Hija adulta necesitará petición del padre
Señor Manfred Rosenow: soy una mujer de 68 años y Pisciana, cubana de nacimiento, ciudadana americana naturalizada y de corazón que siente orgullo por vivir en esta gran nación, “the home of the brave and the land of the free”, donde he podido vivir la libertad y verdadera democracia.
Hecha mi presentación, quisiera tener el honor de conocerlo y de ser posible atendiera el caso que le presento a continuación. Deseo hacer la reclamación familiar de un hermano por parte materna que vive en La Habana, Cuba, mayor de edad, casado y con una hija, adorada sobrina, que acaba de cumplir 20 años de edad el pasado 19 de octubre.
Mi hermano y yo, a pesar de ser hijos de diferentes padres, yo hija del primer matrimonio de mi madre y el del segundo, nos criamos juntos sin brecha alguna como hermanos y con una diferencia de algunos años, ya que él nació el 30 de noviembre de 1954 y vivimos juntos como tales, hasta que abandoné la isla en el año 2002.
Me preocupa que el año entrante en octubre mi sobrina cumpliría la mayoría de edad. ¿Impediría esto que pudiera venir junto con mi hermano y su madre? ¿Qué posibilidades habría de que ella viniera, teniendo en cuenta que fuera en el momento de poder venir mi hermano, hija mayor, soltera y sin hijos? ¿No podría venir con un parole en base a los acuerdos migratorios del 1994 que según dicen todo cubano poseedor de una visa puede pedir parole para su familiar más cercano y en este caso la última persona del núcleo familiar que queda en Cuba? Yo poseo inscripción de nacimiento de mi hermano aunque es de 1958, donde refleja que es hijo de mi madre de la cual tengo también su dato en mi propia inscripción de nacimiento.
Quisiera me diera una cita para iniciar los tramites, pues desearía realizar este sueño de traer conmigo a mi hermano y familia, que es el único lazo de sangre que me une a mi Isla, y ahora que estamos en condiciones poderlos ayudar a salir adelante y vivir en libertad, en momentos que ellos no tienen esperanza de nada, pues hasta han dejado sin trabajo a mi hermano y cada día se les hace más imposible la vida.
Me disculpo no haber sido más concisa. Agradezco la atención que me puedan brindar tanto usted como su esposa. En espera de su respuesta quedo de ustedes, (nombre omitido a solicitud.) (Vía correo electrónico)
Si usted fuera erosolimitana (de Jerusalem), de San Marino, o de cualquier otro lugar del mundo por extraño y pintoresco que parezca, su caso sería de imposible solución en menos de algo así como 25 a 30 años de trámite: la petición de ciudadano por hermano es la más lenta de todas. Como en tantos otros aspectos, Cuba es la excepción y el programa de parole para Reunificación Familiar para Cubanos permite adelantar la emigración de beneficiarios de peticiones familiares (I-130), o sea, admisión bajo palabra, sin necesidad de visa alguna. De esta manera, al “año y un día” de su permanencia en Estados Unidos el cubano podrá pedir su residencia permanente, la cual será otorgada con retroactividad a la fecha de su ingreso inicial bajo parole.
Donde está la demora es en el plazo que el cubano debe esperar para que la Embajada de Estados Unidos en Cuba le expida ese parole. Esta enojosa espera se origina en el límite de 20,000 admisiones legales de extranjeros para residencia por año que cualquier país tiene que cumplir antes de recibir ese papel sagrado. Por lo cercano que está la hija de cumplir 21 años, momento en el cual perderá su carácter de dependiente, la única opción para ella es que el padre, ya en Estados Unidos, la pida como hija soltera de residente, lo cual le abrirá las puertas de esta ansiada nación.
Todo lo anterior ha sido válido durante tiempos “normales” de la particular relación (o mas bien, falta de relación) por 56 años entre los dos países, fenómeno que acaba de terminar bajo el acercamiento La Habana-Washington DC del 17 de Diciembre pasado. Habrá que esperar qué otros cambios se irán produciendo. Mi predicción: tomará unos 5 años el que su familia completa respire la refrescante libertad de éste, su nuevo hogar. ¡paciencia!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2015, 4:01 p. m. with the headline "Hija adulta necesitará petición del padre."