LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Hay castigos que duran 10 años, ¡hay otros que son vitalicios!
Estimado señor Rosenow: Ante todo le felicito por su noble labor de escribir sobre temas migratorios, de los cuales, a pesar de más de medio siglo de migración, pudiéramos decir masiva, de Cuba a Estados Unidos, son muy pocas las personas que verdaderamente pueden orientar a los nuevos que llegan.
Soy cubano, con parole, y el próximo mes debo presentar los documentos necesarios para obtener mi residencia permanente. A mi llegada declaré ante el oficial de inmigración que yo había sido miembro de la UJC en Cuba durante los años 1998 al 2002, motivo por el cual muchas personas me han tildado de estúpido por decir la verdad, y me han comentado que la obtención de mi residencia puede peligrar por ese hecho.
Al margen de lo que cualquiera pudiera pensar y mis motivos para hablar con la verdad siempre, aun cuando me ocasione problemas, pues ocultar el hecho no nos hace inocentes, sino aún más culpables, he estado buscando entre algunas de sus notas, donde argumenta que haber militado en este tipo de organizaciones tiene un período de ineligibilidad de 5 años para efectos de obtener la residencia. Mi pregunta es si éste es un proceso automático (por llamarlo de alguna manera), ¿necesitaría yo argumentar de manera especial este hecho, ó realizar algún tipo de trámite extra?
Me gustaría contar con su opinión en este tema, de ser posible por esta vía, y desde ya le agradezco a título personal y en nombre de todos aquellos que encontramos en sus comentarios una guía para nuestros primeros pasos en este país. Muchas gracias de antemano. Le saluda atentamente,
“Álex” (vía correo electrónico).
Don Alex Triunfador (ahorita le revelo cómo descubrí su segundo apellido...), permítame, por favor, comenzar por felicitarlo por ser quien es: un ganador permanente, no sólo en sus consecuencias migratorias, que casi diríamos es el aspecto menos impactante de sus expectativas y triunfos, sino en toda la gama de sus empresas y emprendimientos, valga la redundancia. Como diría un refrán en lenguaje popular, “usted agarró el rábano por las hojas” – es decir usted cumple con el principio universal del éxito en todos los dilemas de su vida. “La verdad os hará libres” (Juan 8:32) enseñada a los hombres por el más egregio de los sabios, Nuestro Señor Jesucristo, esta maravillosa facultad de quedar tranquilo y contento con el resultado de la veracidad, que no tratar de alterarla ó disfrazarla por la miopía de la mentira dos efes: fácil y fatal. La suya, según mis cuentas es como la sietemilésima (7,000) de las cartas de pregunta y perplejidad que contesto en los largos 30+ años de publicación en este periódico de esta columna inmigratoria, la cual, yo sé de fijo, no hubiera perdurado ni 30 días (!) si usted y mil lectores más no pudiesen confiar en mis planteamientos y respuestas.
¿Significa esto que jamás publico un error, una equivocación, una omisión? ¡No! Dejaría de ser humano al tratar de arrogarme semejante infalibilidad... (Un ejemplo reciente: esta semana critiqué “x” iniciativa inmigratoria del congresista local Carlos Curbelo, adscribiéndole una recalcitrante postura “republicana”. Al investigar más a fondo la referencia, descubrí para mi atortolamiento, que la curbelina (!) iniciativa legal era bipartidista, contando entre sus firmantes, entre otros, a nadie menos que a la distinguidísima ídem Debbie Wasserman-Shultz, la presidenta del Comité Demócrata Nacional (!!!) había co-firmado la ponencia... Qué pena, ¡y, por favor, excúsenme los dos! (A veces me olvido que ya son 85 septiembres (que no “abriles”) los que cargo a mis espaldas...)
Usted, don Alex (¡Alejandro Magno!), triunfador, no tiene de qué preocuparse: el máximo castigo inmigratorio por alguien haber ostentado en Cuba un cargo ejecutivo comunista, son 10 años de ineligibilidad para la residencia en Estados Unidos. Lo suyo, según su relato, culminó en el año 2002, vale decir, hace 2016 – 2002 = 14 años (!) ¡Nada que temer! (Nota importante: en cambio, una mentira inmigratoria ¡no caduca nunca!) Otra vez, ¡lo felicito!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de enero de 2016, 7:34 p. m. with the headline "LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Hay castigos que duran 10 años, ¡hay otros que son vitalicios!."