Matrimonio y divorcio son material estatal
Buenos días. Espero usted me pueda ayudar. Vine a Estados Unidos a casarme en julio del 2010. Yo vivía bien en mi país Colombia, nunca pensaba en venir a Estados Unidos.
Yo era una odontóloga en Colombia. Era felizmente divorciada hacía 8 años. Tengo dos hijas que en esa época eran de 21 y 11 años de edad, pero por apostarle al amor, le acepté la propuesta de matrimonio a mi novio americano. Duré año y medio cerrando mi vida en Colombia, vendiendo mis cosas, cerrando mi consultorio. El quería que fuera inmediatamente pero me tomé año y medio arreglando mi venida.
Duré casada casi 4 años sin ningún problema. Acabábamos de comprar una nueva casa y estábamos decorándola y comprando nuevos muebles cuando un día en la mañana “mi Angel,” pues era tan bueno que yo pensaba me había ganado un “ángel”. Mi ángel me dijo que quería divorciarse, que no era yo, pues yo era una buena mujer. Que era él. No me lo dijo, pero era otra mujer. Lo comprobé después. Me puso literalmente en la calle con mi hija de ya de 16 años y en Texas que era donde vivíamos. No quiso la jueza enforzar en mi divorcio el Affidavit of Support I-864. Supé de ese affidavit porque llamé desesperada a Imigración y les conté que el me iba a sacar a la calle y en esa agencia me dijeron que lo enforzara en mi divorcio. La jueza de Texas no quiso enforzarlo y mi esposo mintió y dijo que no teníamos muebles ni nada que repartir. Así que lo único que me dieron fue mi carro y $750 mensuales. Me dijo la juez que buscara otro abogado en otra corte porque ella allá en Beltos, Texas, no iba a enforzar ese documento.
Me vine a California, Palm Desert, hace ya un año y he pasado malos momentos con mi hija. Le estoy resumiendo todo para no extenderme. Yo tengo ya 55 años. Mi esposo nunca me dejó trabajar, yo le trabajaba a él, pues él es broker de seguros. Se gana 115,000 dólares al año. El sabe de su obligación como mi sponsor.
¿Usted me puede ayudar? No he podido encontrar quien me enforce mi affidavit of support. Le adjunto el decreto final de mi divorcio en donde la jueza reconoce la obligación de él con respecto al affidavit of support. Mi divorcio terminó en agosto del año pasado. Ayúdeme por favor.
Martha. (Enviado por mi LG G3 Vigor)
¡Otra vez un oxymoron! (Una expresión de dos términos que se contradicen entre si). De un matrimonio bien puede decirse si es feliz o no lo es; un divorcio, por el contrario, difícilmente podría calificarse de un acontecimiento “feliz.” El matrimonio es uno de los contratos básicos de la sociedad, y calificarlo de infeliz, perdóneme usted, sencillamente no cabe.
Su dificultad personal radica en el hecho de que su matrimonio fue verdaderamente una desilusión. El matrimonio, y por consiguiente, el divorcio, son materia estrictamente estatal, y cualquier defecto o incumplimiento deberá reclamarse en corte estatal. Para hacerlo así es necesario que el abogado a quien usted encargue el caso esté reconocido en el estado de la acción, en este caso, Texas. Por esta razón, agradezco sinceramente su intención de que yo le sirva, pero en materia estatal mi actuación se limita al estado de la Florida. En casos especiales, una corte estatal puede aceptar acciones de un abogado de fuera del estado, llamado ad hoc, lo cual haría su representación por mi difícil y extravagantemente costosa para usted.
Disipado este aspecto técnico de su situación, pasemos al válido alcance de su cuadro inmigratorio, la única obligación que el juez civil de echo no está, ni llamado, ni permitido considerar. Como abogado de inmigración (materia federal), ciertamente yo podría encargarme de su aspecto inmigratorio, porque puedo hacerlo a distancia, pero, otra vez, esta sería una alternativa un tanto insatisfactoria para usted que actualmente vive en California. Aunque conozco a varios colegas competentes de allá que podrían encargarse de su asunto, esta columna esta destinada a los habitantes de la Florida, y no sería correcto (ni sano) para mí aventurarme tan lejos. ¡De corazón le deseo mucho éxito en su gestión!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de noviembre de 2015, 7:54 p. m. with the headline "Matrimonio y divorcio son material estatal."