LINEA DE INMIGRACION: Lo más rápido: venir otra vez “de visita” y esperar 366 días
Respetado señor Rosenow: Leo de usted diariamente. Soy ciudadano americano desde 1996, tengo 69 años, resido en Estados Unidos, y llegué a este país en 1991.
En 1994 le fue otorgada a mi hijo menor la entrada a este país. En aquel entonces no pudo venir, pues su madre, mi anterior esposa, nunca le dio el consentimiento para abandonar Cuba. El tenía, en aquel entonces, 14 años. Todos nos encontramos por primera vez en Estados Unidos en el 2012, donde permanecimos juntos por espacio de 15 días. La entrada al país se produjo por vía aérea, él con su pasaporte cubano, y ellos con los europeos. Ya a finales del 2013, mi hijo toma la ciudadanía europea, y decidí entonces invitarlos nuevamente.
En junio del 2014 ingresaron los cuatro a Estados Unidos, por vía aérea, por un período de 21 días. Antes de regresar a Slovakia, él me manifestó su deseo de venir a residir legalmente a este país, por lo cual inicié la petición llenando el formulario I-130 y adjuntándole copia de su primera aprobación de entrada a este país cuando era menor de edad. Además incluí copia de su pasaporte europeo con la constancia de su entrada legal a Estados Unidos.
En septiembre del 2014 recibí de Inmigración el modelo I-797, informándome que la petición había sido aprobada y que el Centro Nacional de Visas contactaría con él y su familia en el lugar donde residen para continuar con los trámites necesarios. Mas tarde, el 28 de octubre del 2014, mi hijo recibe una carta en Eslovaquia, la cual envío a usted para descifrar su contenido, pues no lo entiendo. Si usted cree que existe alguna posibilidad de prosperar en este caso, así como de llevarlo a vías de hecho, le ruego me deje saber para contactar con usted personalmente y ampliar los detalles del caso, así como ajustar los costos de sus servicios.
Gracias anticipadas y nuevamente mis respetos a sus habilidades.
Eugenio Blanco, Miami (vía correo ordinario)
Gracias por su amable carta y la expresión de mi agrado por una familia tan sólida y unida. En lo particular, toca mi corazón su nexo familiar con la remota Eslovaquia, en cuanto, sin saberlo usted, ¡también yo lo comparto!: de esa tierra hermosa, la que quedó de la fragmentación política de la antigua Checoeslovaquia en dos países vecinos pero autónomos – la República Checa (capital: Praga), y el país Eslovaquia (capital: Bratislava), procede mi nuera Helen, actual compañera de la vida de mi hijo menor Manfred Jr. (“Tito”), mujer a quien amo y estimo como una hija propia al reconocer en ella un corazón apacible y generoso y una lealtad y tenaz esfuerzo puestos al servicio de mi querido hijo, y por lo tanto (así lo siento yo), a mí mismo, su anciano suegro...
Pero baste ya de ribetes familiares y vayamos a lo concreto de su situación, amigo Eugenio. “Buena alma”, traduce de su ancestro griego su nombre de pila. En su caso, existen para optar al menos tres alternativas. Todo lo que hizo usted hasta aquí está correcto, y donde surge la piedra de tropiezo es en que la inmigración familiar a Estados Unidos se divide en dos categorías generales – la de “familiares inmediatos” (cónyuges, niños, padres del ciudadano estadounidense), que es virtualmente instantánea, y la de “Preferencias” (hijos no-casados (1ra.), hijos casados, con sus cónyuges y niños (3ra.), y hermanos, ídem. (4ta.) La suya, como se ve claramente, es de 3ra. Preferencia, cuya cola, en este momento, apenas va por enero del 2004 (!) — ¡11 años de distancia, que más bien, podrían ser 20 o más años de espera! La fecha de prioridad de su petición es junio 30, 2014.
Lo más expedito para eliminar ese tormento (!) sería aprovechar su condición de cubanos (todos ellos lo son por nacimiento, afinidad, o consanguinidad) ingresando calladamente a Estados Unidos como lo han hecho antes, y 366 días después, hacer sus ajuste de estatus a residentes legales permanentes. ¡Caso cerrado y el cuento se ha acabado! (Otras alternativas todas serían
más demoradas. Venga a verme y le explico todo. ¡Lo espero!
MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de febrero de 2015, 6:01 p. m. with the headline "LINEA DE INMIGRACION: Lo más rápido: venir otra vez “de visita” y esperar 366 días."