¡Ya no es lo mismo que en la década de 1950!
¡Buenas! El año pasado me quedé más tiempo con mi visa de turista intentando cambiar mi estatus a una visa de estudiante. Tengo pruebas de mis intentos de seguir mis estudios, o sea, transferencias de créditos universitarios de Estados Unidos, la planilla I-20, la planilla SEVIS pagada y entregada, el pago del college tuition, etc.
Sin embargo, cometí el error de no llenar el documento de cambio de estatus, y me enteré de esto meses después. Me contacté con un abogado y en sólo una cita me sugirió que me devolviera a Venezuela a sacar la visa por aquí. Pero como no es garantizado que me la den, tengo temor de hacerlo.
¿Qué oportunidad tengo de volver? ¿Qué debo hacer?
¿Cómo puedo continuar mi educación? ¿Lo puedo hacer en Canadá? ¿Se verá que me quede más tiempo? Muchas gracias.
“Anónimo”, (vía correo electrónico)
Como lo he dicho en numerosas ocasiones, “Mal comienza la semana para quien ahorcan un lunes..” (!!!) El cambio de estatus de admisión a Estados Unidos con visa de turismo (B-2) al de estudiante (F-1), es casi tan difícil como una operación quirúrgica transgénero –la última moda en materia de re-acomodamiento para los insatisfechos o incómodos con la identidad sexual que Dios y la naturaleza les deparó – gústele o no al inconforme...
Para contestar objetivamente su pregunta de procedimiento para trasmutar su admisión como turista a lo que usted se propone, he pasado internamente su interrogación a la Senior Legal Assistant de mi oficina, Teresa – mi mano derecha, izquierda, superior, lateral, y de cualquier posición cardinal que uno quiera citar, y tras revisión del contenido y de la asunción total mía de su detallada respuesta, le ofrezco la siguiente detallada contestación.
“Usted comenzó su cambio de estatus al revés. El trámite de esa importante acción no es tan sencillo y simple como aparenta ser. Usted necesitaba el abogado ducho en asuntos de inmigración, apenas tuvo en su pensamiento el tratar de hacer un cambio de estatus de B-2 (turista) a F-1 (estudiante).
Desafortunadamente para usted, una vez vencido el tiempo permitido de visita B-2, la visa en su pasaporte se invalida por operación de la ley y, en consecuencia, es necesario re-solicitar una nueva en el consulado estadounidense en su país. El cónsul tiene la autoridad para re-expedírsela, o para otorgarle la visa de estudiante si usted tiene consigo todos los documentos necesarios para ello, vale decir, el I-20 del college donde intenta estudiar, su pasaporte de (¡ojo!) larga validez, su SEVIS cancelado, su formato DS-160 procesado, el costo de la visa cancelado, la documentación de su educación previa, la evidencia de capacidad económica para cubrir los costos de su educación y, ¡muy importante!, evidencia de su intención de regresar a su país de origen al término de su educación en Estados Unidos. También usted debe tener a mano evidencia de sus raíces familiares y de trabajo en su país de origen. Otra vez, ¡ojo! – si usted sobrepasó su estadía más allá de 180 días el cónsul no podrá expedirle su visa”.
Hasta aquí, el resumen técnico de mi sabia SLA, como especifiqué al principio. Mis comentarios adicionales. No es lo mismo solicitar y obtener visas de no-inmigrante (o de cualquiera otra especie) en la convulsa actualidad política del mundo, como, en comparación, me lo fue a mí —¡y a todos!— en la década del 1950, antes de guerra en el Medio Oriente, antes de ISIS (los terroristas islámicos, antes de los 130 muertos del tenebroso atentado de París, Francia. Hoy por hoy, Estados Unidos está en “alerta roja” contra el terrorismo que ya ha llegado a ambas costas de nuestro país – Nueva York (2001), 3,000 muertos, y San Bernardino, California, sólo 14 muertos más, pero un símbolo de nuestra exposición continua a la barbarie religiosa-política que asedia este Primer País del Mundo.
Hoy día, repito, si de viajar a alguna parte se trata, mi destino personal privilegiado es... ¡Costa Rica! – un bello país donde el Presidente vive a tres cuadras de mi hotel, sale de mañana a pasear su perro, y a nadie se le hace rara tanta tranquilidad...
Usted sabrá lo que hace...¡pero piénselo y organícese bien!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de marzo de 2016, 8:05 p. m. with the headline "¡Ya no es lo mismo que en la década de 1950!."