Inmigración

LINEA DE INMIGRACION: Las nacionalidades no son cosas de conveniencia o juego

“La ciencia del sabio crece como una inundación y su consejo es como una fuente de vida”. Eclesiástico 21:13

Estimado Dr. Rosenow; Soy asidua lectora de su columna y ahora acudo a sus sabios y amables consejos por lo siguiente.

Nací en Cuba, pero mi hijo y familia (esposa y dos niños menores) nacieron en El Salvador, y como tales, los reclamé en octubre del 2001. A principios del 2012 y después de los trámites pertinentes, les fue concedida la residencia permanente, por lo que ya pudieron establecerse en este país a finales de julio de ese mismo año. Aunque ellos tienen pasaporte salvadoreño, de acuerdo a las leyes cubanas mi hijo puede reclamar la ciudadanía cubana, y tan es así que le conseguí la partida de nacimiento (original) que lo acredita como tal.

De acuerdo a su columna, “... el cubano tiene 30 meses (2 años y 6 meses) de reconocimiento retroactivo de iniciación de residencia, o desde el día de su entrada física al país”. Mi hijo está ansioso de obtener la ciudadanía americana porque eso le permitiría viajar más libremente.

Mi inquietud es la siguiente. Llegado el momento, ¿pudiera haber un conflicto al solicitar la ciudadanía en calidad de cubano?

Le agradezco de antemano su sabio comentario y en caso de ser posible, le contactaríamos oportunamente para realizar dicho trámite. Lo felicito por tan encomiable labor que lleva a cabo desde hace tanto tiempo, y por tener en su querida esposa una diligente colaboradora, a quien también felicito. Reciban muchas bendiciones.

“Una Madre Preocupada”, Miami (vía carta manuscrita)

Panal de miel son sus suaves sentencias, dulzura del alma y medicina de los huesos.” Proverbio 16:24

Gracias por su amable y sentida cartita, salpicada de citas del libro más importante y más profusamente difundido de la humanidad: la Biblia, el depósito más sabio de existencia y de conducta para el ser humano, quien, con plausibles excepciones, todavía anda errabundeando en medio de su lobreguez espiritual. Me llama la atención el que las citas bíblicas suyas sean particularmente tomadas del libro Eclesiástico y Proverbios, ambos de esa fracción de la Biblia 39 de sus 66 libros que llamamos el Antiguo Testamento, tal como si esa revelación hubiera concluido allí e ignorando los 27 libros adicionales, el Nuevo Testamento, que nos presenta la figura redentora de Jesús de Nazareth y de todos los tiempos que corona y realiza las promesas de Dios para todos los seres humanos, sin acepción de sectas o “religiones”. Si esa limitación fue, deliberada o inconscientemente, su intención, gracias otra vez por su delicadeza, pero más sabio y caluroso habría sido para mí su marco espiritual si se dirigiera a mí como nacido judío, bien que lo soy, pero evolucionado cristiano, aunque el más pequeño y humilde que mi humanidad permite... Pasando a la sustancia de su carta, su intención inmigratoria es técnicamente correcta, pero me sorprendería si resultara fácil de realizar. El lugar y hora propicios para que su hijo salvadoreño de nacimiento fuera admitido a Estados Unidos como cubano, fue el momento de su ingreso al país. Admitido como salvadoreño, como lo fue, la iniciación de su residencia es la de su admisión a Estados Unidos, y no cabe allí ningún otro beneficio temporal, como ese de los “30 meses de residencia anticipada”, especialísimo de los cubanos.(Nota: aún como cubano, la admisión nunca se hace retroactiva a una fecha anterior a su llegada al país.)

Por lo demás, pienso que es difícil enderezarle la pierna al niño que nació con ella torcida... Con su hijo, Inmigración no cometió error alguno que ahora él quisiera ahora hacer rectificar. Como abogado de inmigración, agradezco su expresada confianza, pero amablemente declinaría el encargo de remover este entuerto.

Por último, me suscita reservas la citada motivación de su hijo para hacerse ciudadano: (!) “Mi hijo está ansioso de obtener la ciudadanía americana porque eso le permitiría viajar más libremente”.

Mordecai! Si eso es todo o aun lo principal de lo que lo motiva para hacerlo, no me emociona tenerlo como paisano.

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de enero de 2015, 6:20 p. m. with the headline "LINEA DE INMIGRACION: Las nacionalidades no son cosas de conveniencia o juego."

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