Petición por mexicana avanzaría a paso de tortuga artrítica
Estimado señor Manfred Rosenow: Soy un ferviente lector de su concurrida columna Línea de Inmigración. Hoy tengo serias dudas en cuanto a mi situación (cuestion de edad) y prefiero asesorarme con alguien que esté especializado en el tema.
Soy nacido en Cuba y tengo en la actualidad 67 años. Resido en México junto a mi esposa desde hace 10 años, y vine para este país debido a que mis 3 hijos y nietos se encontraban aquí tratando de abrirse paso a una vida mejor.
Hace aproximadamente 2 años, mis hijos y nietos cruzaron la frontera con Estados Unidos bajo el estatus parole (ya tienen la residencia. Mi esposa y yo nos quedamos aquí, pues aún trabajo como profesional en este país. Resulta ser que ahora los hijos nos piden que hagamos lo mismo que ellos hicieron: cruzar la frontera y que nos pongamos bajo el estatus de parole, al igual que hicieron ellos hace 2 años.
Yo tengo mucho miedo de dar este paso, especialmente porque creo que perdería mi independencia, al no tener posibilidad, a mis años; y con mi insuficiente inglés, de trabajar y obtener ingresos para mí y para mi esposa.
Ellos nos hablan de beneficios existentes para adultos mayores, pero lo cierto es que en este mismo periódico hemos visto tantas noticias de estafas, políticos que desean que se elimine la Ley de Ajuste Cubano, de medidas que tomará el congreso de Estados Unidos para regular esa ley, que, a la verdad, tengo mucho temor de dar ese paso.
Le pido por favor si pudiera aclararme sobre el tema y, a su juicio, qué debería hacer. Saludos anticipados,
Reidel Santos López, México
A mi juicio: deje el miedo en casa y encamínese a la frontera, donde si su esposa también es cubana de nacimiento, les concederán parole a ambos y pasarán a Estados Unidos sin mayor problema.
Aclaro cuidadosamente “si su esposa también es cubana”, porque de no serlo (siendo mexicana, por ejemplo), podrían darle fácilmente paso a usted, pero no así a su señora. A diferencia de los hijos, que aun nacidos en cualquier punto del planeta, son irrenunciablemente cubanos bajo la Constitución de la isla (reconocida por Estados Unidos), los cónyuges no adquieren la cubanía por efecto de su matrimonio con cubano, y en consecuencia, las autoridades fronterizas no les dan admisión a Estados Unidos bajo el régimen reservado exclusivamente a los cubanos.
Aunque parezca cruel, ello obedece que, a diferencia de los hijos (¡la sangre!), la esposa de hoy, puede dejar de serlo mañana, o el marido emprendedor podría haber obtenido sucesivamente cuatro esposas (!), si nació, o se acogió más tarde, a la fe musulmana... La manera de eludir todo ese embrollo (si su esposa no fuera cubana de nacimiento) es que la pida inmigratoriamente a ella cualquiera de los hijos ciudadanos estadounidenses (presumo que todos son adultos), o sea, de 21 años de edad en adelante, a menos que ella se haya casado con usted spinster (vale decir, solterona, sin hijos).
Si se diera ese impedimento (es decir, si no hay sangre de ella por ninguna parte, excepto cuando se corte con el filo de un cuchillo al preparar la comida... ha, ha) no veo fórmula de inmigración conjunta de ella con usted, estimado don Reidel (cubanísimo su nombre, por cierto). En consecuencia, ella deberá esperar fuera de Estados Unidos hasta tanto usted, su esposo, se haga ciudadano de este país, y ¡asunto arreglado, todo ha terminado! Aunque la podrá pedir siendo usted todavía residente, esa cola caminará leeentamente si ella es mexicana, porque las colas de los mexicanos avanzan a paso de tortuga con artritis... lo más lento que uno pudiera imaginar.
Gracias por su amable y muy bien escrita carta, y ojalá hubiera alguna fórmula para que pudieran inmigrar juntos, que no la veo a menos que hubiera un hijo ciudadano de Estados Unidos nacido de ambos (que en su carta no lo hay...). Mantenga contacto conmigo, aunque sea epistolarmente, porque las cosas de este país con la isla atormentada están, como quien dice, en perpetua evolución... Nuevamente, ¡gracias por escribirme!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de enero de 2016, 4:43 p. m. with the headline "Petición por mexicana avanzaría a paso de tortuga artrítica."