Inmigración

Hay casos simples y hay otros muy complicados

Distinguido Dr. Manfred Rosenow: Le explico mi caso con la esperanza de que pueda ayudarme.

Soy ciudadano norteamericano naturalizado, y vivo en Miami, Florida, pero viajo continuamente y por largos períodos (varios meses/años) a otro país, donde vive mi familia y tengo trabajo en una empresa familiar. No he vivido 5 años dentro de Estados Unidos.

Sucede que tengo una hija de 5 años, nacida en el país donde vive mi familia y donde yo trabajo, y he querido hacerla ciudadana norteamericana por la ley 106-395, del 30 de octubre del 2000 (Child Citizenship Act 2000). La niña es residente legal en EEUU, tiene tarjeta de residencia permanente, pero, por su edad, todavía no puede asistir al colegio, Por lo tanto, cuando tengo que viajar, ella viaja conmigo.

El caso es que, amparado en la ley antes mencionada, he solicitado en varias ocasiones en la agencia de pasaportes de Miami el pasaporte norteamericano para mi hija, y los oficiales de la agencia me niegan la solicitud, diciéndome que la niña debe demostrar que reside en territorio norteamericano, y que eso sólo se demuestra con un récord escolar ó un récord médico. Los oficiales obvian que la niña lleva más de 2 meses no consecutivos dentro de EEUU bajo mi guarda y en mi casa; que tiene Seguro Social, que tiene cuenta bancaria desde hace más de un año abierta en un banco de este país. Obvian todo esto, y sólo se enfocan en récord médico ó escolar. Mi hija, gracias a Dios, nunca se ha enfermado en EEUU, y como ya le mencioné, no está en el colegio por su edad.

Agradeciéndole de antemano su atención, esperando ansiosamente su respuesta. Saludos,

Jairov ??? (vía correo electrónico)

Hay cartas que son monotemáticas (lo cual NO quiere decir que tienen cara de mono, chimpancé, u orangután, sino más bien de gorila, el más impresionante de todos los simios antropoides)...

La suya pertenece a esta última calificación, no porque esté mal escrita, sino por lo curiosa, difícil, e importante, no sólo para usted y para millares de consultantes enredados en el análisis de la ciudadanía estadounidense, sino hasta para todo mi staff (mi equipo), que ha pasado horas barajando los intríngulis del caso de su bella niña de 5 añitos. Ahora intento responderle lo más exactamente posible.

Las reglas de la ciudadanía de este gran Primer País del Mundo han sido característicamente dinámicas, quiero decir que no son estáticas, sino que hoy son, y mañana pueden ser muy distintas, en función de las leyes y sus cambios como las determina el Congreso. Por falta de espacio, no voy a tocar siquiera ninguna de las diversas variantes que, desde digamos 1880 para acá, han salido del pensamiento y de la pluma de los senadores y representantes que definen el rumbo variable de esta nación.

Yendo directamente al punto de su consulta, diré que la espada de Damócles, la que define la nacionalidad de su pequeña: la Sección 320 de la Ley de Inmigración y Naturalización (INA), exige varias condiciones, no sólo a la niña, sino a USTED, el padre trasmisor de la pretendida ciudadanía estadounidense de ella. Ejemplos: ¿Cuál, exactamente, es la situación de la madre de la niña en términos de custodia legal? La niña tuvo que tener una madre carnal, que no asoma la cabeza en párrafo alguno de su carta. Otra: ¿Cuáles fueron los términos y tiempos de residencia física de ella en el país? Hay diversas preguntas más, pero hoy no hay espacio...

Venga a verme, con todos los papeles. Welcome to both of you!Bienvenidos los dos...

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo rosenowesq@aol.com

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