuela don Raúl Leoni (y su esposa, doña “Menca”), el bolívar compraba el dólar estadounidense a 3.56 por uno, el país estaba en pleno desarrollo industrial, agrícola, artístico, y comercial, y por doquier se escuchaba el arpa y el cuatro característicos de la alegría de su pueblo interpretando los joropos y los pasajes. Mi mejor amigo en Caracas el médico (retirado) doctor Lander, coleccionista admirable de estampillas (sellos de correo) y de otras series de objetos memorables. (Allí también yo mismo aprendí a pulsar el arpa venezolana, a nivel de concierto, que más tarde de regreso en Barranquilla, Colombia, ofrecí un recital en el auditorio del Colegio Americano, mi alma mater, y luego el asiento de mi puesto de profesor de matemáticas, química, y física.

Lamentablemente esa Venezuela parece haber desaparecido. Con un gobierno dictatorial, con un número indeterminado de estudiantes muertos, con el dólar a 800 bolívares, con el petróleo precipitado de cien o mas dólares por barril a escasos 40 dólares que es el precio actual, el “inmaduro”, actual mandatario, ahora viaja de árbol en árbol por todo el orbe, buscando apoyo de los países comunistas para sostener su precario gobierno.

En cuanto a su comprensible afán de salir de Venezuela con rumbo a Estados Unidos, no le tengo buenas noticias. Bien entiendo que su deseo, como lo expresa su carta, es el de emigrar inmediatamente. Pero la realidad de las leyes inmigratorias de Estados Unidos, frustra su comprensible propósito. Los únicos familiares que gozan de este privilegio, sin demora, son los así llamados “familiares inmediatos”, a saber: el cónyuge, los niños, (solteros y menores de 21 años) y los padres de un ciudadano estadounidense. Tanto la petición de su hermana ciudadana por usted y su familia es de 4ta Preferencia, cuya cola en este momento va por marzo del 2003 – en la práctica, 20 o más años de espera física -- al lento ritmo de avance de esa categoría en el calendario inmigratorio. La otra petición que usted insinúa – la de su madre una vez que ella obtenga la residencia por petición de su hermana ciudadana, no es posible porque los residentes no pueden pedir a sus hijos casados. Le tomaría a su madre 5 años de residencia para poder optar por la ciudadanía y entonces emprender una petición en su favor de 3ra Preferencia, la cual apenas va por julio del 2004. Ninguna opción concreta a través de petición familiar está disponible con la urgencia en la cual usted se encuentra.

Las únicas leyes especiales que aquí no vienen al caso son para cubanos, alternativa que nada tiene que ver con su caso específico. ¡Lo siento mucho!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de noviembre de 2015, 9:43 p. m. with the headline "La bella Venezuela, ¿a dónde ha ido a parar?."

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