LINEA DE INMIGRACION: Una odisea inmigratoria (no de Homero, sino ¡de Silvio!)
Estimado abogado, con el mayor respeto que se merece, me dirijo a usted para informarle mi caso y saber qué derechos yo tengo. Entré a Estados Unidos el 27 de mayo del 2005 con visa y pasaporte. Vine en avión (La Habana-Miami) porque me gané el sorteo de visas llamado “el Bombo”, gracias a Dios. Viví 2 años y un poco más en Naples, Florida, en casa de un sobrino. Allí me dieron el I.D. y un Social Security “no válido para trabajar”. Tuve que trabajar por la izquierda todo el tiempo y no acumulé quarters.
Me tuve que ir de esa ciudad porque se acabó el trabajo. Vine a Miami por si aquí conseguía trabajo y para poder lograr mi legalización a través de una iglesia católica y de Alina (ella trabaja en la clínica Camilus House). Así logré los trámites para mi dichosa residencia, la cual finalmente me llegó en el año 2010.
Conmigo violaron la Ley de Ajuste Cubano, me tuvieron 5 años sin ella. Consecuencias: (1) vivía como homeless (durmiendo en la calle); (2) no pude acumular quarters, y (3) no pude acumular employer. Lo más lindo de todo es que cuando me entregan mi residencia (la tarjeta o green card), ésa dice que yo tengo la residencia desde el 6 de diciembre del 2005. Ahora sufro las consecuencias que me dicen en el Social Security de aquí, Miami, que debía hacerme citizen desde diciembre del 2012.
¿Qué culpa tengo de su burocratismo y falta de información? Ahora tengo 66 años cumplidos y sólo tengo food stamps y Medicaid. El Social Security me dice que si les llevo mi certificado de citizenship, ellos me dan todo tipo de ayuda.
Yo confío en ustedes, en la democracia y las leyes de este país. Actualmente no tengo trabajo ni ayuda económica. Espero no los moleste mi problema y le den el curso que ustedes entiendan, I believe. Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo 2015. Sinceramente,
Silvio Gutiérrez López, Miami (vía correo postal)
¿Cómo podría “molestarme” (??!) su problema inmigratorio, si esta columna existe precisamente para esclarecer, para orientar, para ayudar a los extranjeros de cualquier país?! Concretamente, el 90 más por ciento de quienes me escriben solicitándome esa ayuda son paisanos suyos, cubanos que por millares constituyen la nacionalidad mayoritaria de un prolífico exilio de alrededor de 50 millones de personas de diversas procedencias, el 18 por ciento de toda la población de este grande, enorme país. Hoy por hoy, 2 millones (o más...) de paisanos suyos viven en este país, diseminados principalmente entre Nueva York, Nueva Jersey, California, etc., y en primer lugar, Florida, particularmente Miami, ¡la capital del exilio cubano en el mundo entero...!
Su historia, don Silvio, es triste, es lamentable, y solamente ocurrió porque usted, por los caprichos del destino, fue a parar a Naples, bella ciudad del extremo suroccidental de la Florida, pero incomparable a Miami y alrededores en términos de información correcta sobre los derechos y procedimientos de los cubanos, buena gente que durante 50 años llegó en masa acá, huyendo de su atribulada isla. Cuando arribó usted, traía parole y el derecho a ciertas ayudas, así como al permiso de trabajo, y podía haber hecho su residencia bajo la ley de ajuste cubano “al año y un día” de estar acá. (Tal es el impacto de los cubanos en Miami que no sólo son la mayoría de solicitantes en el Servicio de Inmigración y Naturalización (antes INS, ahora USCIS), ¡sino la mayoría local de empleados y funcionarios de esa vital agencia del gobierno!
Como no tengo la varita mágica para hacer retroceder el calendario (¡bien quisiera tenerla!), no puedo reparar la errada trayectoria de sus pasos inmigratorios. Presumo –ojalá estuviera equivocado- que usted no tiene todavía suficiente inglés para naturalizarse ciudadano estadounidense. De resto, no he visto a través de su carta problemas (de policía) que le impedirían su naturalización. Para naturalizarse en español (por edad), usted necesitaría esperar a tener como mínimo 15 años de residencia legal en su tarjeta.
¡Venga a verme para saludarlo y servirlo!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de enero de 2015, 7:29 p. m. with the headline "LINEA DE INMIGRACION: Una odisea inmigratoria (no de Homero, sino ¡de Silvio!)."