Inmigración

Todo tiene su tiempo... Y en materia de nietos, ¡nadie me gana!

Buenas noches. Quizás esta pregunta la haya usted escuchado en un sinnúmero de personas que acuden a usted, pero yo tengo que quedarme tranquilo y seguir su orientación como especialista en esta rama a la que usted representa.

Tengo la nacionalidad española y me dicen que, cuando viaje a Estados Unidos, en el aeropuerto pida asilo político para solicitar la residencia y las ayudas. ¿Es cierto esto, ó tengo que permanecer un año y un día después de mi llegada y solicitarla con mi inscripción de nacimiento?

Me gustaría que me lo aclarara a fin de no cometer errores que puedan costarme caro. Muchas gracias.

“Anónimo” (vía correo electrónico).

¡Nanay cucas! (”¡Ni lo uno, ni lo otro!”) No creo que esta expresión, muy colombiana, la conozca usted, nacional de España, pero al tampoco revelarme su origen de nacimiento, voy a tomarme la libertad de presumirlo cubano. ¿Por qué?! Porque en mi profesión, le toca a uno deducir ó presumir muchas cosas, ya que el consultante generalmente se siente inseguro de lo que le conviene ó no le conviene revelar...

¿Por qué pienso que cubano? Porque, en términos generales, al escoger España, ellos se ahorran la incomodidad de caer en el misterio de una nueva lengua, como le ocurre a quien arriba en Suecia, en Dinamarca, ó en Ruanda-Burundi (mi gentilicio predilecto para ejemplificar una dificultad).

¿Por qué no España, como país de refugio? Se lo contesto elegantemente: por antonomasia. ¿Acaso usted es un perseguido en ese país europeo?! (Sería una contradicción.) Una vez que usted radique en España, ya ha dejado de ser un perseguido, sino que allí es un refugiado. Al llegar a Estados Unidos, usted no tiene de qué país asilarse, porque esa persecución, pretendida ó no, ya la resolvió logrando huir... ¡a España!

La segunda fórmula que usted describe – la del “año y un día”-- es la correcta. Un poco dificultosa porque a usted... no le gusta trabajar. (tiempo “para... solicitar ayudas”). Por lo consiguiente, tampoco se pide asilo en el aeropuerto. (Se está buscando encierro (¿de días, semanas, meses?) mientras estudian su solicitud. Si usted es cubano, como presumo, y llega con visa de visitante o con Visa Waiver, previamente registrado en el sistema ESTA (sin visa no embarcan en el avión), entre como español (le darán 6 o 3 meses de admisión, pero si en el momento de presentarse ante las autoridades de inspección del aeropuerto usted se identifica como cubano, bajo la discreción de dichos inspectores, pudiera ser admitido bajo parole y... venga a verme, para completar su información, ¡que aquí ya no me cabe más! Lo espero...

Buenos días. Un gusto en conocerlo ya que al leer sus respuestas se nota la buena persona que es. Voy a aprovechar este momento para hacerle una consulta.

Soy venezolano, mi hijo es residente de este país, estatus que tiene durante 4 años. ¿Puede él solicitar mi tarjeta de residencia? Yo tengo 76 años, soy abuelo de dos nietos, y ustedes saben la función de los abuelos: ayudar a los hijos para que puedan trabajar sin preocupaciones.

Gracias y es un placer conocer una persona de su calidad que ayuda al prójimo.

“Anónimo” (vía correo electrónico).

¡Más nanayes! Pero, antes, muchas gracias por sus elogiosos conceptos, más allá de lo que merezco. Lo que pasa es que, 40 años atrás, yo no era abogado graduado sino periodista (y no se me ha quitado esa enfermedad...), de la cual nutro el gusto de apuntarme a causas que valoro y admiro. Una de estas es la de ayudar a extranjeros (como yo mismo, otrora) a refugiarse en este país maravilloso, y pocos años después, como fue mi caso, hacerme ciudadano de Estados Unidos.

Los residentes (green card) solo pueden reclamar a cónyuge y niños – para hacerlo por padre y/o madre, deben esperar a hacerse ciudadanos. Dentro de un año más, su hijo podrá alcanzar esa meta. Así que le toca a usted armarse, pero no de revólver, sino de paciencia, y entretanto disfrutar a sus queridos nietos...

Ya que usted tocó ese emocionante punto, déjeme decirle que, por ahí, veo difícil que me emule y me alcance. Yo voy para 10 años más de edad que usted, y tengo, ¡asómbrese!, 15 hijos, 38 nietos, 13 bisnietos, y dos tataranietas... ¿Cómo le quedó el ojo?! Morado, creo yo... ¡Gracias por escribirme!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de abril de 2016, 6:02 p. m. with the headline "Todo tiene su tiempo... Y en materia de nietos, ¡nadie me gana!."

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