Inmigración

¿Ella está lista para un ascenso al Monte Everest?

Muy buenas tardes, señor Rosenow: Vengo leyendo su columna desde hace unos 6 meses y veo cómo es de eficiente, directo, y jovial en sus consejos. He ahí mi deseo de consultarlo.

Tengo una sobrina que entró ilegal (por la frontera mexicana) el 1ro de febrero del 2006, fue detenida, interrogada, y luego presentada ante el juez. Este le dio orden de deportación, pero al mismo tiempo le dio fianza (aunque le habían aprobado el asilo por ser creíble su declaración). Viajando a esta ciudad para esperar nueva cita (la cual nunca llegó), han pasado 10 años, pero ya que ella entró ilegal, tiene que pedir un perdón. Ella se casó hace poco con un ciudadano, pero no sabemos hasta qué punto eso puede ayudarle. No tiene hijos, desafortunadamente perdió un bebé hace 2 años, y bueno .... esa es otra situación.

Le agradecería mucho que nos ilumine con su sapiencia.

Dios le bendiga al igual que a su esposa y familia. Atentamente,

“Nombre omitido a solicitud”, (correo electrónico)

Si su sobrina y usted llegan al médico (valga decir, al abogado de inmigración) que consulten, este comenzará por quedar perplejo ante su relato y planteamiento, en tanto que si es aficionado a la buena lectura, silenciosamente pensará, “En este punto, algo mal suena en Dinamarca” (Hamlet; Shakespeare).

Su afirmación de que a la sobrina “le dieron asilo y que a pesar de ello el juez la deportó”, es una mala interpretación de la determinación de los oficiales del Custom Border Patrol (CBP) – en buen español, “de la patrulla fronteriza ”) de otorgarle al extranjero, tras una entrevista a fondo en el punto de entrada a Estados Unidos, una evaluación ó diagnóstico de credible fear (“miedo creíble”).

Otra inconsistencia es la de la fianza, que la sobrina se casó con un ciudadano americano, y que tiene que pedir un perdón. Si lo que intenta es procesar su residencia a través de la petición del esposo, habiendo entrado ilegal y estando deportada, tendrá a fortiori (valga decir, irremisiblemente) que ir de vuelta a su país para iniciar allí, ante el consulado estadounidense, el proceso de visa de inmigrante.

Allí le surgirá la necesidad de obtener, no sólo un waiver (un perdón) por su presencia física ilegal en este país, sino que deberá pedir un segundo waiver para sanar el impedimento de regreso durante 10 años surgido por su antecedente de deportación.

El fundamento principal para obtener dichos waivers es demostrar el extremo sufrimiento que acarrearía la separación de su esposo estadounidense, misión más alta que un ascenso al Monte Everest (!)

Una consulta personal es lo aconsejable, para evaluar la autenticidad y solidez del matrimonio, y los factores que pudieran alegarse en términos del extremo sufrimiento del esposo ciudadano. ¡Buena suerte!

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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