¿Visa de visitante? ¡Difícil! Su pasado inmigratorio lo precluye
Hola, quería hacer una consulta. Yo soy ciudadano americano y quiero ir de vacaciones a Estados Unidos con mi señora e hija. El problema es que a mi señora le denegaron la visa porque estuvo en Estados Unidos más allá del tiempo permitido. (Le dijeron que tenía que esperar 10 años, hasta el 2019, Sección 212 (a)(9) de la Ley de Inmigración.)
Le informaron que la única posibilidad que tiene de viajar es que aplique para una visa de fiancée, lo que implicaría emigrar a Estados Unidos al menos 3 años, circunstancia que no está en nuestros planes, ya que estamos trabajando en lugares estables y logramos encaminar nuestra familia en Argentina, por eso sólo queremos ir de vacaciones.
Quiero saber si existe algún perdón u otra manera para que le otorguen la visa de turista a mi esposa. Gracias.
“Anónimo”
“... con mi señora e hija” es un delito muy grande (!). Un hombre no puede aparearse con una hija, sin que lo condenen a largos años de prisión por incesto, ni aun en términos mitológicos, como la tragedia griega de Edipo Rey, claramente lo enseña. Claro está que le hablo en chiste porque (el resto de su carta así lo evidencia) que usted se refiere a dos personas, no a una sola (!) y que su pecado es gramatical, y no moral ni penal, ¡gloria a Dios! Perdóneme el gracejo, pero es que cuando me escriben, lo que leo no sólo es lo que me cuentan, sino cómo lo hacen... De ahí, mis impertinencias, más chistosas que “regañosas”...
Volviendo a la realidad de su situación, la pena de 10 años de inadmisibilidad nace de la intransigencia de los estadounidenses con lo que en filosofía latina no pasa de ser un pecadillo legal que mal pudiera contener una sanción tan pesarosa. Pero, Dura lex, sed lex – “la ley es dura, pero es la ley”. Precisamente, visitar Estados Unidos es un privilegio tan grande que, de no ponerle trabas, medio mundo quisiera venir a visitar, pero no tener que irse de vuelta. Para obtener visa de turismo, no veo solución a su caso. Cuando un funcionario consular desempeña su oficio en una ventanilla de su consulado, atiende normalmente unas 200 solicitudes de visa por día, de las cuales unas 180 (o más) son de supuesto turismo. ¿Por qué supuesto?! Porque, dadas las condiciones generales en la mayoría de los países latinoamericanos, prima el deseo de escapar a Estados Unidos en busca de un cambio de oportunidades, no para una simple visita... ¡y regresar! Otra cosa fuera para inmigrar – vale decir, para trasladarse a vivir a Estados Unidos – lo que, según usted describe, no está en sus planes. Aunque fuera en ese caso, se requeriría un perdón (waiver) para excusar la falla anterior de su esposa. Pero ya no estaríamos hablando de Edipo, sino de “Una noche de verano” (Shakespeare) – un espíritu distinto moviendo a Titania y Oberón a superar todos sus obstáculos. En otras palabras, otro cuento...
Buenas tardes. Le envío este correo ya que vi una publicación en internet sobre usted y quisiera consultarle con respecto a mi caso.
Soy venezolana, estoy en proceso de asilo, y tengo dos hijos en Venezuela, los cuales no me los pude traer porque su papá es afecto al gobierno y no les dio el permiso para que se vinieran conmigo, ya que son menores de edad – el mayor cumple sus 18 años el mes que viene.
¿Qué tan cierto es que, si él trata de venir a Estados Unidos, no lo van a dejar entrar porque yo estoy en proceso de asilo? ¿Cómo haría con eso?
“Anónima”
Su carta no aclara con qué tipo de visa pretendería(n) ingresar a Estados Unidos su(s) hijos, ni si ya tiene(n) visa en su(s) pasaporte(s). Su caso parece difícil, le explico. Si a usted le conceden el asilo que está solicitando, todo bien y sus hijos (mientras sean menores de 21 años) podrán venir (formulario I-730) a reunirse con usted. Si, en cambio, no le conceden el asilo a usted, tendrá que salir de Estados Unidos, y ahí se acaba la película... Venga a verme para más detalles. ¡La espero!
MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista especializado en temas de inmigración. Su columna se publica los sábados y domingos. Envíe sus preguntas a Manfred Rosenow, a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172, o directamente por correo electrónico a rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de mayo de 2016, 0:18 p. m. with the headline "¿Visa de visitante? ¡Difícil! Su pasado inmigratorio lo precluye."