Inmigración

Carta de reina –¡Soraya!– pero de oscuro misterio

Mi novio, con quien sostengo una relación sentimental desde el año pasado, es ciudadano colombiano y norteamericano. Él vive en Miami desde hace más de 30 años, trabaja para una importante compañía americana por los últimos 25 años, y está legalmente divorciado. Él ha viajado en varias oportunidades a Colombia a visitarme y a compartir buenos momentos con nuestras familias, con las que llevamos muy buenas relaciones. Yo soy colombiana, con 38 años de edad, legalmente divorciada, madre de una niña de 16 años habida en mi matrimonio anterior, actualmente residiendo en Medellín.

Nosotros queremos solicitar la visa correcta para nuestro propósito, a la mayor brevedad posible. Enterada de su gran conocimiento, experiencia, y asesoría en temas de inmigración, acudo a usted para manifestarle mi caso y recibir su valiosa orientación al respecto.

Desde muy joven he querido conocer Estados Unidos. En el 2002, cuando estaba estudiando, solicité junto con mi padre la visa de turista para viajar en compañía de mi madre, que ya la poseía, pero no me fue concedida. En el 2014, la solicité para viajar sola cuando laboraba con el Congreso de Colombia, con el fin de visitar a una amiga de mi infancia por unos 20 días, y nuevamente me fue negada. En marzo del 2016, solicité nuevamente la visa de turista para viajar por invitación de mi novio, quien se comprometió y se hacía responsable por escrito a sufragar los gastos de tiquetes de ida y regreso, alimentación, estadía, y viajes dentro de Estados Unidos. En esa oportunidad, laboraba como independiente, y también me fue negada.

En la actualidad, me encuentro algo confundida por la continua negación de la visa de turista ya que soy una persona de buena conducta y sin antecedentes con la justicia; vivo con mi hija y mis padres en su casa propia, quienes son pensionados y tienen una situación económica estable. Es de anotar que mi ex esposo cubre todos los gastos correspondientes a estudio y manutención de nuestra hija.

Tenemos los siguientes interrogantes. (1) Mi hija termina su bachillerato este año, y su deseo y el de nosotros es que viva y estudie en Estados Unidos. ¿Es conveniente solicitarla a ella en el mismo momento de mi visa de prometida? (2) Al aprobar la visa de prometida, ¿queda mi hija con la visa también, inmediatamente? (3) ¿Cuál sería el tiempo aproximado y procedimiento a seguir para dicho trámite? (4) Después de casada en Miami, ¿al cuánto tiempo me permitirían salir de Estados Unidos a visitar a mis familiares? (5) ¿Costo aproximado de la solicitud de la visa de prometida? (6) En vista de haber solicitado y habérseme negado 3 veces la visa de turismo, ¿tendría algún inconveniente la aprobación de la visa de prometida?

De antemano, agradezco su generosa colaboración a mi solicitud. Atentamente,

“Soraya”

First things first (primero lo primero), usted tiene nombre de princesa, pero ortografía y prosodia de reina, como por su nombre de soberana persa plenamente le corresponde. Los paralelos se acentúan: Soraya, la consorte del entonces Shah Reza Pahlevi, (cuando Irán todavía se llamaba Persia), ella, fue obligada al divorcio por infertilidad de un sucesor varón, así como en el siglo dieciséis fueron decapitadas dos de las seis esposas del crudelísimo rey Enrique VIII de Inglaterra. Por cierto, las dos decapitadas eran primas hermanas. Pero no hay tiempo ni espacio disponible en este corto espacio para profundizar en estas conexiones históricas...

Las tres denegaciones de visa que usted relata contienen el secreto de su problema con el consulado estadounidense, donde está asentada en libros (hoy día, en computadora) su cadena de rechazos. Su carta es extensa y bienvenida, pero muda en términos de cualquier factor negativo que pudiera siquiera insinuar una explicación. Conclusión: es indispensable una entrevista personal, face to face (cara a cara) y documentos a la mano, a la cual la invito cordialmente. ¡Teresa y yo con gusto la esperamos!

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista especializado en temas de inmigración. Su columna se publica los sábados y domingos. Envíe sus preguntas a su nombre a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172, o directamente por correo electrónico a rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de mayo de 2016, 0:47 p. m. with the headline "Carta de reina –¡Soraya!– pero de oscuro misterio."

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