Cada uno de los partidos tiene su propia y diferente agenda
Estimado Doctor: Ante todo , el deseo de mucha salud y larga vida para usted y su querida esposa Teresa.
Muy interesante la lista en la columna de hoy ...
(republicanos) Y me extraña no ver los nombres de los demócratas, que debieran aparecer también. Es probable que sean más, pero el limitado espacio de su columna impedía nombrar a las dos partes .
Haciendo honor a la imparcialidad que lo caracteriza, le pido por favor nos ilustre más adelante con ese dato, para que la inmensa cantidad de lectores que disfrutamos su columna podamos estar mejor informados. ¡Muchas gracias!
Rubén González, (vía correo electrónico)
¡Cero, none, niente, null, nichts, zilch...! – se me acaban los enumerativos en idiomas diferentes de lo que no existe... ¿Para qué necesitaría yo ese vocablo exacto al describir el número de los demócratas ausentes por quienes usted pregunta, amable don Rubén. El único símil que salta inmediatamente a la mía es el de la cantidad de cabellos pelirrojos, herencia potencial de mi amado padre en sus tiempos mozos, ó la de billetes de $1,000 de cualquier procedencia honesta que (¡ya quisiera yo!) poblaran mi arrugada y vacía billetera...
Igual ocurre con cualquier proyecto de ley en los actuales Senado y/ó Cámara de Representantes de Estados Unidos al indagar por alguno que en forma prioritaria favorezca a los extranjeros que, de una ú otra manera, pretendieran inmigrar, legal ó ilegalmente, a nuestro gran país.
Históricamente, no hay, ni ha habido conglomerado étnico inmigratorio alguno que no rechace a otro grupo diverso subsiguiente que se proponga repetir la hazaña del anterior. Este notable fenómeno inmigratorio es tan natural (en nuestro mundo abajo del Cielo...), cual si ocurriera en cualquier otra competencia: que el ganador deje de ostentar despectivamente el grito de victoria “¡Yo llegué primero!” (... “y ustedes perdieron”)
Entendámonos. Mi propósito en esta columna (llevo 30+ años de estarlo practicando) es el de ayudar, aconsejar, describir el proceso inmigratorio a Estados Unidos de la manera más útil, más diáfana, más práctica, y más correcta que mi capacidad de abogado de inmigración (y mi idoneidad como “escribidor”) me lo permitan. Me da igual que usted sea erosolimitano, monaguesco, ó, como suelo pintorescamente decirlo, “de Ruanda-Burundi”... Eso juré —juramos todos los abogados— cuando un juez, a nombre del Bar (Colegio de Abogados del estado) nos hizo miembros consagrados de una profesión que, sólo para la Florida, por ejemplo, consta de 98,000 personas licenciadas al efecto. (Hay en este mundo fallido algunos colegas que se desvían de ese compromiso, y muchos de ellos terminan sancionados, ó hasta expulsados de la profesión.)
Pero volvamos al tema de hoy. ¿Por qué no aparece en la lista de políticos nombrados ¡ni un solo demócrata, sólo republicanos!? Porque la causa de los extranjeros como tales, don Rubén, no es parte de la agenda republicana. La causa republicana es el país, y si no lo cree, desmenuce usted no más la agenda del prominente candidato republicano (¡archimultimillonario!) Donald J. Trump, a quien le importa un bledo la suerte de los extranjeros.
No existe –ni habrá— proyecto de ley alguno para eliminar ó modificar la Ley de Ajuste Cubano que fuera promovido ó al menos visto bien por algún Senador ó Representante del partido demócrata. En el pasado, ya bastante remoto (2006), hubo una iniciativa del (notorio, por otras razones) congresista demócrata Barney Frank (Massachusetts) enfocado a eliminar la Ley de Ajuste Cubano, proyecto que no progresó.
La culpa de que ahora exista un intento de modificar esa ley ha sido promovida por nadie menos que el Senador Marco Rubio (republicano por la Florida), por causas de honestidad en recibir ellos auxilios y dádivas.. ¡para sólo volver de paseo a la isla al año apenas hayan obtenido la residencia! Esta nueva oleada de cubanos jóvenes y desinformados llegan y declaran que son refugiados económicos (no políticos) ignorando que la Ley de Ajuste Cubano es una protección a los cubanos que buscan refugiarse en Estados Unidos por sus ideas y acciones políticas, no simplemente para vivir mejor en el país del dólar y de la abundancia....
¡Se me acabó el espacio! En próxima(s) columna(s) examinaré este tema vital que a todos los miamenses en general tan de cerca nos toca. ¡Hasta entonces, don Rubén!
MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2016, 7:41 p. m. with the headline "Cada uno de los partidos tiene su propia y diferente agenda."