Inmigración

Su mamá empañó sus (pocas) probabilidades de visa

Hola, doctor. Ante todo quiero saludarle y darle las gracias por ayudarnos con su columna.

Soy cubana y le escribo con muchas lágrimas en mis ojos y un dolor inmenso en mi alma. Soy residente permanente de este país y entré el 14 de febrero del 2013. Me costó mucho tomar la decisión de quedarme pues dejaba atrás lo único que me queda en la vida, mi madre.

En dos ocasiones le he puesto la solicitud de visa y se la han negado. No pretendemos se quede, si fuera así, le hubiera puesto la reclamación. Sólo deseamos que ella pueda venir en fechas importantes y pasarse un mes aquí y disfrutando del cariño que tanto nos hace falta a ambas. ¿Que hija no quiere estar con su madre, y viceversa?!

Ayer tuvo la segunda entrevista. Yo tenia planeadas unas lindas navidades junto a ella, pensando le darían el sí. Cuando me llamó para decirme que le habían dicho por segunda vez que no aplicaba, me sentí muy frustrada, impotente, y decepcionada. ¿Qué es lo que no aplica? A ella se le solicita una visa B-2, que es para visita familiar y viaje de turismo. ¿Qué debe aplicar para que le permitan a una madre pasar la navidad con su hija?!

Por favor, pudiera explicarme para ver si yo logro entender cómo funciona eso, pues van cada personaje y. sin embargo, se la dan. También dígame si se puede hacer algo al respecto, pues el que la atendió le dijo que debía esperar un año para volver a solicitar.

Siento mucha depresión, por favor, ayúdeme. Gracias,

“Danay” (vía correo electrónico).

Si yo, (¡ilusionado!), voy al supermercado y compro spaghetti, mantequilla, azúcar, y canela, para prepararme yo mismo mi plato favorito, cuando llegue de regreso a la cocina de mi casa, quedaré allí desconcertado y paralizado... porque no sabría por donde empezar.

Así es, y perdóneme la comparación, como usted quedó, no porque alguien le tuvo mala voluntad y, por ello, le negó dos veces la visa B-2 (turismo) a su madre, pero... así no es como funciona la expedición de visas para ese fin. El quid de la visa de turismo es la probabilidad de que el “turista” vaya ¡y vuelva de Estados Unidos! ¿Quién tiene la omnipotencia (salvo Dios...) para así decidir el futuro de los pasos –ó al menos, las intenciones del viajero? Respuesta: ¡nadie! (Y aunque eso pudiera, ¿habría seguridad en ese vaticinio...?) Definitivamente, ¡no!

La única clave que le queda al funcionario visador para decidir este enojoso asunto, son las raíces del solicitante en el país donde está solicitando la visa. ¿Qué deja allí un buen empleo, al cónyuge, y a 14 hijos?! En términos de raíces, un cuadro así parece un árbol melaleuca de los que adornan Coral Way en Miami de la 27 Avenida hacia el sur... (Claro está que estoy exagerando, pero los extremos ilustran los medios...)

Vamos al caso de su madre. ¿Qué raíces deja ella en Cuba para presumir que ella retornará tras de visitarla?! De la carta-pregunta suya, no se desprende ninguna. ¿Cuántos cubanos vienen a Estados Unidos y luego regresan a la isla? Entre pocos y ningunos. (Hay 2 millones que ahora viven en este país.) Por otra parte, usted dice que si ella querría quedarse acá, “usted la habría pedido”. ¡Error! Un(a) residente no puede reclamar a su padre ó su madre (ni a su hijo casado, ni al hermano del “peticionario”.) (Para ello tiene que ser ciudadano estadounidense.) Cuando usted lo sea (por ahora le faltan unos añitos...), podrá reclamar a su mamá como familiar inmediato, ¡no sujeta a turno ó espera alguna!

En gran resumen, por el momento usted no tiene como pedir a su señora madre. La expedición de cualquier visa de no-inmigrante es asunto discrecional del consulado, y me temo que su mamá (tal vez con palabras imprudentes ó poco sabias), ha “enfermado” su expediente, y las chances de una decisión discrecional a su favor, son y seguirán siendo, minúsculas.

¿Esperanzas? Las cosas con Cuba están cambiando. Aunque la explicación que he tratado de darle, vale para cualquier país del mundo, aun siendo Ruana-Burundi, Cambodia, ó Madagascar...

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2015, 5:36 p. m. with the headline "Su mamá empañó sus (pocas) probabilidades de visa."

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