Lo suyo no tiene problema, lo otro habrá que esperar
Hola, profesor. Leo su columna diariamente y aprendo mucho de sus conocimientos. Tengo 65 años y desde el 4 de junio apliqué a la ciudadanía, Me dieron cita para el 12 de noviembre y 10 días antes recibí una carta en la que me dicen que la cita se pospone, que espere una nueva cita por escrito.
No he tenido ningún problema. Por favor, ¿me puede orientar para saber cuál es el paso siguiente que debo dar? ¡Feliz año!
“Hernando” (vía correo electrónico).
Como en su introito, apreciado Hernando, usted me califica de “profesor”, ¡ahora le toca aguantar las consecuencias!. Lo fui de matemáticas, química, ó física, allá en los albores de mi juventud, pero nunca de inmigración, materia en la cual soy abogado, escritor, y columnista, pero no me precio de ser “catedrático”, y le dejo ese honroso título a aquellos de mis envanecidos colegas que así se promulgan y se creen. A mí me basta el ser periodista en este difícil ramo, y en esa emocionante tarea llevo 40 años, vale decir, empecé (más exactamente, empezamos, mi esposa Teresa y el suscrito), desde Colombia (Pradera, Valle, para ser más concretos) con el caso de un niñito nacido estadounidense que reclamaba a sus padres vallunos, en una época en que sus peticionarios no necesariamente tenían, como ocurre hoy, haber cumplido 21 años de edad. Cuando ganamos aquel precursor caso, mi destino quedó sellado, eventualmente completé mis estudios de derecho acá en Estados Unidos, y desde entonces ustedes, mis lectores, tienen que aguantarse mis devaneos y disertaciones sobre este tema fundamental para la tranquilidad de los extranjeros – el propósito de mi vida profesional hasta que Dios (ojalá no muy pronto...) me llame a servir desde otro mejor mundo.
¿Su paso siguiente? ¡Esperar! Lo sucedido a usted le ocurre a millares de solicitantes en tanto que Inmigración complete la verificación de antecedentes. Pronto lo llamarán, y si no fuera así, contácteme de nuevo. Entretanto, ¡Felices Pascuas y Feliz Año Nuevo!, y disfrute sus 65 años, casi veinte menos de los de su seguro servidor...
Señor Rosenow, es un placer saludarle. Hace mucho tiempo leo su columna, desde antes de llegar a este país, pues mi abuelita, 96 años cumplidos el mes pasado, me llevaba a Cuba recortes de sus escritos y otro relacionado con el idioma inglés, eso hace alrededor de 20 años. Ayudé a muchas personas con sus problemas migratorios y les sugería que sus familias aquí le consultaran.
Ahora necesito de sus servicios. Quiero invitar a un familiar a venir de visita, pero me resulta muy engorroso el nuevo sistema implantado a partir del pasado mes de septiembre. ¿Pudiera darme una cita ó con cualquier persona que trabaje con usted?
Agradecida de antemano. P.D. Le pido, por favor, no publicar mi nombre. Gracias.
“Anónima” (vía correo electrónico).
Usted, respetada “Anónima”, quiere invitar “de visita” a Estados Unidos a su familiar, presumo que cubano, pero la gran pregunta es, ¿qué tanta “visita” tiene en su cabeza su pariente?! A lo largo de los ya casi 56 años del (des)gobierno comunista de la isla, 9 de cada 10 (por no decir, 99 de cada 100) cubanos que logran salir de Cuba, ¡“salidos” se quedan! Y esa es, precisamente, la contradicción que existe entre la concesión de una visa de “visitante” a quien, presumiblemente, no tiene otra intención distinta a la de quedarse en tierras de libertad...
Esa es la norma general, pero también es cierto que la realidad cubana no tiene nada de “general” – excepto (chiste), las cuatro estrellas de General que le gusta exhibir (cuando le conviene...) al hermano menor actualmente (des)gobernante de la pareja Fidel/Raúl. Nuevas anunciadas situaciones diplomáticas y políticas entre Estados Unidos y Cuba son la noticia del día entre los dos países, y no es posible anticipar los efectos y los cambios que pudieran suceder. Venga a verme, sin compromiso, y veremos qué es lo más aconsejable en su situación. ¡Lo espero!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de diciembre de 2014, 7:01 p. m. with the headline "Lo suyo no tiene problema, lo otro habrá que esperar."