Inmigración

Su amor (esposo de residente) le tocará esperar una corta cola

Buenas tardes, necesito ayuda de ustedes. Soy residente de Estados Unidos desde el 27 de julio del 2013 y voy a aplicar para la ciudadanía en abril del 2018. Mi problema es el siguiente.

Me quiero casar con mi novio, que es ecuatoriano y reside en Guayaquil, Ecuador. Nos queremos casar en julio del 2016 y quisiera saber cuánto tiempo yo pudiera estar en Ecuador sin perjudicar mí aplicación a la ciudadanía.

Yo sé que uno no puede estar más de 6 meses fuera de Estados Unidos. Pero dado que Inmigración cuenta del último año al primero, no sé cuánto puede perjudicarme quedarme 5 meses en Ecuador y regresarme acá el resto del año.

Por favor, dígame si podemos hacer una cita para que me pueda guiar en esta situación, para así no perjudicar mi oportunidad de ser ciudadana, ni perjudicar mi matrimonio.

Muchas gracias,

Denisse González

Primero es primero, ¡felicitaciones! Usted es una mujer muy bendecida—no sólo está por casarse con el hombre a quien ama, sino que también va a contraer “matrimonio” con éste, el Primer País de la Tierra.

Como describe hacerlo, no le veo ningún problema. Usted está consciente de que lo más importante que tiene que hacer cuando salga de acá, es no quedarse fuera de Estados Unidos más de 6 meses. Mi primera recomendación es no quedarse en el exterior mas de 6 meses continuos, lo cual, aunque no forzosamente invalidaría su caso, sí le darían campo al oficial de Inmigración en el aeropuerto para cuestionar su regreso cuando vuelva a este país. Tampoco es que yo diga que el hecho de permanecer fuera del país por más de medio año, sea adverso a la conservación del estatus de residente, pero, ¿para qué una persona tan clara y tan limpia como la que dibuja su carta, tenga que someterse a molestos interrogatorios u otras complicaciones. Como lo tiene planeado, está muy bien: 5 meses afuera y 7 dentro de Estados Unidos no la perjudican. “Simplifica, simplifica!” era y sigue siendo el sano consejo del gran filósofo estadounidense Henry David Thoreau, válido para virtualmente todas las eventualidades de la vida...

A este efecto, lo más lógico y prudente es, antes de salir de Estados Unidos, pedir un re-entry permit (permiso de reingreso para residentes, formulario I-131; $360), el cual protege ausencias del residente hasta por 2 años. Cuando se sale de casa, nunca se sabe a ciencia cierta cuándo es que se va a regresar, por lo que salir con el re-ingreso protegido por un tiempo más allá del propuesto es una medida inobjetable de prevención.

En cuanto a la fecha en que usted podrá radicar su solicitud de naturalización (formulario N-400; $680) usted podrá hacerlo 3 meses antes de 5 años tras de haber adquirido la residencia.

No está claro en su carta con qué documentación aspirará su esposo ingresar a Estados Unidos, ni cuando, exactamente, podrá hacerlo. Una petición de residente (usted) por su cónyuge (2da. Preferencia) en estos momentos va en cola por el 15 de junio del 2014 y tan sólo se transformará en petición “sin-cola” alguna cuando usted haya jurado bandera, es decir, cuando usted se haya convertido en plena ciudadana de este gran país. El mero hecho de que un residente de Estados Unios se case con un extranjero de cualquier otra nacionalidad, no produce un boleto de entrada inmediata al extranjero. (Esa privilegiada consecuencia la usufructan los cónyuges de ciudadanos estadounidenses, mas no los de simples residentes.)

Lo más simple sería que su novio llegara a Estados Unidos con una visa de fiancé (prometido), pero esta solución exigiría que usted en este momento ya fuera ciudadana. (No existen visas de fiancé para cónyuges de residentes.)

“Quien espera lo mucho, espera lo poco”, es otro dicho popular, pero...el amor es impaciente y no existen recursos para acelerar la entrada de su esposo, a menos que él tuviera una profesión con habilidades extraordinarias que le permitiera inmigrar al margen de su vida familiar y afectiva.

Con mucho gusto la esperamos mi esposa Teresa y yo para sopesar una vez más todas sus posibilidades. ¡La esperamos!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de diciembre de 2015, 2:19 p. m. with the headline "Su amor (esposo de residente) le tocará esperar una corta cola."

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