Inmigración

Unas preguntas insólitas, otras interesantes (¡e inteligentes!)

Estimado doctor Rosenow, buenas tardes. La pregunta que quería hacerle, ¿es posible solicitar la residencia americana teniendo una visa de estudiante? Que esta visa de estudiante la quiero obtener cambiando mi estatus, ya que quiero empezar a estudiar.

En este momento tengo mi visa de turista. Sé que la pregunta va más allá de lo que ahora tengo. Es un plan a largo plazo. Agradezco su respuesta. Bendiciones,

“Anónimo” (vía correo electrónico).

Comencemos, apreciado amigo anónimo, por lo más importante: sus bendiciones. ¿De qué le sirve al hombre tenerlo todo, si no está bendecido por Dios?! De ahí, digo yo, la enseñanza más trascendente de una iglesia a la cual pertenece mi hijo mayor, Kenneth, es la del saludo de despedida de sus feligreses: “¡Bendecido!” Mucho de lo que enseña esa congregación es susceptible de discusión, pero esta noción de magnánimo deseo de bienestar hace palidecer cualquier controversia...

¿Que qué tiene que ver este caramelo espiritual con las visas de estudiante y las demás? Nada... ¡y todo! En cuanto a la elegibilidad de un solicitante a cual(es)quiera visa(s) de no-inmigrante, es total, condicionada a su, llamémosla, moral inmigratoria: impedida la una, la consecuencia general es que igual está sancionada cualquiera otra.

Mas no es la misma la elegibilidad para la residencia legal permanente (”green card“). Esta también tiene sus propias inelegibilidades, pero asimismo existe una gama de excusas ó de sanciones menores logrables a través de un perdón (waiver) – tarea entre simple y muy exigente dependiendo de la seriedad del impedimento. (Los hay totales e irremisibles, por ejemplo, haberse declarado ciudadano de Estados Unidos sin serlo...)

Adelante con su estrategia. Si aun así se sigue sintiendo inseguro, búsqueme, ó a cualquier otro buen abogado de inmigración...

Señor, por mediación de un amigo pude tener su dirección de correo. Yo soy cubano y me han dicho que usted puede legalizarme un tiempo interrumpido de 6 meses y 21 días en un periodo de 3 años, para lograr adelantar la aplicación de mi residencia.

Si esto es posible, le pido por favor que se comunique conmigo ó me mande su número de teléfono y nombre para poder contactarlo. Gracias,

“Anónimo” (vía correo electrónico).

Lo que me pide está al principio y al final de cada columna que escribo, así que no es más que leer con cuidado, tomar nota, y visitarme. No publico mi teléfono también, porque no me alcanzaría el tiempo libre para escribir... Pero si usted es inteligente, con los datos publicados alcanza hasta para poder comunicarse conmigo por teléfono. Para toda comunicación y una breve explicación preliminar de lo que le quita el sueño, contestará su llama mi amada esposa Teresa, quien es no sólo mi ojo derecho, sino el 51 por ciento de mi persona profesional (y no-profesional, como el 99...)

Cartas como la suya me evocan a mi finada abuelita, Zerline Steinhagen Cohn, homenaje a ella que me enseñó más de una cosa en mis años pueriles. Una de ellas fue la de resolver crucigramas (¡su afición!), como hoy lo es, en cierto modo, la cartita suya. Detalles: usted habla de “... en un periodo de 3 años” lo cual permite deducir que durante 3 años usted ha salido y entrado al país múltiples veces tal vez, y que esas ausencias totalizan 6 meses y 21 días, pero se desconoce cuan larga fue cada ausencia y cual ha sido su dinámica residencial aquí, por ejemplo renta o compra de un lugar para vivir, obtención de licencia de conducir, registración de vehículo, seguro del mismo, cuenta de banco, etc. etc.

Una vez que se haga el análisis de sus viajes, dentro del marco de una entrevista personal, se podrá concluir si a pesar de sus 6 meses, 21 días de viajes interrumpidos, usted estuviera listo para presentar su ajuste de estatus bajo la bendecida Ley de Ajuste Cubano. Partiendo de esa premisa, comienza la solución del crucigrama.

En fin, ahí va surgiendo la luz en medio del follaje. El proceso de residencia hoy día causa derechos de $ 1,070 (más mis honorarios razonables) que no son la fortuna del Rey Midas, pero que yo, puesto en sus zapatos, no me gustaría arriesgar... Usted es un hombre inteligente, y como tal, “¡seguro mató a confianza!”, y de ahí, usted está explorando... Good for you! Aplausos mil…

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de marzo de 2016, 7:06 p. m. with the headline "Unas preguntas insólitas, otras interesantes (¡e inteligentes!)."

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