LINEA DE INMIGRACION: El asilo es acá, no allá, y el cubano ya tiene todo lo que necesita
Un cordial saludo, señor Manfred Rosenow. Lo poco que he leído de usted, ya me parece un abogado y columnista experto en el tema. Lo admiro por su trayectoria de arduo trabajo e inspirador. Le comento a continuación.
Mi familia y yo tenemos la incertidumbre, como muchos venezolanos, de irnos para otro país, por la situación económica, política, etc. de mi país. En mi caso, seria para Estados Unidos. Fui uno de muchos detenidos en febrero por causa de las protestas, en esos momentos la policía y la Guardia Militar estaban encarcelando a todo el que se le pusiera en su camino.
Somos cinco -- mi esposa y yo, y tres niñas. Desde entonces nació la idea de pedir asilo en Estados Unidos como perseguido político. Tengo el caso todavía abierto por la lentitud del sistema de leyes venezolanas.
Ahora bien, ¿qué tan factible sería pedir asilo político y que lo aprobaran -- pedirlo ahora. O después de cerrado el caso, en cuánto tiempo salen los documentos legales, y cuáles los son los pros y contras como asilado?
Muchas gracias. ¡Feliz Navidad! (Si publica esta información, le pido, por favor, que sea anónima.)
“Anónimo”, (vía correo electrónico)
Soy cubano y a raíz de las declaraciones de Obama me preocupa no poder pedir asilo en Estados Unidos. Le agradecería que abordara mi inquietud. Atentamente,
“Otto”, (vía correo electrónico)
Como quizás es comprensible, me quedó la cabeza bailando como un trompo tratando de poner en orden sus las dudas y las preguntas de ambos mis lectores. Descompongámoslas, pues, para comenzar, en sus elementos básicos y discernibles.
Es fácil entender que quienquiera que haya sufrido el disgusto de una detención y la consecuencia de un proceso abierto en su contra por las autoridades venezolanas, considere la posibilidad de “pedir asilo” y marcharse del país. Comprensible, pero inexistente: no existe foro alguno en Venezuela ante el cual se pueda pedir asilo en Estados Unidos. Los consulados estadounidenses expiden visas de visitante a este país cuando el solicitante demuestra raíces y ataduras en su país que hagan presumir fuertemente que regresará allí, terminada su “visita”. El pensar de los que quieren salir de allá y refugiarse en este país es diametralmente opuesto. No existen “visas de refugiados” y aunque millares de venezolanos se han refugiado de facto en nuestro país, es porque ya tenían visas vigentes de visitantes (B-2 o B-1/B-2), no porque el consulado se las haya expedido explicando ellos que querían refugiarse “por sus circunstancias económicas, políticas, etc.”, como usted lo describe en su carta. El paso de pedir asilo es para hacerlo aquí, después de haber pisado y haber sido admitido a Estados Unidos – no para embarcarse con asilo concedido. Esa fórmula no existe, excepto para 3,500 cubanos anualmente, inscritos y aprobados desde hace mucho tiempo atrás en una lista especial de solicitantes.
El cubano que llega con asilo pre-aprobado (como lo expliqué antes), no tiene problema alguno, pero tampoco lo tiene el cubano cualquiera que llegue legalmente a tierra estadounidense. A ése lo cubre la ley general para cubanos, la Cuban Adjustment Act (CAA), Pub. L. 89-732, retroactiva al 1ro. de enero de 1959. Hay cerca de 2 millones de cubanos en este país que se han hecho residentes de esa manera, y esa ley es tan generosa que incluye a sus acompañantes cónyuges y niños de cualquier nacionalidad (!)
En este momento hay gran controversia y expectativa en Estados Unidos por la pérdida de todo control de los demócratas (el partido del Presidente Barack Obama) en el Congreso, resultado de la victoria total del Partido Republicano en la reciente elección legislativa a medio término. Así y todo, el bloque eleccionario de los cubanos (encabezado por todos los ocho congresistas de origen cubano) es tan fuerte que es por lo menos dudoso que el privilegio cubano sea prontamente derrocado.
En resumen, usted no tiene que pedir nada: ¡ya lo tiene! Good for you!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de diciembre de 2014, 6:59 p. m. with the headline "LINEA DE INMIGRACION: El asilo es acá, no allá, y el cubano ya tiene todo lo que necesita."