Allah Akhbar! ¡Dios es grande!, y más que su problema
Estimado señor Manfred Rosenow: Espero que esté muy bien con los suyos y amigos también. Luego de mis cortos saludos le escribo por lo siguiente.
Tengo una inquietud muy grande ya que he consultado a abogados de inmigración y hasta ahora no me dan una respuesta concreta a la que me pueda atener.
Llevo viviendo en este gran país por 16 años, he pagado mis impuestos por 13 años con el ITIN number, y tengo ya 40 años. Como verá, he ingresado cruzando la frontera ilegalmente, llegué en diciembre del 2000 (un año antes de que ocurriera lo del 9/11), fecha que luego cambió todas las leyes migratorias. Tengo un documento de esa fecha. Nunca he tenido problemas con la ley, lo más “grave” fue un tiquete de tránsito por manejar con la licencia vencida. Me citaron a corte y desde entonces he dejado de manejar todo este tiempo ya que el juez me advirtió que si volvía a manejar con la licencia vencida, podría ser arrestado. No he tratado de arreglar mis documentos y, más aún, por lo que escuchaba por la televisión, y por temor de no regresar.
Mi consulta, espero me ayude, es ¿puedo tener oportunidad si me caso con una persona ciudadana americana? ¿El proceso es posible? Si fuera posible, ¿cuáles serían los pasos a seguir? ¿Tendría que solicitar un perdón?
En otras consultas me dijeron que, si me caso, es más que probable que regrese a mi país para esperar la aprobación de una residencia, si me la dieran, y si no, simplemente me quedaría en mi país. Tal vez usted habrá escuchado muchos casos como el mío. Tengo a mi madre que está enferma del corazón, ya he perdido a mi padre por cáncer, a mi abuelo por edad, y es terrible estar aquí y no poder viajar a verlos o darles el último adiós... Y todo aquello que conlleva al no tener los documentos legales.
Le ruego por favor que me dé una respuesta ó respuestas qué es lo que puedo ó podría hacer. Por cierto, ya llevo perdiendo dinero en consultas y en personas que no me han ayudado en nada ó casi nada. Apelo a su buena voluntad y espero con ansiedad su respuesta para saber qué hacer ó no. Si he dejado pasar algo por alto de mi caso, le agradecería decírmelo también.
De antemano le agradezco por su tiempo y su buena voluntad de ayudar a personas como yo. Dios lo bendiga. Atentamente,
“Betto....” (vía correo electrónico).
¿Cómo lo voy yo a no ayudar si usted lleva el nombre de mis dos más grandes amigos –Alberto Gengenbach, norteamericano, y Alberto Dhers, argentino–? Dios (¡el mejor de todos los amigos!), no hace las cosas porque sí, sino porque detrás de cada suceso siempre está Su vountad, por incomprensible que ella al momento nos parezca...Su caso, don Alberto 3ro., no es único. De hecho, entre el gigantesco número de ilegales que nos acompañan en este gran país, el caso suyo, según mis cuentas (chiste...) debe ser el 7,654,321 de la lista... Si yo fuera artista, ó científico, ó malabarista, conocería seguramente a una veintena de ellos, pero como soy abogado de inmigración, no exagero al decir que conozco por lo menos a la cola de los nombrados (otra vez, chiste...), 54,321, mal contados...
Prima facie (”a primera vista”, en lenguaje de abogados), no encontré, en su relato y su auto-descripción, ningún elemento que me haría opinar que su situación legal en Estados Unidos es tan mala que usted no pudiera aspirar a terminar con su estatus legal arreglado. Lo del “casorio” que me pregunta no me inspira confianza. Claro que puedo estar equivocado, pero uno, honrado, no se casa para arreglar una situación inmigratoria. “Algo no me huele bien en Dinamarca...”, escribió Shakespeare.
Búsqueme y venga a verme (sin costo). Yo estoy lejos de ser musulmán, pero ellos dicen Allah akhbar! (¡Dios es grande!) y en eso coincidimos, ¡ojalá que usted también...!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de marzo de 2016, 5:55 p. m. with the headline "Allah Akhbar! ¡Dios es grande!, y más que su problema."