Inmigración

¿Pareja de dos nacionalidades? ¡Pronto podrán pedir una más!

Estimado señor Rosenow: Espero que usted y su familia se encuentren muy bien. Me dirijo a usted porque estamos realmente confundidos con tantos rumores y comentarios con respecto al asilo político en Estados Unidos. Sabemos que debemos movernos cuanto antes, porque las leyes con los cubanos pueden cambiar de un momento a otro. 

Le explico brevemente nuestra situación. Mi esposo nació en Cuba y tiene la ciudadanía cubana y canadiense. En mi caso, soy ciudadana venezolana de nacimiento, adquirí las nacionalidades española y canadiense, y ambos residimos en Canadá.

He leído en varios de sus artículos que personas con doble nacionalidad no tienen caso pedir asilo político. Mi pregunta es la siguiente. De no poder optar por el asilo político, según su experticia. ¿Qué es lo usted cree que nos convendría hacer para adquirir la residencia de Estados Unidos? Por otra parte, nosotros por el momento todavía no tenemos hijos, pero sí un perrito que adoramos con locura. Me tiene muy mortificada encontrar la forma que nuestro perrito pueda irse con nosotros. ¿Usted cree que eso sea posible? Él tiene todas sus vacunas y todos sus controles veterinarios al día.

Le agradezco de corazón por su tiempo y colaboración. ¡Dios le bendiga!

“Anónima” (vía correo electrónico).

Gracias a los tres (?!) por su amable carta, que respondo con especial gusto por aquello de las afinidades paralelas —nuestro común amor por el simpático perrito, en nuestro caso por “Sombrita” (”Little Shadow”), la compañerita de juegos que se cuela todas las noches bajo las cobijas de nuestra cama... En mi caso personal, este fenómeno es tanto más insólito, por cuanto durante toda mi larga existencia rechacé con desagrado a toda la especie canina, nacido mi fastidio de que a mis propios 2 añitos (todavía en la Europa en que nací), me mordió el perro en casa de mi tía Martha y, no la herida, sino la impresión, subsistió en mi mente los siguientes 80 años. Pero así como otros malos recuerdos, Dios Omnipotente me regaló mi ahora preciado cariño por mi perrita...

Basta ya de discurso canino y concentrémonos, con mucho gusto, amable señora anónima, en sus razonables temores. Primero, y en resumen, ellos – sus temores – no tienen razón de ser. Son sus temores como esos malos sueños que a veces perturban nuestro descanso, hasta que despertamos y nos damos cuenta de que no eran más que desagradables fantasías...

Comencemos por su esposo. Él puede pedir parole (admisión bajo palabra) en la frontera por el mero hecho de ser cubano. Del Presidente Lyndon B. Johnson en adelante, existe en Estados Unidos un privilegio únicamente para cubanos (!) de ser admitidos legalmente en este país con la única y peculiar condición de llegar “con los pies secos”. (Nota: aun los que llegan con un pasado criminal que les obstruye obtener la residencia, son provisionalmente admitidos [c](18), sin camino a hacerse residentes legales, hasta que se avizoren cambios en la isla que permitan devolverlos allá.)

La concesión de parole conlleva la opción de pedir permiso de trabajo -- muy importante para poder sobrevivir los 366 días necesarios para pedir su ajuste de estatus bajo la benévola Ley de Ajuste Cubano. Canadienses y bermudenses, con algunas excepciones, no necesitan visa de turismo para entrar en Estados Unidos. Usted, venezolana, canadiense y española, puede entrar sin visa... ¡y la perrita también!

El asilo (que no es necesariamente político) es para personas que sufren persecución en su país de origen. Los cinco fundamentos, uno ó más de ellos, son persecución por raza, por religión, por nacionalidad, por opinión política, ó por ser parte de un grupo especialmente hostigado, pero para lograrlo tendrían que haber sido perseguidos en ambos países. Un proceso muy difícil y de dudoso resultado.

En fin de cuentas, asilo, ¿para qué?! Cuando, al año y un día, ambos terminarán siendo residentes, y 5 años después, elegibles a procesar su ciudadanía estadounidense. ¿Suficiente bendición?!!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2016, 7:04 p. m. with the headline "¿Pareja de dos nacionalidades? ¡Pronto podrán pedir una más!."

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