Tiene esperanza, pero necesita médico, no boticario
Buenas tardes, señor Manfred Rosenow. Soy asidua lectora de su columna, Línea de Inmigración y en esta ocasión quisiera saber su opinión sobre mi caso que redacto a continuación.
Soy mayor de 21 años, soltera y sin hijos, de nacionalidad peruana, y vine a Estados Unidos con un permiso humanitario para poder ver a mi padre que estaba desahuciado. Para cuando me dieron el permiso, mi padre ya había fallecido, pero aún así vine para poder estar con mi madre que tiene más de 80 años y no se encontraba bien por lo sucedido.
Al llegar, me dieron una visa de turista por un año, pero he permanecido más del tiempo permitido, ya que mi madre no estaba bien de salud y me quedé para cuidarla a ella ya que mi hermana y cuñado trabajan y no pueden cuidarla. Mi madre es ciudadana americana y en septiembre de 2009 aplicó para mi residencia. Solo estoy a la espera que lleguen mis papeles.
Mi pregunta es, ¿tendré problemas que afecten mi permanencia en este país cuando lleguen mis papeles por haberme quedado más del tiempo permitido? Y si es así, ¿qué debo hacer? ¿Hay solución ? Agradecería mucho su opinión y respuesta. Atentamente,
“Elizabeth”, (vía correo electrónico)
Muchas veces en la vida nos creamos impedimentos que solo se originan por nuestra falta de conocimiento. Desafortunadamente, el principio fundamental de las leyes es que ellas gobiernan las sociedades, de las cuales la peruana no esta exceptuada. De hecho, la sociedad peruana es una de las mas ilustradas a este respecto, porque mientras la población original de Norteamérica era relativamente primitiva, los antecedentes culturales suyos, con Manco Capac y Atahualpa a las espaldas, era la gran civilización inca, gloria y orgullo de todos los suramericanos.
Usted, doña Elizabeth, se impuso a sí misma el impedimento de poder obtener si mas pan ni canastas su estatus a residencia permanente al quedarse más allá del tiempo de admisión otorgado como turista. Además, creó un impedimento de 10 años para recibir la visa de inmigrante ante las autoridades consulares estadounidenses en Lima, Perú, a menos que le sea concedida una excepción (waiver) por el extremo sufrimiento que su anciana madre ciudadana estadounidense sufriría por su ausencia, al no tenerla a usted a mano para cuidarla.
La dispensa o waiver está disponible, pero usted tendría que presentarse ante el cónsul estadounidense a solicitar su visa de inmigrante, y luego iniciar el proceso del waiver desde Lima, con la incertidumbre de si este lograra la aprobación o no y quedar en una espera indefinida pendiente del tiempo que Inmigración se tome para darle una decisión.
El waiver provisional (I-601-A) actualmente permite a ciertos extranjeros presentes en Estados Unidos solicitar un perdon provisional para curar la presencia ilegal antes de presentarse a los respectivos consulados a solicitar sus visas, en lugar de solicitar el waiver ante los respectivos consulados una vez que la persona ha salido del pais. Este beneficio esta disponible exclusivamente para los familiares inmediatos del ciudadano estadounidense (padres, cónyuges y niños entre los 17 y 21 años de edad). El 20 de noviembre del 2014 el Secretario Jeh Johnson, expidio un memorando para ampliar programa del waiver provisional instruyendo al Servicio de Inmigracion enmendar sus regulaciones y extender el programa de waiver provisional a todas las categorías estatutoriamente elegibles para visas de inmigrante, incluyendo beneficiarios de peticiones familiares, peticiones de trabajo, ciertos inmigrantes especiales, y participantes seleccionados en el Diversity Program, junto con sus cónyuges y niños dependientes.
El programa exige demostrar extremo sufrimiento para el familiar residente o ciudadano. Se espera que las regulaciones sean implementadas pronto.
En resumen, apreciada Elizabeth, hay una luz de esperanza en el tunel. La invito a que venga a vernos para profundizar en su caso y comenzar la preparación de los documentos necesarios para aplicar por su indispensable waiver inmediatamente las regulaciones esten implementadas.
¡Animo, y paso de vencedores! Teresa y yo la esperamos...
---ooo---
Esta columna será tan sólo sabatina y dominguera, pero, ¡nota importante!, seguiré contestando (aunque con forzada brevedad...)
todas las cartas ó preguntas inmigratorias dirigidas
a este periódico ó, si usted lo prefiere, a mi
e-mail personal, rosenowesq@aol.com ¡Gracias y hasta siempre!
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de abril de 2016, 4:30 p. m. with the headline "Tiene esperanza, pero necesita médico, no boticario."