Inmigración

Quisiera expresarle optimismo, pero no puedo mentir

Estimado señor Manfred Rosenow: Me dirijo a usted con la necesidad y respeto de solicitarle orientación a mi caso que expongo, ya que tengo algunas dudas, y deseo, de ser posible, me oriente. Mi hijo mayor recibió una sentencia por tráfico de drogas consistente en 7 años de privación de libertad, la cual se cumple (sale en libertad) el 23 de febrero del 2015. El entró en este país con pasaporte español, visado con una visa B-2 que le otorgó el consulado americano en Inglaterra. Al año y un día él solicitó la Ley de Ajuste Cubano, la cual se le otorgó, pues el presentó su ciudadanía cubana, o sea, le dieron residencia y Seguro Social sin dificultad, la cual tenía hasta que fue preso, cuando las autoridades se la quitaron tras su condena.

Pregunto sí él, para obtener de nuevo su residencia de este país, ¿tendría que renunciar a la ciudadanía española para no ser deportado a España, lo cual prefiere que no ocurra por razones de que aquí él tiene el papá, la mamá, un hijo ciudadano americano, y un hermano así mismo ciudadano americano, no teniendo familiares en España ni allegados en Cuba? El papá y la mamá son residentes por más de 20 años, sin problemas. Tampoco en Cuba tiene familiares directos.

Al renunciar a la ciudadanía española y no ser deportado a España, y al retornarle la residencia, ¿tendría o podría ser deportado a Cuba? ¿Existe alguna posibilidad de no ser deportado ni a España, ni a Cuba, por esta razón, y qué se puede hacer en este caso?

La residencia tiene fecha año 1980. En esa época la inmigración hacia Estados Unidos no era posible fácilmente, pues Cuba mantenía un cierre total. Sólo los reclamados por familiares como madre, hijos, esposa, etc, podrían al menos solicitar. Quien le escribe fue detenido por fuga clandestina, lo cual complicó todo, mi hijo ya iba a entrar en edad militar (17 años). No tuvimos otra alternativa posible y con la situación de no haber pertenecido de ninguna forma al sistema en Cuba. Aclaro esto porque ahora para la inmigración a través de España se ha facilitado. Le pido por favor que me oriente en esto. Por favor necesito su respuesta ya que el tiempo es importante. De usted atentamente,

“Anónimo (a solicitud)”, Miami (vía correo postal)

Como padre que asimismo soy (de larga trayectoria...), comparto su dolor y su angustia, claramente perceptible en su carta, ante el cuadro de consecuencias que nacieron de un mal (corrijo: un pésimo) paso de lo más sentido que se puede tener – un hijo. Con buena razón escribió el famoso poeta venezolano Andrés Eloy Blanco, “Cuando se tiene un hijo, se tienen todos los hijos de la Tierra...”

La palabra clave de su duda sólo tiene dos letras: “ni”. Ella encierra su expresada esperanza: ¿Existe alguna posibilidad de no ser deportado ni a España, ni a Cuba, por esta razón, y qué se puede hacer en este caso? Mi respuesta: poca, si es que alguna.

Una condena por tráfico de drogas, (lo de su hijo debió ser de libras, kilogramos, o quién sabe qué cantidad...), es un delito mayor con agravantes. Si el crimen lo comete un ciudadano estadounidense, lo paga con prisión y sale “limpio”. Si en cambio lo comete un extranjero, el aggravated felony lo hace imperdonablemente deportable (!) Antes, el cubano – ¡única nacionalidad! – era indeportable, no porque la ley lo declarara así, sino porque #@#%^!! (léase, Fidel) no lo aceptaba. Como usted bien debe saberlo, eso está cambiando. Ahora mismo, el Presidente “patico cojo” Obama y la dictadura castrista andan “de p... cogido”, como diría un buen español... Y en cuanto a España, si Washington, D.C. logra de alguna manera invocar su ciudadanía ibérica, su hijo tiene, como lo veo yo, muy escasas probabilidades de evitar su deportación allá.

Existe un waiver (un perdón legislativo) con muy pocas probabilidades de obtención, o un perdón presidencial, de aún más improbabilidad. Lamento muchísimo mi pesimismo, pero ante todo, la verdad. ¡Le deseo lo mejor!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de enero de 2015, 6:10 p. m. with the headline "Quisiera expresarle optimismo, pero no puedo mentir."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA